Entrevista realizado por Lucía del Río, Lucía Company, Alan Triquell y Pedro Rodríguez.
¿Qué criterios utilizas para decidir si las obras que los jóvenes crean tienen potencial para ser publicadas?
Cuando evaluamos una obra de un autor nuevo, examinamos la obra de acuerdo con su edad porque un autor joven tiene mas potencial y con el tiempo irá puliendo su forma de expresión, su lenguaje y los temas que toca en la poesía. Lo que mas miramos es el lenguaje que utilizan y si el lector se puede sentir identificado con lo que el autor ha escrito.
En cuanto a la influencia de las redes sociales ¿Crees que está ayudando o perjudicando al desarrollo y la creación artística?
Internet, antes de las redes sociales, ya permitía la publicación poética por medio de foros y blogs. Era muy interesante para el escritor tener una respuesta de los lectores. Las redes sociales no han perjudicado, simplemente son un medio más que se suma a los anteriores.
Sabemos que el escritor necesita tener en sus manos la obra creada y darla a conocer al publico en un formato físico. No perjudican al sector, ni al autor, las usamos como un medio de promoción de libros y nos ayudan a dar a conocer a los escritores.
Continuando con el ámbito digital, ¿crees que este tipo de entorno digitalizado, a pesar de que amplíe la audiencia, realmente les ofrece un futuro laboral sostenible, o tan solo amplía la competencia y hace más difícil encontrar un espacio en el que destacar?
En literatura los lectores mandan, son los que dan el reconocimiento a una obra. El hecho de que haya más medios digitales hace que se diluya la importancia de los medios. Lo importante es, como sabéis, cuántos seguidores tiene un autor o un libro, porque aunque no se traduzca siempre en ventas de libros si aportan notoriedad. No vale cualquier público, tiene que ser unos seguidores que les guste la composición literaria y ahí es donde los autores de calidad se imponen.
¿Piensas que los poetas jóvenes realmente pueden mantenerse económicamente sólo con su trabajo literario, o la mayoría necesitará recurrir a otras fuentes de ingresos para lograr estabilidad financiera?
Un reciente estudio de la Asociación Colegial de Escritores dice que el 90% de los escritores ganan menos de mil euros al año. La mayoría de los escritores tienen otra profesión y la venta de libros supone un complemento. Las razones que tienen los escritores para publicar libros no son estrictamente económicas, sino que hay un impulso interior que les lleva a dar a conocer sus creaciones. Los escritores jóvenes, tienen que hacer un esfuerzo mayor para darse a conocer, no porque sean jóvenes, sino porque están empezando y en cualquier actividad artística los comienzos son muy difíciles.
¿Qué tan viable es que un poeta elija publicar en editoriales tradicionales y no recurrir a plataformas digitales o autopublicación?
Cuando un autor recurre a la autopublicación se convierte en editor de su propia obra, tiene que maquetarse, corregirse, publicitar y distribuir su obra. A parte de escritor tiene que ser buen economista, buen publicista, buen maquetador, buen corrector, etc. y no se puede ser bueno en todo. Hay autores que nos envían su obra después de haber hecho una autoedición y pretenden ganar el mismo dinero que cuando publicaron la obra por su cuenta y no entienden que los profesionales restan margen de beneficio a sus obras.
¿Consideras que hay suficiente apoyo institucional (becas, premios…) para que puedan dedicarse exclusivamente a la literatura?
Los premios literarios siempre han sido una fuente de financiación muy importante para los escritores, desgraciadamente cada vez hay menos porque las administraciones públicas suelen recortar los gastos por la sección de cultura.
¿Cambiarías algún aspecto sobre el funcionamiento de la industria editorial para atraer a más jóvenes y alejarlos de la autopublicación?
El problema que tenemos en literatura es la financiación de las obras literarias y ese problema es global, la industria editorial se adapta a lo que el publico quiere y es muy importante encontrar lectores. Muchos autores no envían su obra a una editorial porque piensan que no la van a tener en consideración. Es importante que sepan que tienen que hacer más esfuerzo en la publicación de un libro en autoedición que si te dejas guiar por profesionales.
¿Cómo ves el futuro profesional de la poesía en general? ¿Piensas que está avanzando y alcanzará estabilidad económica para los poetas?
La poesía nunca ha tenido estabilidad económica para los poetas. Antes los escritores tenían que comprar la edición completa y ellos mismos la distribuían. Ahora se ha facilitado mucho la edición y esto ha propiciado más escritores. Al final el público manda y la calidad se impone.
¿Qué consejo le darías a un joven poeta que busca ser publicado por primera vez en una revista literaria o editorial importante?
Que tenga mucha ilusión, que compare varias ofertas, que mire el catalogo de los autores que han publicado antes porque de eso depende el prestigio de una editorial y de eso va a depender también su prestigio. Una editorial que pone su sello en un libro es un sello de calidad, como una certificación de que esa obra ha sido validada.
Miguel Ángel Mudoy, es el autor de MEDIO SIGLO, publicado por la Editorial Agencia del libro el año 2024.
P.- MEDIO SIGLO, está dedicado a Antonio Gala. ¿Cómo ha influido este autor en tu poesía?
R.- Bueno, ¿quién no ha oído hablar de Antonio Gala? En esta antología teórica de poesía lírica clásica y de índole autobiográfica, deseo rendir un humilde homenaje, aunque sea un homenaje simbólico, al maestro Antonio Gala, cuya obra ha sido una constante fuente de inspiración y sabiduría para mí. El gran dramaturgo, novelista, poeta y ensayista que, entre muchos otros, escribió Enemigo íntimo (Poesía, 1960) mucho antes de ganar el Premio Planeta por su narrativa El manuscrito carmesí (1990).
P.- MEDIO SIGLO es una obra realista donde resumes tus experiencias. ¿Por qué elegiste la poesía para contar tus vivencias?
R.- Tengo una cierta tendencia hacia la prosa, pero he descubierto en el verso un poderoso instrumento para plasmar mis emociones y reflexiones, principalmente; en primera persona. La poesía se convierte así, en el género literario, que elijo para compartir mis experiencias y pensamientos con el mundo.
P.- El amor, la soledad, el paso del tiempo son temas fundamentales de la poesía y aparecen todos en MEDIO SIGLO. El poemario está dividido en dos partes, puedes explicar el porqué de esta agrupación.
R.- En esta Antología de Poesía en concreto podéis encontrar dieciséis poemas, en dos partes, que reflejan distintas facetas de mi propia existencia: pasada, presente y futura. Donde la parte primera, presenta mi pasado y la parte segunda, representa mi presente y futuro.
P.- El libro autobiográfico resume la experiencia de tu vida. ¿Cuánto tiempo dedicaste a escribir este poemario? ¿Por qué decidiste escribir el libro?
R.- Como ya os he comentado anteriormente, me di cuenta de que escribir en verso es una herramienta muy potente para compartir mis experiencias y pensamientos con el público en general. Y necesitaba expresar mis sentimientos y emociones de una manera innovadora. El proceso artístico de recopilar, elegir y escribir los poemas restantes fue de seis meses.
P.- La soledad del escritor es muy importante para escribir poesía. En tu poema “Poesía” dices “En el baile sutil de la poesía, / encuentro refugio para mi alma herida […]”. ¿Actúa la poesía como un medio reparador de la mente, como si fuese un diván de un psicólogo?
R.- Sí. Podríamos hablar de la poesía como una escritura que repara en cuerpo y alma.
P.- ¿Tienes pensado escribir otro libro después de MEDIO SIGLO?
R.- No. Esta Antología de Poesía es mi primera y última vez que escribo en verso. Pues, tengo una cierta tendencia hacia la prosa. En este caso, hacia la narrativa. Soy un escritor versátil y polivalente, además de ser prolífico. Y deseo seguir adelante con paciencia, esfuerzo y dedicación. ¡Muchas gracias!
P.- Tu lengua materna es el italiano, sin embargo, todo el poemario lo escribiste en español. ¿Por qué escogiste el español?
R.- Opté por escribir en español debido a que llevo 11 años viviendo en España, y durante el proceso de escritura me encontraba inmersa en este entorno. Aunque mi lengua materna es el italiano, la vida cotidiana y las experiencias que viví mientras escribía los poemas estaban impregnadas del español. A veces, surgían términos muy específicos en italiano que tenía que traducir cuidadosamente al español para transmitir la misma idea.
P.- En el poema “Me armé de armonía” dices: “Volví a la pluma, / escuché mis entrañas./ Dejé las manos escribir, / me inspiré, y moví montañas” ¿Cómo es ese momento en el que decides escribir? ¿Surgió como una necesidad?
R.- En un momento de complejidad personal, me di cuenta de que estaba perdiendo contacto con mi talento artístico y aquello que realmente me hace feliz: escribir para inspirar y ayudar a otros con mis versos. Escribir se convirtió en una necesidad imperiosa, una misión para mí. Decidí volver a mi esencia, a mis entrañas, y escribir poemas se convirtió en una forma de entregar belleza en un mundo gris, inspirando a los demás a tomar acción para mejorarlo.
P.- Tienes poemas escritos en primera persona del singular y en otros utilizas la tercera persona. ¿Escribes sobre ti y sobre la gente que conoces?
R.- Me considero una observadora atenta de las personas y de su mundo interior. Escribo sobre mí misma como observadora y protagonista de eventos, así como sobre las experiencias y emociones de los demás. La poesía me permite representar múltiples roles y personajes, como si fuera una obra teatral donde soy actriz, directora y observadora. Me gusta jugar con los lectores para que se identifiquen con mis poemas y sientan las emociones que represento.
P.- Trabajas como investigadora postdoctoral en desarrollo emocional, procesos de cambio, identidad de género y migración. ¿Ha influido tu trabajo en los temas de tu poesía?
R.- Definitivamente, mi trabajo como investigadora influye en los temas de mis poemas al sensibilizarme aún más sobre las problemáticas sociales que abordo en ellos. Me encanta combinar mis conocimientos científicos con mi talento artístico para hacer que mis poemas sean terapéuticos y puedan resonar con los lectores.
P.- En tus poemas hay elementos de la naturaleza, se puede ver en “El mar, la mar” y “No soy un colibrí”. ¿Es la mirada del poeta la que hace diferente la naturaleza?
R.- Considero que es la profunda conexión del poeta con la naturaleza lo que permite que esta se refleje de manera especial en sus versos. La naturaleza inspira al poeta a alcanzar un nivel más profundo de conciencia, y a su vez, el poeta logra plasmar esa conexión en sus poemas, ofreciendo a los lectores una nueva mirada sobre su paisaje interior y el mundo que los rodea.
P.- ¿Cuáles han sido los poetas y poemas que más te han influido y más te han inspirado?
R.- Alda Merini y Emily Dickinson son dos poetisas que me han inspirado profundamente, así como poetas italianos de distintas épocas y poetas internacionales como Wordsworth, Huxley, Alberti, García Lorca y Gloria Fuertes.
Manuel Picazo Vico es Sotavento, ha publicado el libro LA VENTISCA con la Editorial Poesía eres tú en el año 2022.
P.- Comienzas el libro con una definición poética de tu seudónimo, Sotavento. ¿Por qué empiezas a utilizar este seudónimo y que significa para ti?
R.- Decidí utilizar sinónimo para distinguir la persona del escritor. Aunque el libro es marcadamente personal, no se debe caer en el error de identificar directamente lo que Sotavento expresa con las vivencias que Manuel Picazo ha tenido.
P.- En tu libro hay un proceso evolutivo personal que se puede ver a través de los títulos de las secciones: Sotavento, Crisis, Resurgir, Pasión, Nostalgia, Laura, Quimeras, Sur, Caos, Frente al mar… ¿Has tratado de plasmar esa evolución o ha surgido sola por casualidad?
R.- Como se indica en la sinopsis del libro, La Ventisca nace de una crisis personal y en las primeras secciones del libro si se sigue una cierta evolución: Crisis, Resurgir, Pasión, Nostalgia. Pero, realmente, cada sección corresponde a un “momento emocional”, que no tiene por qué surgir en un orden evolutivo o cronológico sucesivo.
P.-LA VENTISCA tiene muchas metáforas que hacen uso de la naturaleza, pero sobre todo al mar. ¿Qué significa el mar para ti y porque es tan importante esa naturaleza que rodea al autor de los poemas?
R.-Efectivamente es así, hasta el punto de que el libro se abre y cierra con referencias al mar.
Nací y me crié en Granada y visitábamos el mar con mucha frecuencia. Siempre me han cautivado grandiosidad en la tormenta, su paz cuando está en calma, su omnipresencia…
La naturaleza es donde he encontrado desde siempre mi Lugar: donde me he sentido yo mismo y sin ataduras.
P.- Alternas en tus poemas con unas imágenes plásticas. ¿Cómo surgieron tus poemas antes o después de las imágenes? ¿Por qué esa doble expresión artística?
R.- La letra surge antes que la imagen pero, a veces y tras haber escrito algo, surge en mi imaginación una imagen que representa el poema. Es entonces cuando me pongo a la búsqueda de dicha imagen y procedo a retocarla, dándole un toque que podríamos llamar onírico. Siento que la imagen da fuerza al texto.
De hecho la múltiple expresión artística va más allá: Para algunos poemas me ha surgido alguna melodía (propia o de otros autores) que los acompañe. En otras ocasiones es la música la que ha actuado como catalizador de la inspiración para que surja el texto.
Conforme daba forma al libro llegué incluso a plantearme que La Ventisca fuera una obra multimedia: Texto imagen y sonido; pero complicaba mucho su elaboración y publicación.
P.- En LA VENTISCA destaca la relación del poeta consigo mismo y con el mundo que le rodea. ¿Es para ti la poesía esa forma de intimidad contigo mismo y con el mundo que te rodea?
R.- Sí, es un viaje al interior, en su relación conmigo mismo, con mis emociones y, a la vez, en a mi relación con el mundo exterior; especialmente la naturaleza y las relaciones humanas.
Pero no olvidemos que Sotavento no es Manuel. Cuando Manuel siente una emoción Sotavento se sumerge en ella, la magnifica y a veces hasta la saca de sus casillas, para darle la máxima expresividad. Ahí es donde surge la composición poética.
P.- Uno de los temas más destacados en la poesía es el amor, pero también es uno de los más difíciles de tratar. ¿Surge el amor en tu poesía como un anhelo del ser querido, como una expresión de la soledad del poeta o una necesidad de comunicar un sentimiento que llevas dentro?
R.- Quizás un poco todo a la vez. El amor en su sentido más amplio es el sentimiento más universal y necesario: El amor a vida, la naturaleza, el arte, etc. Y por supuesto, a los seres queridos, la pareja y a uno mismo.
La honradez, la empatía, la compresión, los valores, la dignidad… todo eso está englobados el amor y, para mí, es el motor que debería mover el mundo y la única opción que tenemos, si queremos sobrevivir como especie y como planeta.
Siendo el amor tan importante, el desamor es algo que por fuerza también nos afecta y, por lo tanto, también se ve reflejado en mi obra.
P.- En el poema “La tierra y sus poetas” mencionas algunas poetas “Lorca, Machado Aleixandre / Alberti, Ibn Zamrak… no lo sé / Bécquer, Jiménez, Ayala. / Será que tiene que ser. ¿Es relevante el conocimiento de la poesía de otros para la creación literaria?
R.- No demasiado.
No soy un obstinado lector de poesía, pero sí creo que lo que he leído se refleja en mi obra y hay referencias a poetas Andaluces, como Lorca, Alberti o Machado.
P.- ¿Sigues escribiendo después de LA VENTISCA? ¿Es la poesía una necesidad para ti o un hecho aislado?
R.- En su momento fue una total necesidad. A día de hoy y lamentablemente es un hecho bastante aislado.
No encuentro demasiado tiempo para encontrar o que me encuentren las musas.
Llevo algunos meses participando de textos en formato de coautoría.
En este sentido promoví hace tiempo un juego en el que, a partir de una “semilla” (una frase mía) Se iniciaron vario textos en paralelo y el resultado fue muy interesante.
También estoy participando en poesía y relatos con otros coautores y coautoras.
Como todos los años la Asociación de editores de poesía (A.E.P.) emite un listado de libros recomendados para su lectura. Son libros que conviene leer porque son una selección de los editores. Es una ocasión única para estar en la actualidad de la poesía.
1º Un año y tres meses, de Luis García Montero, Ed. Tusquets
2º Notas a pie de página, de Julián Borao. Ed. Vitruvio
3º Los espejos nocturnos, de Ángel Antonio Herrera. Ed. Akal
4º Incursiones en territorio hostil, de Carlos Jover. Ed. Rilke
5º Ayer es mañana, de José Elgarresta. Ed. Vitruvio
6º Perfil perdido, de Guillermo Carnero. Ed.Visor
7º Exequias castellanas, de José Carlos Turrado. Ed. Poesía eres tú
8º Escalando el muro, de Javier Olalde. Ed. Vitruvio
9º Animal de invierno, de Ricardo Ruiz. Ed. Ars poética
10º La aguja incandescente, de Amalia Martínez Muñoz. Ed. Visor
11º El sueño cumplido, de Eloy Sánchez Rosillo. Ed, Tusquets
12º Dios en mis poemas, de Javier Peñas Navarro. Ed, Rilke.
Incendiaria es el nuevo libro de nuestra escritora Silvia Vaquero.
P.- El fuego es una constante en algunos de tus títulos de poesía, uno de tus libros se llama Versos de fuego y este se llama Incendiaria. ¿Qué significa el fuego para ti? ¿Qué tiene de diferente y de similar estos dos libros?
R.- El fuego es esencial para calentar los alimentos y para mantenerse a una buena temperatura en invierno, pero también duele, quema, y si no vas con cuidado te puede hacer daño. Veo así mi relación con la persona a la que le dedico el libro, Carlos Cuevas Sisó. Es un romance muy apasionado, pero, a veces, doloroso. Como el fuego. Y, además, en octubre de 2017 hubo un incendio en Galicia que a los dos nos marcó. La diferencia es que creo que en este libro mi escritura es más madura, noto una evolución, y también he apostado por poner más poemas en catalán, y de similar tienen que ambos son muy atrevidos.
P.- ¿Por qué el título de Incendiaria? ¿Te han llamado alguna vez incendiaria?
R.- Porque soy muy así. Sí, y también me han llamado intensa y apasionada. Tengo un stellium en escorpio. Me fascinan los incendios, pueden arrasarlo todo a su paso y pueden alumbrar la oscuridad. Y la verdad es que toda mi relación con Carlos ha sido incendiaria desde el primer momento.
P.- Incendiaria está entre el amor y el erotismo. ¿Crees que están relacionados estos dos conceptos?
R.- Sí. Yo respeto a aquellos que los conciben por separado. Lo respeto, pero no lo comparto. Para mí van unidos. Sin amor no hay erotismo y sin erotismo no hay amor. No podría tener relaciones vacías de sentimiento, solo por sexo. Y no podría estar enamorada de alguien que no me atrae. Tienen que estar las dos a la vez.
P.-En Incendiaria tienes poemas en castellano y en catalán. ¿Con cuál de las dos lenguas te sientes más a gusto con tu escritura? ¿Cada poema te pide un idioma?
R.- En castellano me veo más suelta porque es mi lengua materna. En catalán a veces me quedo: ¿qué? ¿No se dice que “olores bé”? ¿No se dice que una cosa t’apreta? Y no, no se dice “hueles bien” porque es “fas bona olor” y no se dice “t’apreta” porque es “t’estreny” … Pero sí, cada poema me pide un idioma. Puedo escribir “l’incendi” y decir “il·lusió”, y me encanta el uso de la ele apóstrofo y de la ele geminada. Me ha gustado combinar los dos. Soy bilingüe. Con mi padre siempre he hablado y hablo en catalán. Es divertido jugar con las dos lenguas, y las dos tienen palabras y letras cargadas de sensualidad.
P.- Pasión es quizás la palabra que mejor define tu libro Incendiaria. ¿Pones pasión en todo lo que haces? ¿Por qué es tan importante la pasión en tu poesía?
R.- Sí, y seguramente haré más poemarios en los que fuego tendrá un papel importante porque está muy presente en mi vida. Pongo pasión en todo lo que hago, sobre todo si lo que hago es escribir poesía. Cada día escribo un poema. La pasión es muy importante en mi poesía porque así lo es en mi vida, y la poesía no deja de ser un reflejo de mi vida. Y a mí todo o me encanta al nivel de obsesionarme o lo detesto. No me quedo a medias tintas. No soy fría porque no me sale. Va en mi naturaleza. Me nace siempre arder.
P.- Incendiaria es tu sexto libro de poesía. Una trayectoria ya larga para una joven poeta. ¿Qué significado tiene para ti la poesía?
R.- Sí. Me decían el otro día que había publicado mucho para lo joven que soy. Y pensé en todos los poetas que murieron a los treinta años como Rimbaud, John Keats, Sylvia Plath… Todos ellos con libros de poesía increíbles a sus espaldas. Hay que aprovechar el tiempo. No sabemos cuándo nos vamos a morir. Seis libros tampoco son tantos, espero escribir muchos más y vivir mucho. La poesía para mí significa expresar lo que siento yendo a la esencia de lo que siento y utilizando un lenguaje desnudo para mostrarlo. En la prosa veo que tengo que entretenerme en definiciones, en describir, en el clima, en la atmósfera, escenificar, resumir, cada escena es en un espacio diferente… Y en la poesía vas al núcleo de tu emoción y punto, sin más.
Incendiaria es un poemario que te quema en las manos. Verso a verso las llamas te envuelven.
Es un libro de poesía pasional fruto del enamoramiento intenso de la poeta.
El primer amor, el despertar sexual, ardor, sentimientos a flor de piel, erotismo, sensibilidad y emociones desnudas rezuman de este libro de pura poesía honesta, descarnada y libre de artificios. El corazón de la autora abierto, latiendo sin control. En definitiva: fuego.
Francisco Delgado-Iribarren Cruz es el autor de El pescador de haikus, su segundo libro de haikus tras El cazador de haikus.
P.- ¿Es El pescador Haikus la segunda parte de El cazador de haikus?
R.- Sí. Como suelo decir, son hermanos. Isabel Ramos escribe en el prólogo que son hermanos mellizos, que no gemelos, mientras que yo escribo en la solapa que El cazador es el hermano mayor de El pescador. De lo que no cabe duda es de que son hermanos de un mismo padre, que soy yo, el autor, y de una misma madre, que es la musa de los haikus.
P.- ¿Por qué esta segunda entrega?
R.- Mi romance con la musa de los haikus fue muy fructífero, hasta el punto que entre los dos concebimos unos trescientos de ellos. Pensé que cien era la dosis adecuada para cada libro. Eso significa que aún tengo más de cien posibles haikus inéditos en mi ordenador. Son algo así como los óvulos guardados en el congelador, para más adelante, quizá.
P.- El pescador de haikus tiene su origen en África, ¿qué relación tiene con este continente y como lo escribiste (durante tu viaje, después del viaje)?
R.- Un buen número de los haikus están escritos en África, como ya sucede en El cazador. En concreto, en la costa keniana, adonde me han llevado el amor y la literatura. Mombasa ha sido una ciudad de poetas durante siglos, al menos eso dice la Lonely Planet, y yo tenía que sumarme a su nómina. En Mombasa me casé mientras concebía este libro y en Lamu, otro enclave suajili de Kenia, viví mi luna de miel, reflejada en los últimos cinco haikus.
Pero también hay haikus escritos en Madrid, Valencia, Benicasim, en un tren o en un avión. Lo bueno de los haikus es que se pueden escribir en un periquete; incluso aunque no tengas un cuaderno a mano (que yo lo suelo tener), es muy fácil retenerlos en la memoria.
Fue a mi vuelta a España cuando hice la selección y ordenación definitivas.
P.- En El pesador de haikus aparecen muchos elementos de la naturaleza que se repiten en tus poemas: Luna, noche, playa, mar. ¿La naturaleza te inspira a escribir?
R.- Muchísimo. La naturaleza me aporta quietud y paz, armonía y belleza… las necesarias para escribir haikus. Hay que tener en cuenta que, originalmente, los haikus japoneses pretenden la plasmación de una imagen o suceso de la naturaleza. Además, la naturaleza me ayuda a conectar con la espiritualidad, con mi conciencia profunda.
Particularmente, el mar, la playa, la noche y la luna me inspiran de manera especial. Me pasa como a Serrat, que nací en el Mediterráneo. Aunque yo en Valencia, no en Barcelona. Nací en la calle Manuel Candela, a dos kilómetros del mar. Yo también tengo alma de marinero y algunas otras de las características que canta Serrat en Mediterráneo.
P.- Hay una historia de amor o de desamor en El pescador de haikus que conduce a la soledad del poeta. ¿Cómo es ese proceso que inspira al poeta?
R.- Tanto en El cazador como en El pescador se mezclan haikus de amor y desamor, junto con otros sentimientos. Los haikus hablan de distintas personas que están en mi corazón y me producen sentimientos diversos. Yo siempre he pensado, como luego escuché decir a Borges, que un artista es alguien que transforma su experiencia en arte. Cuando cogí el truco a los haikus, de forma natural empleé esta forma métrica para dar salida a mucho de lo que tenía por expresar. Esto hace que pueda estar escribiendo en el mismo poemario sobre un amor del presente y un desamor del pasado.
P.- Me resulta inevitable preguntar si estás trabajando en otro libro o hay una pausa tras El pescador haikus.
R.- Llevo tiempo trabajando en una novela… Pero ya se sabe que las novelas llevan su tiempo. En cuanto a poesía, sigo escribiendo poemas con métrica y con rima, y ya vislumbro un poemario solo de amor, sin ninguna canción desesperada.
El pescador es hermano mellizo, que no gemelo, de El cazador, y sigue su estela de estrofas potentes y evocadoras. Francisco es observador y sensible, de ahí sus haikus precisos y elegantes. Es un poeta del desamor que busca el amor perfecto sin quimeras, y va a encontrarlo en África… En medio del amor que inunda el poemario, emergen también sus desvelos, el pesar por el dolor ajeno, la conciencia del paso del tiempo… (Prólogo de Isabel Ramos)
Como todos los años la Asociación de editores de poesía (A.E.P.) emite un listado de libros recomendados para su lectura. Son libros que conviene leer porque son una selección de los editores. Es una ocasión única para estar en la actualidad de la poesía.
1.- Vivir ante todo, de Miguel Galanes
Ed. Vitruvio
9788412587463
20 €
2. Al borde, de José Corredor-Matheos
Ed. Tusquets
9788411071819
15 €
3. Un año y tres meses, de Luis García Montero.
Ed. Tusquets
9788411071475
16,90 €
4. 25-33, de Santiago López Navia
Ed. Visor
9788498954678
12 €
5. Tierra llana, de Francisco J. Castañón
Ed. Vitruvio
9788412587401
15 €
6. Cuaderno de septiembre, de Juan Gabriel Vázquez
Ed. Visor
9788498954739
12 €
7. Lujurias y Apocalipsis, de Luis Antonio de Villena
Ed. Visor
9788498954708
12 €
8. Las infancias sonoras, de Nuria Ortega Riba
Ed. Rialp
9788432160769
10 €
8. Las infancias sonoras, de Nuria Ortega Riba
Ed. Rialp
9788432160769
10 €
9. La trama del cielo, de José Félix Olalla
Ed. Vitruvio
9788412529623 11,98 €
10. Clamor en la memoria, de Dionisia García
Ed. Renacimiento
9788419231871
15,90 €
11. La cárcel del silencio, de Alberto Lendinez
Ed. Rilke
9788418566295
12 €
12. Égloga del Órbigo y otros poemas, de Jose Carlos Turrado
Francisco Delgado-Iribarren Cruz es el autor, entre otros libros, de El cazador de haikus.
P.- ¿Por qué “El cazador de haikus”? ¿Te sientes como poeta un cazador de poemas?
R.- “La noche es tensa. / El cazador de haikus / afila el alma”. El título del poemario es el verso de 7 sílabas, el central, de este haiku, el número 20. Enseguida supe que “El cazador de haikus” sería el título. Me parece una imagen muy potente y que se presta a muchas consideraciones.
En primer lugar, el título se refiere al yo, al poeta, cuando en los haikus clásicos japoneses generalmente se evitaba la primera persona. Otra contradicción, al menos aparente (las contradicciones son muy potentes en poesía, como escuché a Luis Alberto de Cuenca), se da entre los propios términos “cazador” y “haikus”: “cazador” tiene connotaciones agresivas, violentas, mientras que los “haikus” sugieren quietud y paz.
Cuando escribo un determinado tipo de poema en serie, como las sátiras de Artes Marciales, los sonetos de Este juego es infinito, los epigramas de Cien epigramas del confinamiento, o estos haikus, me siento como un cazador de poemas, porque estoy al acecho, insaciable hasta que lo termino. Los poetas y los cazadores compartimos virtudes en el ejercicio de nuestra actividad: el silencio, la concentración, la atención, la paciencia, la observación… Pero hay diferencias, por supuesto: el poeta es un cazador espiritual, por eso afila el alma, y no el arma, o carga el alma, y no el arma… Me gustó ese juego de palabras. El alma es el patrimonio del poeta.
P.- El haiku es una forma métrica que tiene su origen en Asia. ¿Por qué el haiku?
R.- Durante mucho tiempo el haiku no me atrajo como forma métrica… Me parecía algo así como una excusa para vagos. La verdad es que no lo entendía, porque no me había ocupado en conocerlo. No sentía que fuera una forma expresiva que yo necesitara. En las tertulias de Versos Pintados del Café Gijón me fui familiarizando con el haiku: algunos poetas de allí los componen y, además, el poeta Evaristo Cadenas nos lee algunos de los grandes clásicos japoneses y nos explica lo que es un haiku. Lo hace con tal devoción y emoción, que yo creo que a partir de ahí me empecé a interesar más. Ahora sé que los haikus son poemas con una estética muy bella, y que nos permiten expresar lo que otras formas poéticas no nos permiten. La primera vez que me recuerdo escribiendo haikus fue precisamente en Asia, en una terraza con vistas a la estupa de Buda, en Katmandú (Nepal). Me sentí orgulloso de este: “Templo de Buda. / Las palomas se posan / sobre la cúpula”.
P.- ¿Prefieres lo concreto a un poema extenso?
R.- Generalmente, sí. Los poemas más largos que he cultivado son romances, que se prestan a ello. Pero es verdad que soy más proclive a las formas limitadas en la extensión, como son los sonetos, los epigramas y los haikus. Honestamente, me siento más seguro en formas breves: cuanto más largo es un poema, más fácil veo meter la pata, o bajar la calidad poética. Eso no significa que las formas breves las pueda hacer cualquiera, también se puede hacer el ridículo con ellas. Hay sonetos y haikus desastrosos, y gente que llama sonetos y haikus a lo que no son sonetos y haikus.
P.- La métrica es una constante a lo largo de toda tu obra. ¿Por qué usas la métrica? ¿Has pensado en deshacerte de ella para escribir libremente?
R.- Yo creo que con esto pasa como con la vida en general: con normas, crecemos y nos desarrollamos; sin normas, nos perdemos. Sin normas no hay verdadera libertad, porque no se dan las condiciones para ejercerla. Apenas alguna vez he intentado el verso libre, y me he perdido: llegado a un punto no sé por dónde seguir, esa ausencia de normas me abruma, no me tomo en serio lo que estoy escribiendo.
Como explica el poeta David Coll, que es un firme defensor de la métrica, esta no es un capricho, sino que está ahí para ayudar al poeta a expresarse con armonía. Es como un cauce formado a lo largo de muchos siglos por el río del idioma y de su expresión poética. A los grandes clásicos de la Literatura española, desde Cervantes, Quevedo y Lope de Vega (y los anteriores), hasta García Lorca, Miguel Hernández o Antonio Machado (y los posteriores), los podemos reconocer en la métrica. Solo por eso, nadie debería despreciar la métrica a la ligera, alegre e impunemente.
P.-El cazador de haikus tiene un prólogo de Luis Alberto de Cuenca. ¿Conoces a Luis Alberto de Cuenca?
R.- Don Luis Alberto de Cuenca me ha escrito un prólogo muy amable, muy simpático y muy divertido, como es él. Como poeta le he empezado a leer en profundidad hace relativamente poco, y estoy fascinado con su poesía, con su cultura, con su sentido del humor, con su originalidad, con su facilidad para abordar temas cotidianos y, en realidad, todo tipo de temas.
Leer sus Haikus completos, muchos de los cuales son asonantados, y muchos de los cuales abordan temas distintos a los de los clásicos japoneses, me animó mucho para mi libro. Saber que primeros espadas como Borges y Luis Alberto de Cuenca han cultivado el “haiku occidentalizado”, me llena de paz, alegría y alivio.
No es ningún secreto, porque consta en dicho prólogo, que le llegó mi manuscrito gracias a la amable intermediación de nuestro común amigo David Coll. Después de intercambiarnos mensajes, he tenido la oportunidad de conocer a Luis Alberto en persona, precisamente en la presentación de la segunda edición de sus Haikus completos, el 7 de abril de 2022. Allí nos dedicamos varios de nuestros libros. Solo tengo para él palabras de admiración, respeto y agradecimiento.
P.- ¿Hay una segunda parte de El cazador de haikus?
R.- Sí, mi producción de haikus ha superado las 200 unidades y ya está cerca de las 300. Enseguida vi que este libro iba a tener un hermano, y que además tendría un nombre muy parecido: “El pescador de haikus”. Mi duda era si este sería un hermano mellizo o un hermano menor. Finalmente tendrá que ser un hermano menor, dado que no han nacido a la vez. “El pescador de haikus” ya está concebido y, si todo va bien, espero que sea dado a luz pronto, sin mucha diferencia de edad con su hermano mayor, que le está esperando.