Y al convite del nacimiento, del amado de Patroclo,
cuyo cuerpo fue moldeado por los dioses,
y su valor lo proclamó leyenda,
se desdijo Eris, la única no invitada.
Tetis con su solemnidad,
procuró por todos los medios que, su querido hijo,
fuera uno más de su propia estirpe,
y Peleo siguió los pasos sabios,
que le condujeron el centauro Quirón.
Del jardín de las Hespérides,
Éride quiso sustraer la fruta dulce pomácea,
con áureo resplandor, que de hecho,
era el cítrico por excelencia,
tras su desdicha por la marginación.
Kallisti, kallisti…
Sólo la apolínea persona podrá saborear su jugo,
compuesto de sangre del Pélida,
y tras siglos de historia y mitos,
el citro sigue rondando por el ocaso,
plagando de luz cobriza a las hijas del atardecer,
llevando consigo lo mejor del día,
y mutando a la mañana siguiente.
—Guillem Rojo i Gallego, El Jardín de las Hespérides.
La savia del mito en la raíz del deseo
Este poema es un río donde confluyen la ira de los dioses y la sed humana. Rojo i Gallego no solo evoca el mito de la manzana de la discordia, sino que la transforma en un cítrico ardiente, jugoso de contradicciones. La Kallisti —aquella inscripción que desató guerras— aquí ya no es objeto de vanidad, sino símbolo de un deseo que trasciende el tiempo. La sangre de Aquiles se mezcla con el zumo áureo, creando un brebaje donde lo eterno y lo efímero se funden.
El poeta baila entre versos como si tejiera una coreografía de sombras helénicas: Eris, la diosa olvidada, resurge en cada sílaba con la fuerza de quien reclama su lugar en el banquete de la existencia. La fruta prohibida ya no es pecado, sino un acto de resistencia contra el olvido. ¿Acaso no es el amor, como este cítrico, una sustancia que quema al morderla pero ilumina el ocaso?
En cada estrofa hay un pulso entre la carne y el mito. La luz cobriza que tiñe a las Hespérides no es solo el crepúsculo, sino el resplandor de los cuerpos que aman, luchan y se desintegran. Rojo i Gallego nos recuerda que todo jardín tiene su serpiente, y todo deseo, su costado de sombra. La manzana dorada no es un final, sino un principio: ese instante en que la savia del mito empapa nuestra raíz más terrenal.
Celeste llama
Las Hespérides anuncian el final,
aunque la mañana no ha llegado a tocar el cielo,
y el manto cósmico envuelve mis pensamientos de supremacía infinita,
conjugados por un beso al alba de celeste llama,
encendiendo tesoros del alma viva,
oleada de hidrógeno en helio, núcleo sidéreo en mi vientre.
Cada musa recoge el primer y último cítrico,
época de raíces paralelas de visiones y posibilidades,
dando valor al fruto que, durante una temporada,
fue un germen áureo,
dando campanadas al aire de enero matizado,
con esencia de rayo soleado en invierno.
Desplegando baldosas de tierra roja en el ocaso del ayer,
para emprender el viaje del habla fundida al ánima,
siendo descubierto por un nuevo río carnívoro de deseo,
un impulso de aproximación de los cuerpos,
nacidos de la fascinación del gemido sexual,
una respuesta hecha de placer al nuevo tacto,
junto al esposo que se hace verdadero,
cuna de reconfortantes brazos donde morder y lamer,
siempre en libertad de ensueño, nuestra elevación simultánea
al emanamiento del jugo en el cielo de esos cítricos,
que las musas pensaron un día para mí, para ti y para todos
ofreciendo suspiro de confianza, de espuma dulce y dedos entrelazados.
Guillem Rojo i Gallego, “El Jardín de las Hespérides”
La danza cósmica del deseo
Me pierdo entre los versos de “Celeste llama” como quien se deja envolver por un manto de estrellas en una noche de verano. Guillem Rojo nos regala aquí una culminación, un broche que cierra y a la vez abre todas las puertas del jardín mítico que ha creado. Las Hespérides, esas ninfas del ocaso, no anuncian solo un final sino un nuevo comienzo —como todo atardecer promete un amanecer. El poema respira a través de contrastes delicados: lo cósmico y lo íntimo, lo mitológico y lo carnal, el pasado y el futuro que se encuentran en un presente brillante como una fruta recién cortada.
Siento cómo el poeta transmuta la astrofísica en metáfora del deseo: esa “oleada de hidrógeno en helio” que también es la transformación alquímica del encuentro amoroso. El cuerpo, ese jardín de sensaciones, se convierte en un universo entero donde los frutos dorados —los cítricos que las musas recogen— son tanto los momentos de placer como la memoria y promesa de estos.
La tierra roja (Eritía) se despliega como baldosas de un camino que conduce irremediablemente hacia el otro, hacia ese “río carnívoro de deseo” que devora distancias y soledades. Qué hermoso ese momento en que el tacto se transforma en “respuesta hecha de placer”, como si el cuerpo tuviera su propio lenguaje de piel y suspiros, más elocuente que cualquier palabra.
El final del poema se eleva —como los amantes en su unión— hacia una dimensión universal: lo que parecía íntimo se expande, y comprendemos que este jardín secreto está abierto para todos, que esos frutos dorados del deseo y la conexión están al alcance de cualquiera que se atreva a morder la manzana del conocimiento sensorial.
Rojo i Gallego consigue en estos versos algo extraordinario: hacer que lo mitológico palpite con la urgencia de lo presente, y que lo carnal adquiera la trascendencia de lo sagrado. Un poema donde el cielo y la tierra se besan, donde las estrellas tienen sabor a cítrico, y donde los dedos entrelazados forman la constelación más brillante del firmamento humano.
Crítica Literaria: El Jardín de las Hespérides de Guillem Rojo i Gallego
Título y Autor
Título:El Jardín de las Hespérides Autor: Guillem Rojo i Gallego, bailarín solista del Ballett Dortmund, coreógrafo y poeta. Formado en danza en el Conservatorio Profesional de Valencia y la Hochschule für Musik und Theater München, Rojo i Gallego combina su experiencia artística con una sensibilidad poética que explora el cuerpo, el deseo y la naturaleza desde una perspectiva mitológica y contemporánea.
Resumen Breve
El Jardín de las Hespérides es un poemario dividido en tres partes: Egle, Eritía y Héspere, cada una inspirada en las ninfas guardianas del jardín mitológico. La obra entrelaza temas como el amor, el placer y la homoerótica con referencias a los mitos griegos, invitando al lector a un viaje sensorial hacia lo profundo de la esencia humana. Es un canto a la conexión entre naturaleza, cuerpo y emoción, presentado con un lenguaje que oscila entre lo clásico y lo moderno.
Análisis de Elementos Literarios
Trama
Aunque no sigue una narrativa tradicional, el poemario tiene una estructura cíclica que imita el curso del día: desde el amanecer luminoso de Egle, pasando por el mediodía ardiente de Eritía, hasta el atardecer reflexivo de Héspere. Este recorrido simboliza las etapas del amor y el deseo humano, desde su despertar hasta su culminación introspectiva.
Personajes
Los personajes principales son las ninfas mitológicas (Egle, Eritía y Héspere), quienes representan distintas facetas del deseo y la conexión con la naturaleza. Más allá de ellas, el verdadero protagonista es el cuerpo humano como territorio de exploración emocional y física.
Temas
Amor y deseo: El poemario celebra la homoerótica como fuerza vital e integradora.
Naturaleza: La tierra roja, los frutos dorados y los elementos naturales son metáforas recurrentes del cuerpo humano y sus pulsiones.
Mitología: Los mitos griegos sirven como marco simbólico para explorar emociones universales.
Transformación: Cada sección refleja un cambio emocional que culmina en una aceptación serena.
Estilo y Lenguaje
Rojo i Gallego utiliza un lenguaje sensorial cargado de metáforas e imágenes vívidas. Su estilo combina la musicalidad del verso libre con técnicas como la sinestesia y el encabalgamiento, creando una experiencia inmersiva para el lector. Los poemas están impregnados de sensualidad y ritmo, reflejando su formación como bailarín.
Ambientación
La ambientación es etérea y mitológica: jardines llenos de frutos dorados, cielos estrellados, mares tranquilos al atardecer. Este entorno no solo enmarca los poemas sino que actúa como espejo del estado emocional del autor.
Interpretación y Juicio Crítico
Interpretación
La obra dialoga con la tradición poética española al recuperar elementos clásicos (mitología griega) pero los actualiza al explorar temas como la homoerótica desde una perspectiva contemporánea. El jardín mitológico se convierte en un espacio simbólico donde convergen cuerpo, naturaleza y deseo.
Juicio Crítico
El Jardín de las Hespérides destaca por su originalidad al combinar referencias clásicas con una sensibilidad moderna. Su capacidad para conectar con lectores contemporáneos radica en su lenguaje accesible pero profundo, que invita tanto a la reflexión como a la emoción. La obra logra equilibrar lo lírico con lo sensorial, ofreciendo una experiencia poética completa.
Contexto Histórico y Cultural
Contexto Histórico
La obra se inserta en un panorama literario donde la poesía contemporánea busca nuevas formas de expresión frente a los retos de la era digital. Rojo i Gallego se suma a esta corriente al utilizar elementos clásicos para hablar sobre temas actuales como la identidad sexual.
Contexto Cultural
En una época donde las redes sociales han popularizado fragmentos poéticos breves, El Jardín de las Hespérides ofrece una alternativa más rica y compleja. Al mismo tiempo, su enfoque sensorial lo hace accesible para lectores menos habituados al género.
Comparación con Otras Obras
En comparación con poetas del siglo XX como Luis Cernuda o Vicente Aleixandre, Rojo i Gallego comparte su interés por explorar el deseo humano desde una perspectiva lírica. Sin embargo, su estilo es más directo y sensorial, adaptado a las necesidades del lector contemporáneo. Frente a autores actuales como Loreto Sesma o Elvira Sastre, su obra se distingue por su profundidad simbólica y su conexión con lo mitológico.
Opinión Personal
La poesía de Guillem Rojo i Gallego es un soplo fresco en el panorama literario actual. Su capacidad para equilibrar lo clásico con lo contemporáneo lo convierte en un autor imprescindible para quienes buscan poesía rica en significado pero accesible en emoción. Recomendaría este libro tanto a lectores habituales del género como a aquellos que desean descubrirlo por primera vez.
Conclusión
El Jardín de las Hespérides es más que un poemario; es una experiencia sensorial que conecta pasado y presente, mito y realidad. Guillem Rojo i Gallego demuestra que la poesía puede ser innovadora sin perder profundidad ni belleza. Su obra es un puente entre lo ancestral y lo moderno, ofreciendo al lector un viaje inolvidable hacia las raíces mismas del deseo humano.
El próximo 26 de marzo a las 19:30 h, la autora Ana María Tomás presentará su obra Los hilos del miedo, publicada por Ediciones Rilke, en la Sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés, en Gran Vía Salzillo, Murcia.
La presentación estará a cargo de Arturo Andreu, quien nos acompañará en este encuentro literario para explorar los temas y emociones que atraviesan esta obra tan especial.
Te invitamos a sumergirte en el universo poético de Ana María Tomás, lleno de sensibilidad y profundidad. ¡No te lo pierdas!
Lugar: Sala de Ámbito Cultural, El Corte Inglés, Gran Vía Salzillo, 1ª planta Fecha: 26 de marzo Hora: 19:30 h
“Antonio del Barrio: No podemos dejar de lado nuestras ilusiones por estar jubilados” de 65ymas.com:
El artículo trata sobre el libro “El tiempo es un amigo que te avisa” de Antonio Barrio, un autor que anima a los jubilados a no renunciar a sus ilusiones y a disfrutar de su tiempo libre. Barrio, a través de su obra, busca inspirar a las personas mayores a mantenerse activas y a perseguir sus pasiones durante la jubilación. El autor destaca la importancia de no dejarse vencer por la inactividad y de encontrar nuevas motivaciones en esta etapa de la vida.
No me asustan los lobos, ni los bosques,
ni el mar embravecido;
me asusta tu gélida mirada,
tu indolencia, tu sarcasmo.
No me asustan los pesares,
las caídas, las vergüenzas;
me asusta tu necedad,
tu congelada sonrisa cínica,
tu careta;
la que habla dulce siendo dura
la que juega al amor;
la que encandila sabiendo
que no es verdad cálida la rigidez de tus hombros,
ni húmeda la curva de tus labios de desdén,
ni el granito de tu cuerpo,
la frialdad de tus manos;
ojos cristalinos que no están.
No me asusta el rugir del viento
ni el granizo, ni el hambre, ni la muerte;
me asusta tu marmolea presencia
impasible, impecable,
(impenetrable)
nada te atraviesa…
nada te toca del sufrimiento del otro.
Aprietas las manos en el cuello trémulo sin piedad,
el veneno en tu boca que muchos miran e ignoran,
miran hacia otro lado,
y de tanto hacerlo
no sienten; no vibran; no tocan,
a pesar de tener manos y corazón.
Una sociedad dormida me rodea,
seres anestesiados que comen y ríen
y pasean,
disfrutando como gatos vientre al sol,
gente que mira, pero no mira;
que sonríe, pero no siente;
¡eso sí da miedo!
Este poema, como un grito ahogado en la multitud, resuena con la angustia de quien se enfrenta a la indiferencia. No son los peligros del mundo exterior los que aterrorizan al yo poético, sino la frialdad de un alma insensible, la mirada que no ve, el corazón que no siente.
Elena, con maestría, invierte la jerarquía de los temores. Los lobos, los bosques, el mar embravecido, símbolos de la naturaleza salvaje y sus desafíos, palidecen ante la gélida mirada de quien se ha cerrado al dolor ajeno. Es en esa desconexión, en esa indolencia petrificada, donde reside el verdadero horror.
Las imágenes que utiliza son poderosas: “congelada sonrisa cínica”, “hombros de rigidez”, “labios de desdén”, “granito de tu cuerpo”, “frialdad de tus manos”. Cada palabra esculpe un retrato de la insensibilidad, de la incapacidad de vibrar con la emoción del otro.
La sociedad dormida que rodea al yo poético es aún más aterradora. Seres anestesiados, gatos al sol, que miran sin ver, que sonríen sin sentir. La indiferencia se convierte en una epidemia, una máscara que oculta la falta de empatía y la incapacidad de conectar con la humanidad compartida.
En este poema, Elena no solo nos revela sus miedos, sino que nos confronta con los nuestros. Nos invita a despertar del letargo, a mirar con atención, a sentir con el corazón, a abrazar la vulnerabilidad y a resistir la tentación de la indiferencia. Porque, al final, es en la conexión con el otro, en la compasión y en el amor, donde encontramos la verdadera fuerza para enfrentar los peligros del mundo.
Ah, “Raíces”… Un poema que me hace pensar en esos lazos invisibles que nos unen a la vida, a la tierra que pisamos, a las personas que amamos. Me imagino esas raíces, extendiéndose como venas debajo de la piel del mundo, buscando alimento, buscando conexión.
En cada verso, siento la necesidad humana de arraigo, de pertenencia. Es como si la autora nos recordara que, aunque a veces nos sintamos perdidos o desarraigados, siempre hay algo que nos sostiene: la tierra que nos nutre, el agua que nos da vida, el sol que nos calienta el alma.
Pero no solo necesitamos lo tangible, lo material. También necesitamos el abrazo invisible del amor, la amistad, la compañía. Esos lazos que nos dan fuerza, que nos impulsan a seguir adelante, que nos recuerdan que no estamos solos en este viaje.
Y finalmente, necesitamos un lugar seguro, un refugio donde poder escondernos del mundo, donde poder ser nosotros mismos sin miedo ni vergüenza. Un hogar, un espacio donde podamos sentirnos protegidos y amados.
Este poema es un canto a la humildad, a la sencillez, a la belleza de las cosas pequeñas. Es una invitación a conectar con nuestra esencia, a valorar lo que realmente importa, a recordar que, como las raíces, todos necesitamos un lugar donde arraigar, un lugar donde florecer. Es un abrazo silencioso que nos recuerda que, aunque a veces no lo veamos, siempre hay algo que nos sostiene. Y eso, amigo mío, es la esencia misma de la vida.
Mi Alma ya perfumada. Explicación de la autora: Normalmente uno se perfuma cuando ya está arreglado y a punto de salir de casa. Decir que tengo el Alma perfumada es decir que mi Alma está preparada para abandonar mi cuerpo. Soy de las que piensa que cuando una persona “muere” emocionalmente, puede hacerlo físicamente, por el deterioro que sufre. Así que “ver desde otro prisma y que mi muerte se de la vuelta”, significa que al cambiar mi perspectiva de las cosas, ya no muero emocionalmente, por tanto físicamente tampoco.
“El perfume del alma: un renacer desde las sombras”
En este poema, el alma se convierte en un jardín secreto, perfumado y listo para abandonar su morada terrenal. La imagen del cuervo sobrevolando el vasto cielo es un presagio oscuro, un eco de Poe que trae consigo la sombra de la muerte emocional, esa que consume lentamente hasta amenazar con lo físico. Pero aquí, la muerte no es un final irrevocable; es un espejo que refleja la posibilidad de cambio.
La noche, escenario de duelo y desvelo, se presenta como una enemiga traicionera, no como se esperaba. Sin embargo, en su fragilidad, el alma perfumada se alza como un acto de resistencia, una súplica por sí misma. El perfume no es solo un adorno, sino un símbolo de preparación y dignidad ante lo inevitable. Es el aroma de quien ha decidido enfrentar sus penas y firmar su renuncia a ellas.
El giro llega cuando el prisma cambia. La muerte, que parecía ineludible, da la vuelta. Este cambio de perspectiva es el corazón del poema: la revelación de que no todo está perdido. Es una danza entre la desesperanza y la redención, donde el simple acto de mirar desde otro ángulo puede devolvernos a la vida.
El lenguaje del poema está impregnado de metáforas que invitan a sentir más allá de las palabras. El cuervo no solo es un ave; es el peso del duelo. El perfume no solo es fragancia; es la esencia del alma lista para trascender. Y la noche no es solo oscuridad; es el espacio donde se libra la batalla más íntima.
Este poema nos habla de cómo la muerte emocional puede ser derrotada con un cambio interno. Nos recuerda que incluso en los momentos más oscuros, cuando todo parece perdido, hay una posibilidad de renacer si somos capaces de mirar con nuevos ojos. Es un canto a la resiliencia del alma humana, esa que, aunque perfumada y lista para partir, puede encontrar razones para quedarse y florecer nuevamente.
“Elen: Un Viaje a través de la Melancolía y la Memoria”
En el susurro de las palabras, el poema se despliega como un velo de melancolía que envuelve el alma. Es un adiós contenido, un lamento silencioso que se desangra en la página, dejando tras de sí un rastro de recuerdos que se desvanecen como el humo en el viento. Elen se va, y con ella se lleva un pedazo de vida, un fragmento de historia que quedará flotando en la memoria como un eco que se desvanece lentamente.
La tristeza se filtra entre las líneas, un dolor que no grita, pero que cala hondo, como el susurro de un río que fluye en la oscuridad. El hablante observa el futuro con ojos que ven más allá del presente, sabiendo que la ausencia de Elen será reemplazada por la rutina, por otras manos que alimentarán a los gorriones al crepúsculo. Es una imagen sencilla y poderosa a la vez, porque encapsula esa verdad universal de que el mundo sigue girando aunque nosotros sintamos que se detiene, como si el tiempo mismo fuera un gran reloj que marca el paso inexorable de la vida.
Y en medio de esta despedida, hay un amor no dicho, un sentimiento que se esconde detrás de las palabras, como un río que fluye bajo tierra. El hablante confiesa que nunca expresó lo que sentía, y ahora esos sentimientos solo encuentran refugio en los versos, como si el poema fuera un último intento de inmortalizar lo efímero, de darle forma a lo que nunca se dijo en voz alta. Hay una vulnerabilidad desgarradora en eso, porque ¿quién no ha sentido alguna vez que las palabras no alcanzan o llegan demasiado tarde, como una lluvia que cae sobre un paisaje ya seco?
Y luego, en el final, el hablante imagina su propio destino: partirá solo, como llegó. Es una soledad asumida con dignidad, sin dramatismos, como si el silencio mismo fuera una forma de libertad. Pero lo más impactante es cómo se despide de sí mismo a través de Elen: le pide que si alguien le pregunta por él, simplemente diga que fue alguien que pasó por la vida como un pájaro, con esperanzas imposibles y sin grandes triunfos ni fracasos. Es una declaración humilde y hermosa, porque encapsula la esencia misma de lo humano: somos efímeros, frágiles, pero también capaces de sentir profundamente, como hojas que se lleva el viento.
Este poema no solo habla del amor perdido o de las despedidas; habla del paso del tiempo, del olvido inevitable y de cómo tratamos de aferrarnos a los recuerdos aunque sepamos que se desvanecerán como la niebla al sol. Es un canto a lo transitorio, pero también una celebración silenciosa de los momentos compartidos, por pequeños o breves que hayan sido. Y eso es lo que lo hace tan conmovedor: todos podemos vernos reflejados en esas palabras, como si el poema fuera un espejo que refleja nuestra propia alma.
Da Forma a tu Alma Poética: Guía para poetas para Estructurar tu Poemario en la Revista Poesía eres tú
Como dividir un poemario en secciones
En la Revista Poesía eres tú, celebramos la voz única de cada poeta. Sabemos que un poemario no es solo un conjunto de versos, sino una expresión profunda del ser, un viaje emocional que conecta al autor con el lector. Y como todo viaje, necesita una estructura que lo haga inolvidable.
¿Sientes que tus poemas merecen un orden que magnifique su impacto? ¿Buscas crear una experiencia resonante, donde cada verso intensifique el eco del anterior?
Esta guía para poetas te ofrece las claves para estructurar tu poemario por temas, permitiendo que cada poema encuentre su sitio ideal y que tu voz alcance su máxima expresión. Descubre cómo dar vida a tus versos y emocionar a tus lectores:
1. Identifica los Temas Clave para Estructurar tu Poemario
Sumérgete en tu obra: Imprime tus poemas y léelos con el alma abierta. ¿Qué latidos se repiten? ¿Qué emociones predominan? ¿Cuáles son los temas que te obsesionan y te definen?
Crea constelaciones temáticas: Agrupa tus poemas según esos temas recurrentes. Cada grupo será una constelación, una unidad con su propia luz y energía.
Busca la conexión invisible: ¿Cómo se relacionan tus constelaciones? ¿Cómo fluyen unas de otras? ¿Existe un hilo conductor que las une en una sola galaxia poética?
2. Organización Temática: Crea Secciones que Respiren con Coherencia
La organización temática no se trata solo de agrupar poemas, sino de crear diálogos entre ellos. Imagina cada sección como un latido que anticipa el siguiente.
Nombra tus mundos: Asigna títulos evocadores a cada sección temática. Que sean como portales que inviten al lector a descubrir nuevos paisajes emocionales.
Crea una sinfonía emocional: Define el orden de las secciones como si estuvieras componiendo una sinfonía. ¿Quieres empezar con un allegro apasionado y terminar con un adagio melancólico? ¿O prefieres un crescendo gradual hacia la esperanza?
Construye puentes de palabras: Utiliza “poemas bisagra” para conectar las secciones, como si fueran versos que enlazan diferentes melodías en una misma canción.
3. Conexión Emocional: El Hilo Invisible que Une tus Versos
La conexión emocional en un poemario surge cuando los temas fluyen como olas: una rompe, la siguiente la sigue, y juntas crean un océano de sentido.
Elige el alfa y el omega: Selecciona los poemas que abrirán y cerrarán tu libro con cuidado. Serán la primera y la última nota de tu sinfonía, la carta de presentación y la despedida de tu alma poética.
Depura tu obra con honestidad: No temas descartar poemas que no encajen en la estructura general. A veces, menos es más.
Confía en tu intuición: Escucha la voz de tu corazón. ¿Qué orden te resuena con más fuerza? ¿Qué estructura te permite expresar tu verdad con mayor autenticidad?
4. Guía Práctica para Poetas: Depuración y Orden Final
Esta guía para poetas te invita a cuestionar: ¿Qué historia cuenta tu colección? ¿Cómo estructurar el poemario para que esa historia sea un espejo del alma?
Lee en voz alta tus versos: Invita a otros poetas a escuchar tu obra. Sus oídos atentos te revelarán matices que quizás habías pasado por alto.
Abre tu alma a la crítica constructiva: Permite que te ofrezcan sugerencias y comentarios honestos. Su perspectiva te ayudará a perfeccionar tu obra y a conectar con tu público.
Recuerda, poeta:
Tu voz es única: No te compares con otros. ¡Eres irrepetible!
Estructurar es un acto de amor: Dale forma a tus versos con pasión y entrega. ¡El resultado será una obra que tocará el corazón de tus lectores!
En la Revista Poesía eres tú, creemos en el poder transformador de la poesía. Esperamos que esta guía para poetas te inspire a crear un poemario que ilumine el mundo con tu luz propia.
Entrevista a Alain Yebra tras la publicación de su libro Vuelta Boo Well Ta
En esta ocasión, nos complace compartir con ustedes una conversación profunda y reveladora con Alain Yebra, autor de Vuelta Boo Well Ta. Este poemario, publicado en 2024 por la editorial Poesía eres tú, nos sumerge en la innovadora propuesta de la rima silábica constante multilingüe, donde el español, el inglés y el francés convergen en una experiencia poética sin precedentes.
Yebra, con una visión vanguardista y un profundo compromiso social, nos invita a reflexionar sobre el poder del lenguaje como herramienta de conexión y transformación. A través de sus respuestas, exploraremos los entresijos de su proceso creativo, sus influencias y su particular visión del mundo. Prepárense para adentrarse en un universo donde la poesía se expande más allá de las fronteras idiomáticas, desafiando nuestras percepciones y abriendo nuevas vías de comunicación.
Sobre el libro “Vuelta Boo Well Ta”:
Enhorabuena por la publicación de “Vuelta Boo Well Ta”. ¿Cómo describirías este libro a alguien que nunca ha oído hablar de él?
Más allá de saber si la composición poética está a la altura del concepto novedoso (dejando al lector ser libre de opinión o crítica), sumergirse en una nueva tendencia es algo llevadero como ser pionero de tal descubrimiento. Este libro además de abrir puertas artísticas a la gente puede, asimismo, abrirlas al mundo socialmente. Toda gente que sienta el deseo de renovación personal, artística o mundial la encontrará en parte aquí.
¿Qué te inspiró a explorar esta forma de poesía multilingüe con rima hiperrealista?
En un primer tiempo, al entrar en contacto con la rima silábica común escribiendo una canción de rap a los veinte y pico años, un día se me dio la casualidad de hacer una frase en francés de dos palabras que se declinaron en otras ocho palabras, fure el principio de la rima silábica constante en un solo idioma. También, siendo fan de Shakira, un día se me dio por descomponer su nombre en inglés, que suena diferente, pero tiene sentido: “shake ire” quiere decir “agita ira”, y luego lo descompuse en francés con una finalidad distinta (ahí el sonido es exacto): “chaque ire à sa source” que quiere decir “cada ira tiene su fuente” o “Shakira tiene su fuente”. A partir de ahí, tiempo después, a los treinta y tres años, escribiendo poesías en rima silábica constante, al poco tiempo desarrollé la rima silábica constante multilingüe. Así fueron los principios de estos descubrimientos.
¿Cuál fue el mayor desafío al escribir poemas que funcionen en varios idiomas a la vez?
Emprender un nuevo camino rítmico fue un gran desafío. Lo fundamental fue encontrar cohesión o homogeneidad literaria en el discurso en cada idioma con el deseo de despertar el interés en la población para llegar al propósito de esta obra que es revolucionar el sistema mundial a través del descubrimiento de estos conceptos importantes.
¿Cómo esperas que los lectores experimenten “Vuelta Boo Well Ta”? ¿Qué quieres que se lleven de él?
Cuando escribí este libro quise ser útil para los lectores, no ser un guía sino una influencia en sí. Me gustaría que se lleven el sentimiento de revolución para enchufar quizás la chispa de una renovación personal y social como artística para cada uno de ellos.
El libro invita a leer en español, inglés y francés simultáneamente. ¿Anticipas que esto pueda generar diferentes interpretaciones o conexiones para cada lector según su idioma nativo?
No sé hasta donde se escapa una creación de las manos de su creador, lo importante sería oír los ecos de vuelta de cada lector o comunidad, a saber, si cada nativo de estos idiomas esté en acuerdo claro con la sintaxis como las ideas del autor, a saber, si lo ven claro y conciso.
¿Cómo seleccionaste los temas y contenidos de los poemas para que resonaran en las diferentes culturas representadas por los idiomas del libro?
Al escribir los textos me di cuenta de que, empezando por una base española de discurso, en inglés salían las ideas más bien en tema política, y en francés en historias de navíos, como si estuvieron las temáticas previamente instauradas o algo así, aunque no siempre claro, se puede escapar de esta aparente inicialización preliminar. Personalmente me deje llevar por las corrientes literarias que se imponían al componer los poemas, aunque, siendo fan de rap francés, ya tenía en mis composiciones anteriores estas ganas de desarrollar algún efecto social.
En “Vuelta Boo Well Ta” llevas la rima hiperrealista a un nuevo nivel. ¿Podrías explicar cómo funciona este concepto en el libro y cómo influye en la experiencia del lector?
Lo idóneo sería para este libro ser bilingüe en español e inglés (aunque la parte inglesa sea traducida al castellano) y hacer la comparación de versos idénticos a cada vez que el lector lo vea necesario. Lo principal sería leer los versos de uno de los dos idiomas a través del otro idioma para identificar la igualdad fonética y darse cuento de la fuerza del concepto, hablamos varios idiomas al mismo tiempo, ¡es increíble!
¿Cuál es tu poema favorito de “Vuelta Boo Well Ta” y por qué?
Los 11 textos románticos (del n°61 al 71) son quizás los más sensibles de la obra en los cuales todos nos encontraremos de manera conformista. Pero a la hora de quedarme con una expresión, la más fuerte sería la del texto n°60 que trata de los asesinatos de un lado y de las violaciones por otra parte dejando al lector libre de elección o reflexión con esta espinosa situación de cómo tratar los criminales: ¿Rifle_exactor tú selles? Reflex actor to say yes?
¿Crees que la poesía multilingüe es el futuro de la expresión literaria en un mundo cada vez más globalizado?
Sin duda que esta nueva vía abre puertas en varios sectores de la industria artística como la literaria, la musical, la cinemática, o también los tebeos, en los cuales se pueden explorar nuevos métodos de expresión, y eso tocando varias culturas a la vez.
¿Qué sigue para Alain Yebra después de “Vuelta Boo Well Ta”? ¿Estás trabajando en nuevos proyectos que exploren aún más las posibilidades del lenguaje y la poesía?
Este libro es mi tercero a la venta de diez que tengo ya escritos. En rima silábica constante consto de tres en español, dos en francés, y uno en inglés. En rima silábica constante multilingüe tengo este en dos idiomas (español e inglés con un poco de francés), otro totalmente en estos últimos tres idiomas, otro en francés e inglés, y otro en cuatro idiomas (con el italiano en más). Hace unos años los profesionales poéticos veían las posibilidades de rítmicas convencionales agotadas y mucho se tiraron de la prosa, eso era antes de estos descubrimientos. Además de estos dos conceptos hoy en día di con un total de más de 50 conceptos rítmicos novedosos (de los cuales uno está revelado en este libro al final, el texto número 77), los estoy trabajando en la actualidad y quizás un día darán de que hablar. Mi libro número once se titularía “Extensiones rítmicas”.
El título “Vuelta Boo Well Ta” es en sí mismo un juego de palabras multilingüe. ¿Podrías explicarnos su significado y cómo se relaciona con el contenido del libro?
El título en español tiene que ver primero con el concepto. “Vuelta” hace referencia a la rima silábica constante multilingüe que tiene una ida (versión española) y una vuelta (versión inglesa), además de hacer referencia al paseo poético a través de esta obra. En inglés Boo Well Ta (que significa “Abuchea Bien, Gracias) hace referencia al chillido del libro o, que es lo mismo, a su mensaje. “Abuchea Bien” se refiere a la población humana empujándola a defender sus derechos. Además, tiene otro sentido escondido que es “Boo Hell, ¿¡Ta!?” que se dice de la misma manera con dos significados distintos. Aquí “Hell” significa “Infierno” lo que daría otra resolución: “Abuchees al Infierno, ¡gracias!” o “lucha contra el mal, ¡gracias!” (o “desacredítelo”) en un sentido exclamativo, y, por otra parte, al revés se diría “el infierno te abuchea, ¿gracias?”, o sea el mal se burla de ti con la palabra “gracias” en interrogativo implantando así una duda.
¿Cuál fue el proceso de selección de los idiomas (español, inglés y francés) para este proyecto? ¿Consideraste incluir otros idiomas?
Cada persona está limitada por sus conocimientos. Yo por ejemplo aprendí cuatro idiomas en mi transcurso de estudiante (soy bilingüe en francés y español, estudié 11 años de inglés y seis de italiano). En este libro se habla español e inglés (con al final un parte en francés), se podría decir que estos idiomas se dirigen más bien para las Américas del norte y del sur, aunque no solamente, también para todo el Occidente (Europa incluida), lugar desde el cual se debe de empezar esa revuelta mundial, de él debe venir la toma de conciencia para un cambio significativo en el mundo.
¿Cómo crees que este libro contribuye a la conversación sobre la identidad cultural y la conexión humana en el mundo actual?
Proponiendo una liberalización económica y social este libro somete la idea al mundo entero empujándolo a una toma de conciencia que esta posibilidad esta entre sus manos, que sin él no se realizará. Intento animarlo y influirlo por defender sus derechos, para que intente él mismo mejorar su sistema. Claro que utilizando dos idiomas de los más empleados en el mundo actualmente (inglés y español) su alcance cultural es mayor.
“Vuelta Boo Well Ta” es un experimento audaz y original. ¿Qué consejo le darías a otros poetas que quieran romper las barreras del lenguaje y explorar nuevas formas de expresión?
La revolución artística puede adelantar la social. Al nivel musical (la letra de las canciones) o literario, hay que manifestar esta propuesta, ser útil a través del arte para intentar hacer un efecto carambola en la sociedad.
Sobre la poesía y la literatura:
¿Qué significa la poesía para ti?
La poesía como toda forma de arte es una manera de expresión a través de la cual puede uno confiar sus deseos, sus secretos más íntimos, y generar así un dialogo interconectando con el público.
¿Cómo definirías tu estilo poético? ¿Cuáles son tus mayores influencias?
Llevo unos treinta y cuatro años escribiendo poesías. Teniendo en cuenta que los conceptos son de vanguardia y revolucionarios, definiría mi dialéctica más bien convencional. La poesía, sobre todo la romántica, a menudo se adentra en temáticas de libertinaje. Yo al contrario intento ser lo más puritano posible, como si fuera en contra corriente, sin querer pecar demasiado en la recomendación, se trata más de influir como un simple cronista contra este mundo en decadencia por muchas cosas. Uso mucha simbología como los personajes fijos de esta obra que son “Dad(d) o Daddy, Boss/Padre o Jefe” (El Padre es Dios, o el Padre de la calle o mafioso, o el genitor), “Ma/Madre”, “Son” o “Heir/Hijo o Heredero” (que son El Mesías o vuestro propio hijo o descendencia humana). “Hat”/Sombrero” o “Tar/Brea” (el Padre de la calle o mafioso, la propia calle), y también “Tar” significa “Marinero” (homosexualidad), “Sea/Mar” refleja la idea del sexo o homosexualidad. “Hen/Hembra” es la mujer. “Dell/Valle o Hondonada” es el útero o la mujer (monte de Venus). “Deb/Debutante” o Joven. “Port/Puerto”, “Home/Casa”, “Den/Guarida”, “Nest/Nido” significan el hogar, su casa, su país. “Sen/Senador” o “Dem/Demócrata” que hace referencia a los políticos y al sistema, “Hell/Infierno” que es el Mal, el pecado, además de un guiño a mi editorial sin el cual no estaría a la venta este libro y sin quien no pasaría este mensaje con “Ed/Editor”, y en fin “Al/Alain” que soy yo mismo, el propio escritor. A partir de ahí se arma la estratagema narrativa.
¿Qué opinas del papel de la poesía en la sociedad actual? ¿Crees que puede generar cambios o promover la reflexión?
Hay que ser humilde con eso, la poesía no es como la novela internacional. Con este concepto quizás no, pero generalmente la poesía no tiende tan fácilmente a ser traducida, y es asunto de una pequeña parte de los lectores mundiales, solo una minoría se interesa a ella. Me dijo un día un filólogo en español y francés que había dos tipos de poesías. La primera es “la poesía temporal”: se pone a la venta un libro, se vende durante el primer año de su salida más o menos, y luego hay que dejarlo de lado para sacar otro libro porque ya no se venderá mucho más. Y luego hay “la poesía eterna” que es de tal calidad que se venderá más allá de la propia vida del autor, durante un gran lapso. Este tipo de poesía es la que puede desarrollar un papel importante en la moral, costumbres o hábitos.
¿Qué autores o poetas te inspiran más y por qué?
No crea que leo mucha poesía, más bien leo novelas, lecturas espirituales, filosóficas o religiosas. Encuentro mi inspiración en la música francesa o española. Mi poeta preferido y el más original de todos es Joaquín Sabina, es tan decadente. Soy muy melómano, en casa cuando trabajo o en otras ocasiones escucho mucha música, miro poco la tele.
¿Cómo ves la relación entre la poesía y otras formas de arte, como la música o las artes visuales?
Entre poesía y la letra de canciones hay un solo paso, aunque las composiciones no son iguales siguen una rítmica reincidente. Digamos que la rima silábica constante multilingüe puede ser una apertura enorme para una nueva era musical, ¿se da cuenta de la fuerza del concepto: unas canciones que tengan sentido en varios idiomas a la vez?
¿Qué consejo le darías a un joven que quiere empezar a escribir poesía?
Componer poesías no impone mucha preparación como la pintura, en estos dos artes claro que hay que esperar progresar con el tiempo, pero la poesía es fácil de empleo, con un buen diccionario y lecturas para coger vocabulario, el placer es casi inmediato. En pintura para tener un nivel profesional hay que laborar durante años y tener sus experiencias. Siendo autodidacta en arte como yo se puede acabar teniendo resultados innovadores. Claro que con experiencia o estudios previos se facilita la toma en mano, pero debe ser difícil arrancarse de las convenciones desde ese punto de vista, aunque se tenga un nivel superior: ¿cómo hacer abstracción de todo lo estudiado y de la cultura para encontrar originalidad total? Creo que diez años son un buen periodo de trabajo para conseguir resultados profesionales, lo que les diría a los principiantes es de coger placer en lo que hacen y ser pacientes, con práctica se puede llegar más lejos.
¿Crees que hay temas o estilos que están siendo poco explorados en la poesía contemporánea?
En poesía la mayoría de las obras son románticas, se debería usar temáticas diferentes, usar conceptos más combativos. Las diferencias en estas elecciones de temáticas las veo en la música. En España hay muy buenas letras románticas, pero salvo pocos artistas no se emplean otros temas. En Francia se da el caso, hablan más de problemas sociales de manera útil a la sociedad, y no solo en rap, sino en otros géneros.
¿Cómo ha evolucionado tu visión de la poesía a lo largo de tu carrera como escritor?
Empecé a escribir poemas románticos a los quince años, cosas sencillas. Hice estudios literarios y filosóficos en el liceo cuando caí con el poeta Aimé Césaire. Conecté en seguida con su visión antirracista. Además, en esa época me regalaron un LP del grupo de rap más famoso de París en esa época (NTM). A la época era reticente a la hora de escuchar rap por la connotación gamberra que tienen la mayoría de esos grupos, aun así, me puse a escucharlo y caí encantado, ese grupo a pesar de ser un grupo de rap duro se me desvelo muy social y anti mafioso defendiendo causas muy positivas. A partir de ahí empecé a escribir rap. Hasta el día que encontré el cerrojo de la rima silábica constante y también multilingüe. Me lancé en ese descubrimiento intentando defender causas sociales importantes para ser activo, conservando un poco de romanticismo en algunos textos. Así fue mi progreso en poesía. Como ejemplo aquí les muestro mi último texto antes del descubrimiento de la rima silábica constante:
Mi alma está velando la tuya
como llama desoxigenada
en busca de sinergismo vital
por encender relámpago
dentro de tu corazón.
Escucha sin estampida
el eco reverso de su llamada
en modo de sinopsia astral
que por verso te amparo
por no sufrir apagón.
En un mundo dominado por la tecnología y la inmediatez, ¿cuál crees que es el valor perdurable de la literatura y la poesía?
Con el pdf imagino que siempre sobrevivirá la literatura, pero personalmente leer delante una pantalla no me entusiasma tanta que un formato papel que veo más práctico y clásico como eterno en nuestra cultura literaria. El problema es ver la comercialización saqueada con la puesta en línea gratis de las obras, supongo que la piratería es el peligro de la extinción literaria como la vivimos hoy en día.
Preguntas más personales:
¿Cómo influyó tu herencia multicultural en tu enfoque de la escritura y la poesía?
Siendo procedente de Paris soy una persona muy laica, crecí toda mi infancia rodeado de inmigrantes, el entorno social de esas épocas te enseñaban el respecto por la diferencia, el antirracismo o el ser anti homofóbico, no había muchas derivas por intolerancias. Todo eso se nota en mis tomas de posiciones.
¿Qué te motiva a seguir creando y explorando nuevas formas de expresión artística?
Estoy intentando ser más innovador y original en las temáticas o expresiones utilizadas, en mis composiciones, también el hecho de compartir y disfrutar sensaciones nuevas es llevadero.
¿Qué esperas lograr con tu trabajo como escritor? ¿Cuál es tu mayor ambición?
La prioridad utópica sería crear un sublevamiento de masa por un mejor sistema de trabajo, por el apoyo económico para los indigentes y los pobres, por un mundo con más seguridad internacional y nacional, por un mundo sin guerras, pero eso es inalcanzable a sí solo sin apoyo, debe establecerse una conciencia universal en la población humana para realizarlo como para los gobernantes y ese trabajo debe previamente hacerse en cada uno de nosotros como diría Gandhi.