Poesía del libro ESTRIANDO BAJO LA LUNA de ANTONIO FERNÁNDEZ MONTOYA. El escritor nos da una muestra tras publicar un libro.

Estriando bajo la luna libro de poesiaPoesía del libro ESTRIANDO BAJO LA LUNA de ANTONIO FERNÁNDEZ MONTOYA El poeta nos da una muestra tras publicar un libro.

Poesía del libro ESTRIANDO BAJO LA LUNA de ANTONIO FERNÁNDEZ MONTOYA El autor nos da una muestra tras publicar un libro.

Poesía del libro ESTRIANDO BAJO LA LUNA de ANTONIO FERNÁNDEZ MONTOYA El autor nos da una muestra tras publicar un libro.

Poesía del libro ESTRIANDO BAJO LA LUNA de ANTONIO FERNÁNDEZ MONTOYA El autor nos da una muestra tras publicar un libro.

 

Corre

 

Corre, compra, curra, paga.

Trabaja más o naufraga,

siempre tarde,

nunca de balde.

 

Vamos, compra un poco más

no sea que tu vecino te deje atrás.

Paga si puedes tu deuda,

y sigue tejiendo la hebra

que volverá para condenarte,

qué triste, pobre hombre,

no sabes vivir sin asfixiarte.

 

Y de repente,

sin causa aparente,

paguen sus cuentas,

vamos a cerrar.

Fin de la partida,

que levante la mano

quien haya vivido su vida.

.

 

 

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Mi reloj

 

Tengo por vida un reloj que nunca quise portar

y ahora, junto a un pequeño ordenador

dicta tanto los latidos de mi corazón

que hace tiempo que confundo los latidos con recados

pues mi marchito corazón ya no sabe latir solo,

y de mis emociones, apenas quedan vibraciones.

 

Mi reloj es de bolsillo,

y escondido, gobierna sin brillo,

luego, se apodera de mi mano y desde ahí,

toma el control sin dar respiro.

 

Andamos los dos cortos de memoria,

exhaustos presos del último lamento

que sepulta mi empeño por momentos

que se pierden sin gloria,

como antiguos viajes en una oxidada noria.

 

Mi reloj es de cadenas

que se enredan en mi cuello

y comprimen mis cervicales

al compás de un alma que se achica

para escapar sólo en la soledad de los bares impopulares.

 

No me olvido de que me das de comer

y sin embargo, quisiera verte arder,

retorciéndote del dolor

que sé que nunca sentirás,

ese que te ahoga

sin dejarte mirar atrás.

 

Mi reloj es de arena,

marca in crescendo mi pena

y grano a grano, la vida se esfuma,

entre una niebla de dudas,

que gota a gota se lleva mi sangre,

para tornarla en rojo vinagre.

 

 

 

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Los idiotas

 

El mejor truco de los idiotas

fue hacernos creer que era segura nuestra derrota

que mejor entre nosotros pisarnos

que perder el tiempo en elevarnos.

 

Sólo existe una solución,

pero ellos ya lo saben

y a ti te vale madres,

la postergada educación.

 

Ciudadanos o pollinos

he ahí la cuestión,

con todo mi respeto para los reales equinos burros

que lo son por nacimiento y convicción

no faltándoles por ello valor

para gritar por males propios y prestados

a los pies de un vetusto y sordo Juzgado

que de tanto archivar

perdió la costumbre de escuchar.

 

Cuando las víctimas son simple estadística

y el circo lo monta el gran archivador,

yo siempre alzo la vista

buscando un fraternal rebuzno

que en forma de oportuno recurso

desnude los borricos fundamentos

de los mayores esperpentos.

 

 

 

Más como la sinrazón la impone el bípedo,

muere de desazón el cuadrúpedo,

quedándole a él al menos el consuelo

de expresarse como yo no puedo.

Pensar sólo me queda

ideas que a fuerza abruman:

Si el bienhechor, por no currar,

beneficia al malhechor

dime: ¿Quién rebuzna?

 

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Estriando bajo la luna

 

No sientas vergüenza,

muéstrame tu estela,

cristal de los sueños rotos

de los hombres buenos.

 

Soñemos, cuando estés llena,

que aun así, merecen la pena,

que los sueños puros que expiran,

antes prenden piras radiantes

donde arden miedos cobardes,

fuego de los justos que en vida murieron

muestran el camino a los que recién nacieron.

 

Lloremos, cuando menguas,

por los difuntos sin lengua,

cuyo último aliento nadie oyó,

salvo tú, único testigo, borrón

y siempre, luna nueva.

 

Más con aliento de serpiente

yo anotaré las fosas crecientes,

y con la mirada perdida,

jugaremos esta eterna partida,

tú iluminarás mis dudas,

yo seguiré estriando bajo la luna.

 

 

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Poesía del libro ESTRIANDO BAJO LA LUNA de ANTONIO FERNÁNDEZ MONTOYA El autor nos da una muestra tras publicar un libro.

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Poesía del libro Estriando bajo la luna
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Poesía del libro Estriando bajo la luna de Antonio Fernández Montoya, publicado por la Editorial Poesía eres tú en el año 2018. El escritor nos da una muestra de su trabajo.
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