{"id":298,"date":"2011-01-31T15:42:00","date_gmt":"2011-01-31T15:42:00","guid":{"rendered":"https:\/\/clubdepoesia.com\/joseramoncasanova\/?guid=2e7947c4b1188e175039dc9ce69941df"},"modified":"2011-01-31T15:49:29","modified_gmt":"2011-01-31T15:49:29","slug":"poesia-mayor-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/clubdepoesia.com\/joseramoncasanova\/2011\/01\/31\/poesia-mayor-3\/","title":{"rendered":"Poes\u00eda Mayor"},"content":{"rendered":"<div class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">&nbsp;&nbsp; Contemplar (como \u00e9l a trav\u00e9s de su ventana) el \u00faltimo libro de Javier P\u00e9rez-Ayala (\u201cPoeta menor\u201d AEP, 2011) parecer\u00eda sencillo. Recordar sus anteriores obras no es suficiente ya que hay una evidente inflexi\u00f3n en su expresividad, no tanto tal vez en lo que quiere contarnos sino en c\u00f3mo desea hacerlo. Es como si los rayos de su tormenta se refractaran ahora en una b\u00f3veda personal m\u00e1s consciente, m\u00e1s prematura o presurosamente madura, m\u00e1s llena de otras palabras, otras voces, otras vidas.<\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">&nbsp;&nbsp; Admirar su capacidad para fotografiar verso a verso la sorda cadencia de la ciudad que lo envuelve, es inevitable. Y por entre las p\u00e1ginas del libro danzan constantemente la soledad, el hogar, el tiempo (<i style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Frontera irrevocable de la juventud, Oscuro jard\u00edn<\/i>\u2026), los temores, esos pies de barro que a veces sienten los gigantes, la a\u00f1oranza y los recuerdos de ni\u00f1ez y, claro, el amor (<i style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Nada grave, Atardece, Septiembre, Todos los d\u00edas<\/i>\u2026), esa espina inerte y viva, tan honda, tan imposible de sacar porque la piel ya la hizo suya.<\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">&nbsp;&nbsp; Hay una luna nueva iluminando los espacios que, sin querer, se han ido mostrando entre el poeta y su obra, tal vez por eso este libro ha nacido blanco. Hay quiz\u00e1s una renovada ilusi\u00f3n o, al menos, una esperanza escondida entre las p\u00e1ginas. Hay una mayor presencia de la personalidad del poeta, de su propio hacer, de una forma de decir m\u00e1s suya, m\u00e1s independizado de lo supuestamente correcto, m\u00e1s libre en definitiva. Algo que tambi\u00e9n asoma en el fondo, no solo en la forma, porque la libertad cuando nos toca nos va impregnando poco a poco a todo el ser hasta conseguir que nos acabemos mostrando por completo.<\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">&nbsp;&nbsp; M\u00e1s poeta, m\u00e1s sincero, m\u00e1s abriendo una ventana que nos muestra un interior lleno, temeroso de mostrarse todav\u00eda. Un potencial abrumadoramente esquivo pero veladamente presente. Una madurez solo prematura en apariencia, falta tanto por llegar y tan bello\u2026Te esperamos.<\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><\/div>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">Jrc<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div>&nbsp;&nbsp; Contemplar (como &eacute;l a trav&eacute;s de su ventana) el &uacute;ltimo libro de Javier P&eacute;rez-Ayala (&ldquo;Poeta menor&rdquo; AEP, 2011) parecer&iacute;a sencillo. Recordar sus anteriores obras no es suficiente ya que hay una evidente inflexi&oacute;n en su expresividad, no tanto tal vez en lo que quiere contarnos sino en c&oacute;mo desea hacerlo. 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