Poemas

 

EN la hoja cuadriculada
sólo la línea el ángulo y el vértice

En las sábanas sudadas
sólo tu perfil quebrado bajo la luna

Un plano de sol
una arista de sombra
y el azul del mar ya es gris

Boca de brea sin respuesta
chinchetas amordazando velas
a la brisa escondida en las paredes

En las noches
que todos disfrutamos
en los cubalibres inventados

Un laberinto de estrellas por sombrero
y un laberinto de cemento pegado a los zapatos

 

 

ME baño
en tus ojos ajeno
a la ciudad de plástico

No sé si son peces o pájaros azules
que bailan entre el asfalto
y el neón luminoso

Son la isla
donde descanso
bajo el cielo de agosto

A veces estalla en ellos la tormenta
y una lluvia intensa y fría
los desborda

Otras me mecen como
el aire mece las hojas de los chopos
y duermo tranquilo al regalo de su sombra fresca

 

 

DÍA
y noche se abrazan
a la hora mágica en que el sol se oculta
se besan hasta hacer enrojecer la cabellera de un dios
que se extiende luego como dorado ciempiés por el crepúsculo

Allí copulan en una batalla
que derrama sangre
y se despiden

Gira el universo
cantan grillos entre matas
croan ranas a orilla de las charcas

La sombra de la noche da sombra al elefante
que ensombrece a las luciérnagas
que a su vez encienden
las bombillas
siderales

Que iluminan
el retorno de avestruces
del océano que va y vuelve

Y día y noche de nuevo
se saludan a la vuelta de una esquina
se echan un pitillo y cada cual coge su autobús

Lo veo
enternecido por su amor
y todo lo anoto en mi cuaderno

 

 

¡VIENTO loco del saco!
te llevas al verano en tu zurrón
llegas con las tijeras frías de sastre y nos dejas otra vez desnudos

¡Viento trovador del tiempo!
terminaste ya la sonata para flauta del verano
y de tu desempolvado violín nacen ahora los notas amarillas del otoño

¡Viento bandolero de los caminos!
vacías de oro los bolsillos de los álamos
y después te alejas disparando tu trabuco de aire

 

 

BAJO el arco estrellado de la noche curva
náufrago en el océano en el abismo hundido
trágico Jonás el hombre habita
el vientre azul de una ballena oscura

Perdido y olvidado en el profundo foso
sumergido en un eco que resuena intenso
trata de recordar mientras tirita
el sentido el orden y el nombre de las cosas

¿Acaso existió el día?
¿eran las rosas blancas o amarillas?
¿rebuznaban las nubes cenicientas?
¿dibujaba con verde el lápiz de los árboles?

¿Tenían las sillas patas?
¿saltaban los saltamontes?
¿explotaban los pájaros por las mañanas?
¿y las manzanas giraban o se extendían planas?

Y así confundido en el fondo del pozo tenebroso
hilvana preguntas y respuestas sin sentido
y cruza un laberinto de idas y de vueltas
hasta caer rendida la memoria vencido por el sueño

Golpea feroz el rayo al Leviatán marino
se agrieta y cruje la gruta agitada por un grito
retumba tenso un tambor tiembla el espacio
y abre entonces el tiempo su boca estremecida

De negro de nada y de infinito
sólo la respiración del mar y la batalla de las olas

 

 

EL tiempo flecha
la flecha  instante

El instante arena
la arena memoria

La memoria piedra
la piedra pozo

El pozo eco
el eco espejo

El espejo agua
el agua río

El río serpiente
la serpiente onda

La onda círculo
el círculo centro

El centro punto
el punto final

El final comienzo
el comienzo tiempo

 

 

 

 

(ceci n´est pas une pipe)

ENCIENDO la pipa
leve asciendo
ya no
soy
yo
soy
aquí
y ahora
sueño gris
serpiente humo
espiral de instantes
carcajada de minutos
espuma azul de la memoria
playa del tiempo y del espacio

 

 

 

TORTILLA de patata redonda y amarilla
círculo en el círculo del plato
tan concéntrico y perfecto
que no me atrevo
a triangularlo

 

 

 

(a la ciudad de San Francisco)

CATEDRAL de sombras incendiada en el agua
verticales de mendigos horizontales
rascacielos de estrellas atrapadas
nudo de laberintos místicos
diamante de dementes
tranvías de la luna

Aullido de un poeta iluminado rebotando por las colinas del eco

 

 

 

 

(a Candela)

 

TODO
lo tocas
y lo sabes todo
por todo ríes alborotada
y por todo desconsolada lloras

Todo
te enoja
y te divierte todo
eres toda remolino
y toda vaivén como el agua

 

Todo
lo miras
y ojos grandes toda
imaginas ver todo fantasmas
y ser todo diablos que a la noche bailan

 

Toda
descansas
y mientras vuelas toda
tu sueño velo toda entre ángeles
y toda libre princesa entre las nubes blancas