1º)El amor que mueve la historia, es el título de su cuarto poemario. Después de tantos años dedicado más a la narrativa, vuelve a retomar el género poético en este libro ¿Por qué? ¿Ha sido algo meditado?
En realidad, no es que haya “retomado” el género poético con este libro.
Lo que he reiniciado, con él, es la publicación de mis poemas que antes destinaba a círculos de amigos, familiares etc. Pero la situación moral, provocada por la crisis mundial de valores éticos, me ha hecho reaccionar y encontrar en el Amor Universal y en la creatividad de la Poesía lo que Celaya llamó “un arma cargada de futuro” con la que quisiera “armar” contra el pesimismo y la indiferenciay contra el espíritu de lucro y de competitividad a quien me quiera leer o escuchar.
2º) ¿Qué adjetivos utilizaría para describir su obra y por qué?
Creo que lo más importante de mi trabajo está en su contenido. Es una obra para “pensar con el corazón” más que con la razón analítica. Una obra para enriquecer los sentimientos espirituales. Por algo he llamado a la última parte “Bienaventuranzas de la Evolución”. Pero sin ningún sentido religioso y, por supuesto, sin olvidar la estética.
3º) ¿Qué desea que el lector capte cuando se adentre en la lectura de sus poemas?
Evidentemente Amor. Sentir el déficit de Amor que en estos momentos impera en el mundo y cómo esa falta de Amor nos puede llevar a la catástrofe. Pero con una fuerte esperanza de que la fase capitalista se derrumbe pronto derrotada por lo mejor que aún guarda la humanidad dentro de cada uno: la Bondad y el imperativo de Justicia.
4º) ¿Es la suya una poesía revolucionaria dados los tiempos que corren?
Desde luego. Ahora bien yo prefiero la palabra subversión. O el sentido subversivo que debe tener toda revolución para ser auténtica. El principal valor que hay que subvertir es el ánimo de lucro y de poder por el ánimo de ayuda mutua, de cuidado de nuestros otros, y de ternura. O, como explica Eric Fromm, subvertir el deseo de tener y convertirlo en deseo de ser.
5º) ¿Nos encontramos ante un trabajo muy elaborado o tal vez escribe de forma impulsiva y/o espera la llegada de la inspiración?
Antes de empezar a escribir, hay siempre una cierta elaboración de ideas. Luego, me dejo llevar totalmente por la inspiración. Es como si escribiese al dictado de no sé quién (se les podría llamar musas). O como expresó una vez una nieta mía cuando su madre le preguntó de dóndesacaba unos versos tan bonitos: “No sé; me llegan las palabras a la boca”
6º) En su poesía hay incursiones a la prosa poética. ¿Es quizás una forma de expresión más libre frente al verso estructurado o la rima?
Yo no creo que sean “incursiones a la prosa poética”. Se trata más bien de desbordamientos de la poesía que se escapan al corsé de la rima y el metro para no perder la fuerza del conjunto poético ni la expresión poética de lo que se quiere transmitir tal como llega de la inspiración.
7º) ¿Cree que es necesario algún estado emocional para que fluyan mejor los versos?
Sí, desde luego, tanto en el poeta como en el lector u oyente, hace falta un espíritu constructivo. La poesía, etimológicamente, viene del verbo griego “poieo” que significa hacer, construir, crear. No sólo crea emociones el que escribe poemas; el que las recibe debe recrearlas en su interior.
8º) ¿Qué poetas y qué lecturas han sido sus referentes?
Entre mis referentes poéticos, debo destacar a Machado, Bécquer y León Felipe. Como prosistas, a Kant, Marx, los llamados “teólogos de la liberación”, y mi propio hermano José.
9º) ¿Se encuentra inmerso en algún otro proyecto literario?
Sí, me gustaría recopilar y rehacer una serie de poemas que podrían quizás publicarse bajo el título de “El eterno retorno de la Esperanza”.
1º)Amapolas en las roderas y cigüeñas en los campanarios es el tÃtulo de tu segundo poemario publicado. ¿Te ha movido algo en particular a la hora de poner este extenso tÃtulo a tu libro?
4º) ¿Sigues algún proceso cuando te pones a escribir o esperas la inspiración?
Sigo el principio de que “todos los caminos conducen a Romaâ€. Una palabra puede promover un poema igual que lo puede hacer una mirada u otro poema. Nunca me enfrento a la página en blanco, siempre parto de una idea previa, de una imagen, de una paradoja, de un reto y para ello puedo disponer de un verso al que hay que buscar un poema, de una noticia en un diario, de la frase de una pelÃcula o, simplemente, de un comentario oÃdo al azar. Todo sirve para provocar la necesidad de intentarlo. En cuanto a la inspiración, no es más que el resultado aleatorio de tener activado permanentemente el proceso creativo, por eso lo más importante es que en la sala de máquinas siempre haya alguien echando carbón en la caldera.
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5º) ¿CalificarÃas tu obra como un canto al amor ya que este es el hilo conductor de todo el poemario?
Tal vez sÃ, pero solamente bajo la idea de que el amor no es más que una de las filigranas más exitosas de la evolución humana en su largo recorrido por preservar la supervivencia. Lo que realmente me interesa es esa capacidad de crear pasión que tiene el enamoramiento, esa capacidad de destruir la realidad para hacerla incomprensiblemente hermosa.
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6º) En tu libro intercalas poemas de apenas dos versos con otros bastante extensos. ¿Es quizás una estrategia para agilizar su lectura?
Si y no. Es cierto que procuro pensar los libros como un todo y eso me lleva a intentar crear diferentes intensidades, sin embargo, como una de las grandezas de los libros de poesÃa es que se pueden abrir al azar y volverlos a cerrar sin contraindicaciones hasta la próxima visita, los poemas cortos, a veces de incluso un solo verso, tienen la intención de recordar al lector la potencia de la palabra… que un par o tres de versos sean un poema igual de completo que uno de cien refuerza la hegemonÃa del lector, que es quien, en los poemas breves, pone, esperemos que agradecido, más de su parte ya que es quien debe acabar de darle el significado… si eso se consigue se crea una complicidad entre desconocidos que permite adentrarnos juntos en la complejidad de poemas mas extensos.
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7º) ¿Has tenido modelos literarios de escritores que desees imitar o hayas sentido su influencia?
La poesía de Madalina Bajanescu es un viaje por el cosmos del amor, donde los astros celestiales brillan con luz metafórica y la Vía Láctea está sembrada de flores de Edén, donde Adán y Eva vuelven a perpetuar un mundo infinito de poesía, de música y de color, rozando la perfección carnal de la métrica artística.
La poetisa es una enamorada sin fin de la vida, de la belleza universal, del Príncipe Azul divino, mitad humano, mitad entidad sideral, aportando su “ladrillo literario” a la construcción del Poema Infinito.
En la percepción de la autora, referente al universo conocido de la Madre Tierra, hay un montón de dilemas interiores e interpretaciones sensitivas referente al fruto prohibido, una guirnalda de preguntas retoricas, una geometría sensible de sentimientos, rimas de amores imposibles, de emociones táctiles ocultos, a punto de brotar.
1. “Sabor a luna en tus labios” es un título muy sugerente y atractivo para el lector.
¿Quizás fue ese el motivo por el que lo elegiste para tu poemario?
¿Por qué este título? Porque es un verso sacado del contexto de un poema del libro, y quizás, hayan versos más atractivos para los lectores por la carga emocional que conllevan, pero con éste me saltó la chispa como un “déjà vu”. Con el mensaje del título, quise abrir las puertas de mi espíritu para que salga la primavera de mis ideas…
2. ¿En qué idioma sueles escribir? ¿Castellano o rumano, tu lengua nativa?
Escribo indistintamente en los dos idiomas, pero ” Sabor a luna en tus labios “, lo he escrito exclusivamente en castellano, porque al haberse enamorado de España, mi Musa, tocó el arpa mágica de la inspiración, susurrando sus cantos en este idioma.
3. ¿Cómo te influye a la hora de escribir vivir lejos de tu país?
El escribir fuera de mi país no me ha influido de ninguna manera, nunca me he sentido lejos de él, aunque físicamente esté a miles de kilómetros, mientras viva, la sangre de mi tierra fluye por mis venas; aquí, en España, me siento como en casa y puedo decir con orgullo, que tengo suerte de tener una “madre biológica ” como Rumanía y una ” madre adoptiva” como España.
4. ¿Calificarías “Sabor a luna en tus labios” como un poemario donde el amor es la columna vertebral del mismo?
Considero que si hay algo divino, supremo, en el ser humano, esto es el sentimiento de amor en todas sus formas y estados, por lo tanto, en el caso de mi poemario, sí que se puede decir que el amor es la columna vertebral del mismo. Según la teoría de Platón, estamos divididos en dos partes, y, a raíz de eso, la búsqueda eternal de la media naranja para subir cogidos de la mano hacia el Olimpo, guiados por el mapa de la pasión y la antorcha del deseo, alcanzar la cima de la felicidad sin perdernos por el camino.
5. ¿Por qué poesía y no narrativa? ¿Te sientes tal vez, más cómoda en el género poético?
¿Por qué poesía y no narrativa? El simple hecho de abrir los ojos al despertar cada mañana y percatarme de que estoy viva, ya es poesía para mí, así como todo lo que nos rodea; cada uno de nosotros es un verso del Poemario Universal, únicamente hay que darse cuenta de ello; lo demás es voz interior, es proyectarlo todo de una manera particular para pormenorizarlo en un acta de “poiesis”. Por tanto, con tal de contribuir a la gran creación universal, no me hace sentir cómoda, sino feliz de poder participar en ello.
6. ¿Qué elementos determinan tu poesía y hacia dónde va dirigida tu búsqueda?
El elemento que determina mi poesía es el plasmar revelaciones, construir renglones y rimas, esculpir en la métrica musicalidad y pintar con palabras, espolvorear con quintaesencias de prosopopeya alguna euforia poética, para así, darle energía a mi poema.
Mi búsqueda va dirigida a identificar nuevas valencias del amor, a volver a descubrir por mí misma el mundo, a lograr la paz interior y a comprender el sentido de Alfa y Omega.
7. ¿Dónde encuentras tu mejor modo de expresión, utilizando la rima o el verso libre?
Mi mejor manera de expresarme la encuentra mi sensibilidad sensorial, nunca sé la manera en la que se va a confesar, únicamente siento en mis entrañas la magnitud de su exaltación y la fascinación de su asombro ante la iluminación, poniendo a flor de piel todo mi cúmulo cognitivo…
En mis poemas hay un big bang del canto de amor, donde una metáfora secuencial da luz a otra y ésta a otra y así sucesivamente… yo no hago nada.
8. ¿Te sientes identificada o influida por algún tipo de lectura en particular o por algún autor en concreto?
He crecido con poemas de autores rumanos, puedo citar a M. Eminescu, T. Arghezi, N. Labis, N. Stanescu, etc. también han mecido mi educación cultural poetas internacionales como Serguei Esenin, Charles Baudelaire, Heinrich Heine, etc. Ahora estoy profundizando la poesía de autores españoles como Gustavo Adolfo Bécquer, Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas…, ellos y muchos otros mentores-titanes, guerreros de la luz, son ejemplos a seguir por cualquiera de nosotros, tanto creadores como lectores.
9. ¿Tienes en mente algún otro proyecto literario a corto o largo plazo?
Sí, seguiré escribiendo poesía y estoy trabajando en una novela.
Este nuevo poemario de Francisca Aguirre, Premio Nacional de Poesía 2011, supone un cambio de rumbo en su trayectoria literaria
Madrid, 11 de marzo de 2013 – Ediciones Rilke (http://edicionesrilke.com/) ha puesto recientemente a la venta “Conversaciones con mi animal de compañía”, el nuevo poemario de Francisca Aguirre y el primero que la poeta alicantina publica después de recibir el Premio Nacional de Poesía en 2011.
Este nuevo poemario de Francisca Aguirre supone un ligero cambio de rumbo en su trayectoria literaria. Si hasta ahora la poeta alicantina había dedicado la mayoría de sus versos a sus avatares biográficos, “Conversaciones con mi animal de compañía” se adentra, a través del diálogo con los animales que viven junto a ella (y que la habitan), y con un gran sentido del humor, en la vida y problemas del hombre contemporáneo.
Un cambio de rumbo que, sin embargo, no prescinde de los elementos que han sido claves en Francisca Aguirre desde “Ítaca”, su primer libro: la aparente sencillez y una celebración íntima de la vida.
Se trata, coincide la autora, de un poemario que mira a la animalidad de nuestra especie desde la ternura y la compasión, pero también desde la incertidumbre y el miedo que provoca un ser humano que a veces parece dirigirse hacia el exterminio completo del resto de las especies e, incluso, hacia su propia destrucción.
Francisca Aguirre (Alicante, 1930) obtuvo en 2011 el Premio Nacional de Poesía por su anterior poemario “Historia de una anatomía”. Ha publicado el libro de relatos “Que planche Rosa Luxemburgo” (Premio Galiana, 1994) y el libro de recuerdos “Espejito, espejito”. En poesía ha sido galardonada con el premio Leopoldo Panero por “Ítaca”; el premio “Ciudad de Irún” por “Los trescientos escalones”; el premio “Esquio” por Ensayo General; el premio María Isabel Fernández Simal por “Pavana del desasosiego” y el premio Ciudad de Valencia por “Nanas para dormir desperdicios”.
Otros poemarios suyos son “La otra música”, “La herida absurda” y “Los maestros cantores”. Sus obras han sido traducidas al valenciano, inglés, francés, italiano, portugués y árabe.
“Conversaciones con mi animal de compañía” se encuentra disponible en todas las tiendas y en la web http://edicionesrilke.com por un PVP de 12 euros.
Pablo Villa González nació en Navarredonda, un pequeño pueblo de la Sierra Norte de la provincia de Madrid, en noviembre de 1956. Luego de residir en las ciudades de Madrid y de Huesca, en la actualidad lo hace en su pueblo natal, con Almudena, su mujer. Con una beca del entonces llamado Patronato de Igualdad de Oportunidades, que tuvo que ganar, marchó a estudiar interno a un seminario, donde cursó todo el Bachillerato. Continuó estudios universitarios y se licenció, primero en Periodismo y, después, en Sociología. Actualmente trabaja de funcionario en el Centro Penitenciario Madrid V, en Soto del Real (Madrid). Con anterioridad a éste ha publicado tres libros: Bienaventurados los que trabajan, De la memoria al aire Recitativos de tiempo,2El primero en prosa, el segundo de poesía, y el tercero en prosa poética.
1º) Frente a la penetrante estupidez de los Anuncios es tu segundo poemario. ¿Qué pretendes que el lector intuya con un título tan impactante?
En la vida constantemente se dan hechos casuales. Cuando surgen, ni siquiera se piensa en ellos. Supongo que les pasa a la mayoría de las personas que escriben: los títulos de sus libros acuden a ellos de una forma fortuita. Es lo que a mí me sucedió con este título. Leía una antología de la poesía de Juan Luis Panero (que, dicho sea de paso, desconocía), y al llegar a ese verso supe que sería el nuevo título de mi libro, puesto que ya tenía otro. Es más, tomé prestado el verso para citarlo en los cinco poemas que lo forman. Con lo cual hube de modificarlos, en cierto modo, a última hora, para introducir el verso.
El título supone, en primer lugar, una síntesis de los cinco poemas, una especie de recapitulación emocionante. En este sentido es esclarecedor. Además, en segundo lugar, tiene trazas de ser un golpe bajo en la boca del estómago. Es verdad que impacta. Y es sincero, no engaña al lector. Leyendo el título ya sabe a lo que se enfrenta. Y le concede tiempo, si lo desea, de ponerse en guardia.
2º) Tu libro está estructurado en cinco partes diferenciadas. ¿Has seguido algún criterio a la hora de hacer estas divisiones?
No, no hay ningún criterio. En un principio –y puesto que los cinco poemas tienen un mismo hilo conductor- pensé en ordenarlos digamos “fotogénicamente”. Es decir, según que fueran, en mi opinión, más atractivos para el posible lector (No se puede olvidar que el primer lector –el más imprescindible- resultaba ser, además, el editor); que fueran más fáciles de leer. Pero luego pensé que si lo hacía así, estaba siendo un poco injusto con los demás. Así es que lo que al final hice fue ordenarlos por orden alfabético, según el título de cada uno. Al final sí hay un criterio equitativo: el orden alfabético.
3º) En uno de tus poemas utilizas la expresión “escribidor de versos” frente a “poeta”. ¿Qué diferencias establecerías entre los dos vocablos?
Hay una notable diferencia, en mi opinión: la del valor que se le dé al lenguaje.
Por ser de la especie humana, a todos se nos da el lenguaje por añadidura; unos pocos lo usan para fines nobles, para expresar sus emociones y sus sentires. Incluso se esfuerzan por hacerlo de una forma bella y sincera. Éstos son “escribidores de versos”.
El poeta es otra cosa. La diferencia puede ser la que Schopenhauer vio –y escribió- entre lo bello y lo sublime. El poeta tiene otra relación con el lenguaje. No solo porque la palabra poética tiene un ritmo, un sonido, una imagen, que le son propios y que constituye el compás que gobierna el movimiento de todos y cada uno de los fragmentos que conforman la totalidad: esa especie de sangre que corre por todas las formas. También porque el poeta cree en los poderes latentes del lenguaje; el lenguaje es algo más que un mero receptáculo pasivo de las emociones y voluntades del escritor. Igual que la pintura, y que cualquiera de las artes. El poeta escarba constantemente, quiere penetrar debajo de cualquier piel, tanto de las personas como de los objetos y los asuntos humanos. La búsqueda de la verdad es su brújula; el dolor es una de sus herramientas. La palabra del poema se le muestra como si siempre hubiera estado ahí, como si el poema fuese exactamente su lugar desde siempre. Es su mirada sobre el mundo la que se lo hace ver.
4º) ¿Cómo llegaste a la poesía y por qué la elegiste como forma de expresarte?
Creo que el poeta lo es de forma inevitable. No lo elige, eso no tiene nada que ver con la voluntad ni con la conciencia. Uno es poeta aunque no escriba poesía, porque es la mirada sobre las cosas lo que lo distingue como tal. Está impreso también en su carácter, y el carácter de cada uno es inmutable.
Mi primer contacto con la poesía se produjo cuando era un niño. Tendría siete u ocho años cuando desde el Ministerio enviaron a la Escuela de mi pueblo algunos libros (Estamos hablando del año 1964). Uno de esos libros era Platero y yo. Nunca he olvidado ni lo haré nunca aquella profundísima impresión que su lectura me produjo. Fue un nuevo nacimiento.
Insisto en que en la vida uno pocas veces elige. Simplemente un día te descubres escribiendo. ¿Por qué poesía? Porque no tengo imaginación. Y para alguien sin imaginación, pero que a lo mejor posee la cualidad de la reflexión y el don divino de la intuición y la sensibilidad, lo apropiado es ser “escribidor de versos”.
5º) ¿Es este un poemario donde está implícito el compromiso?
Si por compromiso entendemos el esfuerzo por desvelar el absurdo y la estulticia donde se ha instalado –con normalidad y, por lo que se ve, con comodidad- el hombre que vive en la sociedad de la opulencia, entonces sí hay un compromiso.
Comencé a escribir por dos razones complementarias una de la otra: Para guardarle fidelidad a mi pasado y, sobre todo, a mis orígenes. Y por suturar de alguna forma la herida que me supone habitar estos tiempos, para mí aborrecibles. Lo que yo entendí como la vida, casi de repente me había sido negada. No voy a acostumbrarme a ese dolor. En la medida de mis posibilidades, mi escritura es un ajustar cuentas con el presente. Con este presente infectado de todas las malas cualidades del ser humano. En este sentido, sí es una escritura comprometida. Como dice uno de los poemas, lo que busco es incitar al lector a ponerse de mi parte. Y luego reconocernos ambos en la herida.
Pero soy perfectamente consciente de mi derrota.
6º) ¿En qué estado emocional piensas que fluyen mejor los versos?
Sin duda en un estado de lúcida desesperanza. En este sentido, no es poeta quien quiere, sino quien puede. Y matizando aún más: quien lo merece.
Escribir poesía es un estado del alma. Pero también es un acto de amor.
7º) ¿Qué hay detrás de la ironía de algunos de tus poemas?
Detrás de la ironía siempre hay rabia, y conciencia de tu propia debilidad. La ironía es una forma sutil e inteligente de molestar. Una licencia, no solo permitida, sino profundamente necesaria. Es una licencia que me permito, porque soy un hombre piadoso (que no pío, son dos cosas distintas). Frente al avasallamiento, frente a la penetrante estupidez de los anuncios, opongo la barrera defensiva de la moral y de la inteligencia. En este sentido la ironía es una herramienta; es una vara de medir para poner a cada uno en su lugar.
8º) ¿Dirías que tu poesía es liberadora o quizás escribes en un intento de paliar la soledad?
Es liberadora para mí. En el sentido que ya he comentado: un aflojar el nudo corredizo que los tiempos que corren me han atado al pescuezo (Por cierto, cualquier canalla tiene miedo de la inteligencia). Pero sin duda ninguna lo que es mi poesía es un intento de paliar la soledad. Al menos la mía. Lo que desearía con todas las fuerzas es que también sirviera para paliar la soledad de quien la lea. Que este libro le hiciera compañía. Nada en este mundo puede haber más importante que esto: procurar compañía, paliar la soledad.
Debo –debemos- reivindicar hoy aquellas olvidadas “Obras de Misericordia”, y aquellas no menos olvidadas “virtudes cardinales”. No solo es necesario, sino incluso revolucionario.
9º) ¿Llegaste a la poesía por la lectura o tal vez algún suceso en tu vida provocó en ti el deseo de escribir versos?
Ya he comentado mi experiencia infantil con Platero y yo. Aquello fue ambas cosas: lectura y suceso (Recuerdo mi congoja, el dolor sin paliativos, la injusticia absoluta que supuso la muerte de Platero). En los años que entré en la Universidad, recién muerto Franco, fue cuando descubrí a los grandes poetas “sociales”: León Felipe, Gabriel Celaya, Alberti. Miguel Hernández, Blas de Otero… Poetas con una capacidad de amar al hombre casi infinita (A lo mejor era eso lo que se quería decir cuando se les agrupó bajo ese apelativo). Después solo silencio, durante muchos años. En mi caso se ha de tener en cuenta una cuestión que resulta esencial: yo no dejo de ser un campesino. Soy hijo de campesinos. Nací y me crié en los años cincuenta, en un pueblo de menos de cien habitantes, aislado de todo. En mi casa no había ningún libro. Mis abuelos no supieron leer ni escribir. Mis padres lo hacían a duras penas. Lo que quiero decir es que el camino hacia los libros y hacia la cultura lo he debido buscar y desbrozar yo solo. Así ese camino siempre será más largo y más difícil que si hubiera contado con ayuda. A lo mejor esta respuesta no viene a cuento con la pregunta, pero tengo ganas de decirlo. Porque así reivindico a mis padres, reivindico a mi pueblo, reivindico la vida campesina. Reivindico, en fin, la pobreza, la humildad, la carencia, la “ninguneidad”. La humilde bondad de la ignorancia.
Pero lo que me impulsó a poner mis primeras palabras en el papel fue un hecho casual y trascendente: la lectura del libro de Anne Michaels Piezas en fuga. La hermosura de ese libro me rebosó y comencé a gotear palabras para dar forma a las emociones.
10º) Por último. ¿Te encuentras trabajando ya en lo que sería tu quinto libro?
Sí, y lo siento. Quiero decir que vivía más tranquilo cuando no escribía ni mucho menos publicaba. Puesto que ahora siempre vas a estar expuesto a ser juzgado. Vas a medir a los que conoces según si te han leído o no lo han hecho. Te vas a obligar a hacer otras cosas. Y sobre todo, siempre vas a verte obligado a halagar esa cosa penosa, repelente, pero consustancial que es la vanidad. La vanidad es dañina y es sobre todo sufrimiento.
Pero sí, ya está terminado un poemario que se publicará en breve, cuyo título es Al amor de las letras. También doy los últimos retoques a otro poemario con un significado para mí muy especial. Además de su vertiente emotiva por el tema que trata (un secuestro carcelario que viví muy de cerca), me he cargado con una especie de obligación de escribirlo. Como si fuera un acto de purificación. Su título será La sangre en dos orillas.
Angelina Jiménez nos habla de su libro Puntadas literarias, primer libro de narrativa publicado después de su éxito con puerta entreabierta de poesía.
1ª)Puntadas Literarias es su primer libro de narrativa publicado. ¿Se siente más cómoda en este género literario que en su anterior libro de poesía?
Tengo la suerte de que me gusta tanto escribir poesía como prosa, por tal motivo no me siento más cómoda en un género literario más que en otro; no obstante, sí que puedo matizar cómo elijo uno u otro, tal vez con esta aclaración, quienes lean esta entrevista puedan vislumbrar hacía donde me decanto.
Suelo escribir poemas cuando se tensa la cuerda de mi sensibilidad en demasía, suelo ser impetuosa e irreflexiva, aunque una vez concebido tenga su tiempo para pulirlo. En narrativa, en prosa, yo diría que esa cuerda sensible, antesala de la inspiración está más floja, por ello, suelo ser más reflexiva y sosegada. Como la poesía es lectura de minorías conlleva el reto de componer algo que sume un lector más a este género, se llena una de ilusión por acercar la poesía a la gente. Tal vez, en la narrativa, por aquello de que no tengo que ajustarme a ninguna cadencia ni rima, me desenvuelva mejor, mas desenvolverme mejor no quiere decir sentirme más cómoda.
Tanto en uno como en otro género, busco, indago, recompongo, tacho y exploro, es decir, todo esto complementado con mi subconsciente, que cuando las musas se alían conmigo suele aflorar con intensidad; por lo tanto vamos a dejarlo en tablas…”tanto monta, monta tanto”. Es como cuando se pregunta a un niño pequeño ¿A quién quieres más a tu papá o a tu mamá?
2ª) ¿Cómo se le ocurrió este sugerente título para su obra?
Me halaga que en su pregunta haya mencionado el adjetivo sugerente, la verdad que sí, que cuando lo conseguí me sentí satisfecha, tal como usted asevera, así lo encontré.
Verá, como usted ya sabe, mi libro está compuesto de temas muy variados, por consiguiente no me encajaba ningún título pues narro leyendas, cuentos, pequeños ensayos, canto a las tierras donde se ha desenvuelto mi vida y se desenvuelve y sobre todo he abierto mi alma de par en par en los relatos de mi infancia. ¿Cómo aunar este maremágnum? Y yo no quería con el título dar más importancia a unos temas que a otros. En la elección ha tenido que ver el tiempo que me tocó vivir, pues en mi generación se nos enseñaba costura a temprana edad. Imitando a mi madre, ensayé las primeras puntadas: punto de lado, cadeneta, etc., en el colegio eran bordados y ya en Magisterio tuve que perfeccionarme con puntadas más perfectas y sofisticadas. Pensando en todas mis labores, se me encendió “la bombilla” como apreciamos en los tebeos. Comprendí con claridad que las puntadas son muy variadas pero poseen la personalidad de quienes las dan y entonces me dije: “voy a usar puntadas en sentido metafórico ya que en mi libro se entremezclan leyendas, cuentos, experiencias…
Identifiqué al instante muchos puntos de adorno, que son variadísimos, con cada uno de los temas que narro y he aquí, el título me quedó bordado. Puntadas Literarias son como unas prendas de multitud de hilos de colores, finos, gruesos, que la tejen y adornan; todo esto lo expongo en mi libro que es variopinto; unifico su diversidad con mi estilo y en consecuencia, he logrado un todo coherente y compacto. En verdad que el hallazgo de este título me llenó de satisfacción.
3ª) ¿Qué va a encontrar el lector que se sumerja en las páginas de este libro?
Va a encontrar mi pensamiento, en retazos de recuerdos, se sumergirá en verdaderos baños de fantasía y realidad y se empapará de cantos a tierras que amo, pero sobre todo al emerger encontrará sencillez.
Esbozaré algunas pinceladas; algunos de mis relatos fueron concebidos para incluirlos en mis programaciones de literatura. Unos son verdaderas fábulas en prosa que rezuman su obligada moraleja, en otros encontramos protestas sobre el encasillamiento entre generaciones. Defiendo, entre líneas, que todos nos necesitamos. Encontrarán pequeños ensayos que poseen como cebo la amistad u otro concepto. Creo que en algunos temas sintonizaremos o sintonizaré, al tratar conceptos como la soledad u otros análogos.
En Puntadas Literarias afloran mis creencias mas comprobarán que soy enormemente respetuosa con cualquier lector que piense de distinto modo. Va a encontrar relatos bastante asequibles para que los lean su hijos o nietos, con un vocabulario sencillo y creo bien estructurado; no puedo dejar de ser aunque jubilada, maestra, por ello, sutilmente aconsejo o moralizo. Deducirán que no lo narrado en este libro es reciente, es un conglomerado de etapas, sentirán, metafóricamente hablando, sonrisas de toda índole y alguna que otra lágrima. Con el corazón en la mano, les digo, que mi libro está henchido de ternura. Pueden comprobar que en “Perlas de la Infancia” oriento y sugiero, algo similar encontrarán en otros. Como muy acertadamente dice D. José Antonio Melgares, el Académico que me ha prologado, es un libro en el que no entro en ninguna disputa o polémica. En fin, les aconsejo que lo lean, es un puzle que una vez ordenado en su sique, se encontrarán dialogando conmigo y seguro que me conocerán un poquito más. Se plantearán interrogantes y verán como el respeto revolotea en toda la temática; creo que ahí radica el “quid” de la cuestión, de que ayude a quienes lo leen, no siendo un libro para ello.
4ª) Usted es maestra jubilada. Cuando ejercía su labor como docente, ¿Pensó en algún momento que sus escritos verían la luz?
Pues no, francamente no, nunca pensé que estos dos libros pudieran estar en librerías. La verdad es que tiene un porqué. Yo he escrito para mis alumnos, para motivarles, para representar alguna obrita…A casi todos mis compañeros en sus jubilaciones les he regalado mi pequeño discurso loando su vida personal y profesional. Los poemas o relatos que componía los compartía con amigos y la verdad que me animaban diciéndome que por qué no los publicaba. Yo me sentía satisfecha con que mi obra viera la luz en revistas locales. Mi trabajo literario lo vertía en mis alumnos y he logrado el fruto al comprobar que estos han obtenido premios literarios y naturalmente me siento muy satisfecha. Viendo la alegría de mis niños, dejaba de pensar en mí pues mi vida estaba llena. Anecdóticamente le diré que en los muchos cursos de perfeccionamiento que he realizado, cada día se leían los resúmenes y cuando me tocaba a mí el turno, al acabar, casi todos me decían que si era escritora. Naturalmente en esos instantes me ilusionaba al ver mi nombre y apellidos en la portada de un libro. Lo que le respondí al principio puede que lo dijese con la “boca chica”, porque sí, algunas veces soñaba con que mis poemas y narraciones vieran la luz en forma de un libro.
En 2011 llegó ese día, y sí, es una experiencia que la vivo a presión. Le repito que no me imaginaba ni por asomo que mi libro en el mercado sería una realidad, pero ya que lo he conseguido me va a permitir que me salga por la tangente y transmita que he vivido anécdotas y situaciones francamente gratas como consecuencia de la difusión de mi primer libro. ¡Ojalá! Este segundo me haga tanto bien como Puerta Entreabierta.
5ª) ¿Calificaría Puntadas Literarias como un libro de autoayuda?
No, mi libro no es de autoayuda, no está concebido como tal, su estructura no sigue la línea de éstos, sin embargo, puedo decirle que han telefoneado algunos lectores y me han comentado que algunos relatos les han ayudado mucho. Una amiga me dice que lo tiene como libro de cabecera y que lo ha leído ya tres veces, otros me comentan que es un libro muy ameno, hay una señora que tiene problemas de visión que lo lee a ratos, lo que me satisface pues sé que nunca lee. Ajustándome a su pregunta le respondo:
Sé que a algunos les divierte, a otros les parece ameno, otros entresacan interrogantes; en consecuencia le puedo asegurar que sin yo proponérmelo, sí que ayudo. La causa pudiera ser que mi libro posee cargas de ilusión, ejemplos de alcanzar logros… Comprueban que mi capacidad de asombro y mi curiosidad infantil siguen intactas. Hago pie en los grandes ideales y creo que muchos vislumbran mi alma en el libro, se dan la mano realidad y fantasía, por ello hago soñar a la vez que cuestiono. Así ahora, digo que no escribí mi libro como autoayuda y no lo lanzo como tal pero la realidad, según algunos me han relatado, es que les inyecto paz, les hace bien; creo es debido a varios factores: temática variada, conceptos asequibles, ausencia de violencia e identificación personal con algunos de mis personajes o situaciones.
6ª) ¿Qué podemos hallar de ficción y de realidad en este trabajo?
Más que ficción yo diría que mi narrativa es verosímil y real, aclaro, mezclar la realidad con lo ficticio. Voy más allá, la verosimilitud es lo semejante a lo verdadero, en unos temas encontrarán junto a hechos reales, por ej. la vida en tierras polares, ahí disfrutaremos de una osmosis entre lo real y lo ficticio. En otros relatos doy vida a un ser inanimado que puede leerse en clave de hechos reales. Tuve una infancia muy feliz así que todo lo que narro respecto a ella es realidad pura y dura con algún recurso estilístico, amén de mis vivencias en Petrer, como la noche que viví aquella primera ilusionada retreta.
Para contestar a esta pregunta con toda exactitud tendría que entablar un diálogo con cada uno de mis artículos, cuentos, leyendas, etc. Creo que mi prosa es poética y lo real al mezclarlo con lo posible o fantástico, lo amalgamo de tal guisa, que cuando se lee provoco un interrogante ¿será? no será? Estas circunstancias conllevan un halo de misterio que me gusta para que quienes me lean saquen sus propias conclusiones. Entro en un mundo idealista, sugiriendo que la responsabilidad sea la reina de nuestras vidas.
Resumiendo, encontrarán temas donde priva la realidad, otros lo verosímil y por último, lo ideal subyace en Puntadas Literarias en busca del respeto, la tolerancia…Si encuentran paz, ternura y sosiego, ha valido la pena mezclar lo real con lo fantástico, narrar en otros casos lo real y por último lo solamente ficticio.
7ª) ¿A lo largo de su vida ha tenido modelos literarios de escritores que desee imitar o haya sentido su influencia?
Los primeros modelos literarios los bebí en el libro Las mil mejores poesías de la Lengua Castellana, con muchos de sus poemas sacaba un relato, una historia; dicho libro abarca autores desde los albores del Román paladino hasta la poesía contemporánea. Leí innumerables cuentos (Andersen, Perrault, los hermanos Grim…), me empapé de los clásicos con apenas quince años. Más tarde, por mi profesión, seguí leyendo pero esta vez profundizando más en su estilo; a todo escritor le encuentro su encanto, nunca me he planteado imitar a ninguno. En este aspecto soy algo orgullosa, mejor o peor, quiero ser yo misma y que aflore mi propio estilo. Alguien dijo una vez “la chaqueta del escritor es su propia piel”. Soy un maremágnum de todos, una mezcolanza, ahí están los cimientos de mi estilo. He seguido leyendo a lo largo de mi dilatada vida pero ahora mis neuronas me juegan malas pasadas a la hora de recordar títulos, etc. Son muchos los autores que podría reseñar, por citar algunos, releo a Juan Ramón Jiménez, Jacques Prevet, el Libro de los Salmos y el Libro de la Sabiduría de la Biblia, etc. Actualmente devoro las nuevas novelas que lanzan los medios de comunicación, por ello, mi estilo es una ventana abierta, nunca está definido o acabado.
En fin, creo que la influencia que pudiera tener de otros autores, son mis lectores los que deben descubrirla y me encantaría saber que piensan al respecto. Esta es una pregunta de difícil contestación para mí.
8ª) En su caso, ¿Escribir es una terapia o le impulsan otros motivos?
Sí, llevo escribiendo toda mi vida y es en el 2011 cuando sale a la luz mi primer libro y ahora mis Puntadas Literarias, no son libros escritos en un momento puntual. De un relato a otro el tiempo es muy distante, selecciono unos de lejanos años, otros más cercanos e inserto algunos casi humeantes. Para mí no es una terapia en el sentido de sustituir antidepresivos por pluma, puedo efectuar un antes y un después de 2011. He escrito para preparar las clases de mis alumnos, he plasmado sensaciones vividas, emociones fuertes, desahogos, etc. Compuse cuentos para mis nietos haciendo hincapié en un vocabulario acumulativo, me encanta sacar de mi “chistera”, aforismos; con todo ello, disfruto, pero pensando que puede ser útil a otros. Donde más me he sentido escritora es en mis clases, por ej. cuando daba matemáticas, siempre preparaba algo para que sus mentes descansaran de los números…las llamadas materias transversales. Me gusta mucho la filosofía y como tal realizo mis pinitos en breves pensamientos. Ahora mezclo mi espontaneidad con lo académico con más precisión y cuidado, que no se diga que con los años, la pluma pierde categoría. Mis escritos son un binomio, escribo para todos y para mí, esperando que se piense en los interrogantes de la vida. Para mi escribir es jugar con las palabras, es rescatar algunas en desuso e incorporar nuevos neologismos que la fuerza del pueblo reclama. Para terminar, permítanme que cambie una palabra en la letra de un cuplé popular…”escribir es un placer, genial, sensual…escribiendo, espero al…
9ª) En Puntadas Literarias podemos encontrar relatos con una gran carga emocional. ¿Cómo consigue transmitir esas sensaciones de añoranza, tristeza, amor…al lector?
Siendo fiel a mí misma, algún artículo donde canto por ej. a la amistad, es un pequeño ensayo envuelto en un hecho real: el cariño hacia una persona en particular y pensando en ella, comunicándoselo, hago una apología a la amistad y sé que muchos lectores se sienten o se sentirán identificados con este criterio.
Todos hemos tenido una infancia, la mía fue preciosa, y esos relatos tan tiernos e inocentes que trasmito, seguro que alguno que otro, les hará recordarla. Para dar más credibilidad en mis relatos infantiles, no omito hechos en apariencia intrascendentes como cuando vi tejer por primera vez a una araña. Intento insertar en todo lo real que se asoma en las páginas de mis Puntadas Literarias una aureola de fantasía que incite a soñar. Veo lo positivo de la vida y tengo mis recuerdos tan a flor de piel que los mezclo con mis deseos y esperanzas consiguiendo y descubriendo la alegría de la vida. Me doy cuenta de que ésta es un regalo y tal vez, entre líneas descubran estos conceptos. Cuando saco a colación el hecho triste de la muerte de mi hijo, es natural que cualquier madre que haya perdido al suyo, sienta tristeza y sintonice con mi dolor. Puede que el amor sea mi fuerte, sea mi segunda piel, por ese emerge en cualquier relato. Necesito cantar muy fuerte que el amor es el motor de la vida, es un regalo, y quienes lo viven a lo grande, comprueban que se saltan la lógica de las Ciencias Exactas, en el amor, cuanto más das, más tienes. No puedo ni debo ocultar que soy una mujer creyente y respetuosa con gentes ajenas a mis ideas y es hermoso y constructivo ese diálogo que se entabla dejando al descubierto lo mejor de cada uno. Creo que esas sensaciones afloran sin yo proponérmelo.
10ª) ¿Dónde encuentra Angelina Jiménez su fuente de inspiración?
Esta pregunta me gusta mucho pues me inspira cualquier cosa, cualquier hecho o recuerdo, por ej. me asombro cuando diviso hierba enmohecida en los viejos tejados, en momentos puntuales de alguna película, en una canción, en la mirada limpia e interrogante de los niños, en historias que me narraron abuelitos, en una fiesta, en la generosidad, en la inmensidad del mar, etc. en general todo me fascina pero como digo en mi relato titulado La inspiración, si esta no va cargada de emoción, rara vea puedes transmitir y conmover. Huyo de la frialdad con que mi pluma pudiera descubrir o narrar hechos con lacerantes y crudas realidades; sé que todo no es felicidad pero intento relatarlo sin amargura. Me apodero de cualquier acontecimiento pueril e insignificante, lo metaforseo en mi mente y lo lanzo al papel con ternura. Me inspiro en los sueños, que como decía León Felipe, son la semilla de la realidad, intento transformar lo cotidiano en original y sobre todo, cuido muchísimo que nadie se sienta ofendido con mi escritura, por ello, mi inspiración aunque es muy espontánea, la encauzo por donde yo deseo, eso me hace sentir bien e intento que quienes me lean disfruten o me toleren.
11ª) Por último, háblenos un poco de sus futuros proyectos literarios.
Hablar a mi edad de proyectos me parece algo atrevido, por ello voy a cambiarlo por ilusiones. Me ilusiona ir ordenando y dando vida a todo lo que tengo escrito, puliéndolo y añadiendo retazos de mi pluma actual, me resulta gratificante fundir en un todo, relatos lejanos en el tiempo. Me ilusiona que lea mi libro un lector que yo no conozca y por un medio u otro me haga saber su parecer, nunca es tarde para aprender un poco más; soy consciente de que somos ventanas abiertas, que nuestro aprendizaje no está cerrado, de ahí esa ilusión más que proyecto. Me ilusiona pensar en una crítica favorable de Mis Puntadas Literarias. Me ilusiona tener dos libros en el mercado y estar trabajando en otros dos más, que publicaría si mi salud me lo permite. Me ilusiona pensar en la reacción de los lectores cuando lean alguno de mis libros y comenten que son obras sencillas pues los ha escrito una maestra. Me ilusiono sabiendo que existen maestros que siguen valorando el respeto, la educación, la verdad, el amor, porque gracias a ello cada día nacen nuevos escritores y por ende lectores.
Acabo aclarando que éste es un libro que consigue transmitir con nitidez las emociones que me embargan ¿Por qué? porque yo personalmente me emociono al plasmarlas.
JUAN CARLOS MACÍAS: “Es en la poesía donde reside la más perfecta comunión entre el alma del autor y su historia contada”
Juan Carlos Macías Toro nace en Jerez de la Frontera (Cádiz), 1965. Residente en Sevilla desde que su memoria lo recuerda. Licenciado en Geografía e Historia, su vida laboral transcurre como funcionario del Servicio de Publicaciones del Parlamento de Andalucía.
Hace un año comenzó su andanza por este mundo de la escritura, publicando su primer relato “Hoy tengo una carrera” (I Certamen de relatos breves, IAD, 2011 “Yo, deportista”). A este, le ha seguido la publicación de dos relatos más “A mi padre” y “Retrato de una obsesión”, en Raíces de Papel, 2012. A esta actividad narrativa tiene que unir la redacción de varios artículos de opinión en prensa. Esta entrevista la realizamos a raíz de la publicación de su libro Letras del Alma
1º) Letras del Alma es tu primer libro de poemas. ¿Cómo ha sido tu llegada a la poesía?
Quizás la respuesta a esta pregunta no la pueda proporcionar una sola fecha o un solo acontecimiento a partir del cual todo sucede con cierta lógica. Quizás esta forma de entender el mundo, de describirlo, de percibirlo o de sentirlo no sea más que el producto de una inquietud que nos empuja a expresarnos de forma diferente y a sentirnos completamente vivos por dentro.
2º) Tus anteriores publicaciones han sido escritas en el género de narrativa. ¿Te sientes quizás más cómodo en el género poético para expresar según que tipo de sentimientos?
Pienso que si hay algún género literario que tenga la habilidad de hacer corpóreo al sentimiento y de transmitir los sentidos que vivimos mediante la palabra, ése es la poesía. La narrativa puede tener distintos grados de implicación entre el autor y su obra, pero es en la poesía donde reside la más perfecta comunión entre el alma del autor y su historia contada y sentida.
3º) Tu poemario está dividido en tres partes bien definidas: El tiempo en palabras, corazón sin dueño y sueños de tinta. ¿Has seguido algún criterio a la hora de estructurarlo así? ¿Quizás por un motivo cronológico?
La estructura responde a su orden cronológico de elaboración. El tiempo en palabras muestra una inquietud existencial del ser en sí mismo y como parte de un todo histórico. Su mortal designio se diluye en el tiempo común de lo humano. Esta cruel visión temporal, le hace vivir su parte de amor con zozobra y ansiedad.
En corazón sin dueño la vida discurre de forma más apacible y sosegada, la vida nos cruza como corriente abajo y termina siendo aceptada como inevitable en “El orden de las cosas”.
Finalmente, en Sueños de tinta la poesía se hace más intimista, personal y ensoñadora: “burbuja de jabón sobre mi mano”, “¿Notas el algodón de caramelo?”.
4º) ¿Piensas que escribir poesía ha aportado algo nuevo o diferente a tu vida?
Quizás sea un tópico, pero el escribir poesía me ha hecho más comprometido con el mundo que me rodea, más sensible. Sensible porque siento la vida que consumo, inexplicablemente, de manera más acusada, y comprometido porque puedo expresarlo con el fin de compartirlo.
5º) En Letras del Alma encontramos algunos poemas, como por ejemplo: La ola y La sombra organizados de una forma poco habitual. ¿Qué deseas conseguir del lector con ello?
La palabra hablada es lanzada como sonido, como entonación, y se convierte en aire, siempre en movimiento. Como refleja el poema recogido en la portada de mi libro: las palabras que vuelan desnudas e invisibles, mudas y en el aire. Pues, bien, en este sentido, la intención de estos poemas ha sido el dibujar el movimiento de su lectura, buscando la plasticidad de su mensaje y procurando visualizar su contenido.
6º) ¿Qué hay de autobiográfico en Letras del Alma?
Si pensamos que cada uno de nosotros no somos más que el producto de nuestra propia experiencia en la vida, nos resultará fácil entender que todos los sentimientos que volcamos en los demás a través de un gesto, una mirada o una palabra, no son otra cosa que el producto autobiográfico de nuestro sentir de lo vivido. En definitiva, hay una sola vida para cada uno de nosotros, y es ésta la única que podremos describir con más o menos acierto, puesto que las otras, las de los demás, solo podremos imaginarlas.
7º) ¿Crees que la metáfora es algo fundamental en la poesía?
Pienso que la metáfora es la herramienta que nos sirve para describir la semejanza entre lo real del término y su imagen, el nexo que une el verbo con la imaginación.
8º) ¿Cómo calificarías tu poemario? ¿Intimista o sentimental?
Supongo que en lo sentimental existe un plus de intimidad que nos define. Hay en mis poemas mucho de existencialismo, de finitud, el tiempo visto como recuerdo, como sentencia, como espera inevitable, pero también como esperanza soñada.
9º) ¿Qué te inspira a la hora de escribir sobre todo poesía?
Fundamentalmente, el amor, en toda su amplia gama de manifestaciones. El amor por la vida y, por ende, a la muerte. Entremedio, entre esos dos polos opuestos, todo un mar de posibilidades para pintar la vida del color que nos plazca, para amarla, para quererla, para arruinarla.
10º) ¿Qué autores son tus referentes en el mundo de la literatura?
En narrativa, fundamentalmente, Stefan Zweig, Vargas Llosa, José Luis Sampedro.
En poesía, los clásicos García Lorca, Antonio Machado, Miguel Hernández, Rafael Alberti…
Como poetas actuales, Luis Muñoz, Ángel González, Eloísa Otero, Francisco Mena Cantero, así como otros muchos no conocidos, pero no por ello menos fantásticos.
11º) Por último, cuéntanos un poco tus proyectos literarios. ¿Seguirás cultivando el género poético?
Actualmente, me encuentro ultimando un nuevo libro de poesía, que espero pueda ver pronto la luz. Respecto a esa otra forma de expresión que supone la narrativa, estoy dando las últimas pinceladas a una novela histórica que espero poder compartir con todos vosotros en un tiempo no muy lejano. Entremedio, si es que el reloj lo permite, siempre termina aflorando un relato.