{"id":468,"date":"2013-10-02T09:19:00","date_gmt":"2013-10-02T09:19:00","guid":{"rendered":"http:\/\/clubdepoesia.com\/albertogomezvaquero\/?guid=0b98155cc50cc13febee701f60225862"},"modified":"2013-10-03T08:41:12","modified_gmt":"2013-10-03T08:41:12","slug":"gorki-existencialista-y-vagabundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/clubdepoesia.com\/albertogomezvaquero\/2013\/10\/02\/gorki-existencialista-y-vagabundo\/","title":{"rendered":"Gorki: existencialista y vagabundo"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: justify;\">Le\u00ed el mes pasado una decena de cuentos de Gorki. Cuentos sobre vagabundos, sobre obreros pobres y humillados, sobre un mundo donde la esclavitud hab\u00eda terminado ayer, pero los hombres segu\u00edan viviendo y siendo tratados como bestias. Cuentos narrados por un tipo que no hablaba de o\u00eddas, que era todo experiencia y que, precisamente, da lo mejor de s\u00ed mismo cuando encara obras en primera persona: cuando conoce bien lo que cuenta porque lo que est\u00e1 contando son las heridas de sus entra\u00f1as.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">As\u00ed ocurre en cuentos como &#8220;Konovalov&#8221; y &#8220;El primer amor&#8221;, quiz\u00e1s dos de los mejores relatos del libro. Al primero pertenece esta cita, que pertenece a un rufi\u00e1n inculto, depresivo y borrach\u00edn:<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<blockquote class=\"tr_bq\" style=\"text-align: justify;\"><p>-Bueno, y con toda raz\u00f3n -continu\u00f3 explicando la psicolog\u00eda de los escritores- se les debe distinguir por eso. \u00bfVerdad que s\u00ed? Porque ellos comprenden m\u00e1s que los otros y les se\u00f1alan a los dem\u00e1s las diferentes anormalidades. Y ahora, vamos conmigo. \u00bfQu\u00e9 soy yo, por ejemplo? Un vagabundo descalzo y desnudo, un borrach\u00edn, un chiflado. Mi vida no tiene disculpa. \u00bfPara qu\u00e9 vine yo al mundo, a qui\u00e9n le hago falta mir\u00e1ndolo bien? No tengo hogar, ni mujer, ni hijos y ni siquiera ganas de tenerlos. Vivo, echo de menos&#8230; \u00bfPara qu\u00e9? No se sabe. Me falta un camino dentro de m\u00ed, \u00bfcomprendes? \u00bfC\u00f3mo lo dir\u00eda yo? No tengo en el alma esa chispilla que da&#8230; \u00bffuerza quiz\u00e1s? Bueno, me falta una cosa, \u00a1y eso es todo! \u00bfMe entiendes? Y vivo &nbsp;y busco esa cosa y la echo de menos, aunque no s\u00e9 lo que es&#8230;<\/p><\/blockquote>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Ese tono meditativo, profundo, existencial, es una de la se\u00f1as de identidad de Gorki. La vida ha de tener un sentido, todos lo sienten, pero nadie parece capaz de asirlo. Un cuento paradigm\u00e1tico en ese sentido es &#8220;la vieja Izerguil&#8221;. Las tres partes de la obra presentan tres caminos posibles para cada persona. La primera parte es la leyenda de Larra, el proscrito. Larra es el hombre superior de Nietzsche, de Raskolnikov; es el hombre que se siente y se sabe superior y por eso desprecia al resto y busca la soledad: se apropia de lo que quiere y considera que no hay ley superior a su libertad, a la moral que \u00e9l decida imponerse. El cuento, sin embargo, moraliza que no hay mayor desgracia para ese tipo de hombres que su propia soledad: y por eso el resto de la comunidad no castiga ni mata a Larra, porque su soledad es la m\u00e1s grande de las condenas. La segunda parte es la historia de la propia Izeguil, narradora de la leyenda de Larra. Izeguil cuenta c\u00f3mo ha sido su vida, c\u00f3mo salt\u00f3 de hombre en hombre, de cama en cama, de aventura en aventura. Izeguil es la personificaci\u00f3n del hedonismo, del carpe diem. Izeguil busc\u00f3 el sentido en el vivir s\u00f3lo para uno mismo, como Larra, pero sin conciencia de superioridad, simplemente acechando la inmediatez del placer y sin considerar, con mesura, qu\u00e9 males posteriores podr\u00edan traerle esos placeres. El resultado es una vejez sin gloria, donde nada se ha conseguido salvo la memoria y el dolor por todo lo perdido: la nostalgia de saber que nunca se volver\u00e1 a ser joven. El tercer relato es, o parece, la apuesta de Gorki: es el relato del coraz\u00f3n de Danko. Echado de sus tierras, un pueblo entero sigue a Danko bosque a trav\u00e9s; no se ve nada y las tinieblas asustan a los hombres y les hace pelear entre ellos: muchos desean volver, otros casi enloquecen. Entonces, Danko se saca el coraz\u00f3n del pecho y con \u00e9l ilumina la marcha de su pueblo. Cuando consigue llevarlos a tierra segura, muere. La moraleja es clara: no hay mayor gloria que sacrificarse por el bien de la comunidad, del pueblo.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Esa opci\u00f3n de Danko fue la de Gorki. No sabemos si eso lo hizo mejor escritor. En todo caso, desde nuestra \u00f3ptica (determinada, claro, por una cultura individualista) los mejores relatos parecen aquellos en los que, precisamente, Gorki se muestra m\u00e1s extra\u00f1ado, m\u00e1s ajeno al mundo que lo rodea. El artista, nos parece, asoma mejor cuando, en lugar de tratar de contener en s\u00ed al pueblo, se rebela contra ese pueblo y acecha el mundo con su mirada \u00fanica, diferente, excepcional. El artista es m\u00e1s claro en la duda y en las preguntas que en las certidumbres: es o parece mejor el Gorki que busca el sentido que el que cree haberlo encontrado ya. Tambi\u00e9n a Konov\u00e1lov pertenece, por ejemplo, esta cita:<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<blockquote class=\"tr_bq\" style=\"text-align: justify;\"><p>Y sin embargo, en aquellos tiempos (los de la servidumbre) se pod\u00eda vivir. Libremente. Hab\u00eda d\u00f3nde ir. Mientras que ahora no hay m\u00e1s que silencio y resignaci\u00f3n&#8230; si se mira desde fuera, la vida hasta se ha vuelto completamente pac\u00edfica. Libritos, ilustraci\u00f3n&#8230; Pero, de todos modos, el hombre vive sin defensa y nadie se preocupa de \u00e9l. Le est\u00e1 prohibido pecar, pero no pecar es imposible&#8230; Por eso en las calles hay orden, pero las almas est\u00e1n perturbadas. Y nadie puede comprender a nadie.&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n el Gorki psicologista, el Gorki conocedor de los abismos de la conciencia tiene pulso de artista. Cuando olvida lo social y se acerca a lo vital o metaf\u00edsico, Gorki no tiene nada que envidiar a los mejores maestros. Al contrario, se convierte \u00e9l mismo en maestro. Un primer ejemplo, esta cita de su relato &#8220;veintis\u00e9is y una&#8221;, un relato biogr\u00e1fico sobre su vida de panadero, consistente en vivir todo el d\u00eda en la tahona, al calor sofocante del horno, rodeado de otros veinticinco hombres y con la visita ocasional de Tania, la Una, la Esperanza que los mantiene vivos:<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<blockquote class=\"tr_bq\" style=\"text-align: justify;\"><p>Hay gente para quien lo m\u00e1s valioso o lo mejor de la vida es una enfermedad de su alma o de su cuerpo. Viven toda su vida por ella y para ella; sufren por ella y de ella se nutren, se quejan de ella a los dem\u00e1s y atraen as\u00ed la atenci\u00f3n a sus semejantes. Por eso la gente les paga tributo de compasi\u00f3n y aparte de ello no tienen nada. Si se les quita esa enfermedad, si se les cura, se sienten infelices, porque se les priva de su \u00fanico medio de vida y quedan vac\u00edos. A veces, la vida del hombre es tan indigente, que, qui\u00e9ralo o no, se ve obligado a apreciar su vicio y a vivir de \u00e9l. Hay que decir que a veces la gente es viciosa por culpa del aburrimiento.<\/p><\/blockquote>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Aunque el c\u00e9nit de profundizaci\u00f3n psicol\u00f3gica y especulativa de Gorki lo alcanza cuando se refiere a s\u00ed mismo, como en este p\u00e1rrafo de &#8220;El primer amor&#8221;, un relato maravilloso, por m\u00e1s cursi que suene la palabra. Un relato que es un milagro y en el que se adelantan ya algunos caminos que luego ser\u00e1n muy seguidos, entre otros, por autores como Henry Miller, que pod\u00eda haber firmado, perfectamente, este p\u00e1rrafo:<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<blockquote class=\"tr_bq\" style=\"text-align: justify;\"><p>Yo mismo comprend\u00eda que todo lo que dec\u00eda no era todav\u00eda yo, sino algo en lo que erraba como un ciego. Deb\u00eda encontrarme a m\u00ed mismo en la abigarrada mezcolanza de impresiones y aventuras vividas por m\u00ed, pero no sab\u00eda hacerlo, tem\u00eda hacerlo. \u00bfQui\u00e9n era yo? \u00bfQu\u00e9 era? Este interrogante me inquietaba. Estaba encolerizado con la vida, que me hab\u00eda empujado ya a cometer la ultrajante estupidez de intentar suicidarme. No comprend\u00eda a la gente, su existencia se me antojaba injustificada, necia y sucia. Fermentaba en m\u00ed la sutil curiosidad del hombre que necesita escudri\u00f1ar todos los rincones oscuros de la vida, las honduras de todos sus secretos, y, a veces, me sent\u00eda capaz de cometer un crimen por curiosidad: estaba dispuesto a matar para saber qu\u00e9 ser\u00eda luego de m\u00ed.<\/p><\/blockquote>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Hay que leer a Gorki. Y aprender.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/feeds.feedburner.com\/~r\/DeLibertadElBlogDeAlbertoGmezVaquero\/~4\/2DIjJz4jzBA\" height=\"1\" width=\"1\"\/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div>Le&iacute; el mes pasado una decena de cuentos de Gorki. 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Al contrario, se convierte &eacute;l mismo en maestro. Un primer ejemplo, esta cita de su relato &#8220;veintis&eacute;is y una&#8221;, un relato biogr&aacute;fico sobre su vida de panadero, consistente en vivir todo el d&iacute;a en la tahona, al calor sofocante del horno, rodeado de otros veinticinco hombres y con la visita ocasional de Tania, la Una, la Esperanza que los mantiene vivos:<\/div>\n<div><\/div>\n<blockquote><p>Hay gente para quien lo m&aacute;s valioso o lo mejor de la vida es una enfermedad de su alma o de su cuerpo. Viven toda su vida por ella y para ella; sufren por ella y de ella se nutren, se quejan de ella a los dem&aacute;s y atraen as&iacute; la atenci&oacute;n a sus semejantes. Por eso la gente les paga tributo de compasi&oacute;n y aparte de ello no tienen nada. Si se les quita esa enfermedad, si se les cura, se sienten infelices, porque se les priva de su &uacute;nico medio de vida y quedan vac&iacute;os. A veces, la vida del hombre es tan indigente, que, qui&eacute;ralo o no, se ve obligado a apreciar su vicio y a vivir de &eacute;l. Hay que decir que a veces la gente es viciosa por culpa del aburrimiento.<\/p><\/blockquote>\n<div><\/div>\n<div>Aunque el c&eacute;nit de profundizaci&oacute;n psicol&oacute;gica y especulativa de Gorki lo alcanza cuando se refiere a s&iacute; mismo, como en este p&aacute;rrafo de &#8220;El primer amor&#8221;, un relato maravilloso, por m&aacute;s cursi que suene la palabra. Un relato que es un milagro y en el que se adelantan ya algunos caminos que luego ser&aacute;n muy seguidos, entre otros, por autores como Henry Miller, que pod&iacute;a haber firmado, perfectamente, este p&aacute;rrafo:<\/div>\n<div><\/div>\n<blockquote><p>Yo mismo comprend&iacute;a que todo lo que dec&iacute;a no era todav&iacute;a yo, sino algo en lo que erraba como un ciego. Deb&iacute;a encontrarme a m&iacute; mismo en la abigarrada mezcolanza de impresiones y aventuras vividas por m&iacute;, pero no sab&iacute;a hacerlo, tem&iacute;a hacerlo. &iquest;Qui&eacute;n era yo? &iquest;Qu&eacute; era? Este interrogante me inquietaba. Estaba encolerizado con la vida, que me hab&iacute;a empujado ya a cometer la ultrajante estupidez de intentar suicidarme. No comprend&iacute;a a la gente, su existencia se me antojaba injustificada, necia y sucia. Fermentaba en m&iacute; la sutil curiosidad del hombre que necesita escudri&ntilde;ar todos los rincones oscuros de la vida, las honduras de todos sus secretos, y, a veces, me sent&iacute;a capaz de cometer un crimen por curiosidad: estaba dispuesto a matar para saber qu&eacute; ser&iacute;a luego de m&iacute;.<\/p><\/blockquote>\n<div><\/div>\n<div>Hay que leer a Gorki. 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