{"id":336,"date":"2012-12-14T12:32:00","date_gmt":"2012-12-14T12:32:00","guid":{"rendered":"http:\/\/clubdepoesia.com\/albertogomezvaquero\/?guid=0bcdfff6943ec53339bcf6f75a93e133"},"modified":"2012-12-14T12:49:48","modified_gmt":"2012-12-14T12:49:48","slug":"metaliteratura-y-ruido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/clubdepoesia.com\/albertogomezvaquero\/2012\/12\/14\/metaliteratura-y-ruido\/","title":{"rendered":"Metaliteratura y ruido"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: justify;\">\nLa mitad (o m\u00e1s) de las palabras que se escriben en literatura son metaliteratura. Este post podr\u00eda ser, tambi\u00e9n, metaliteratura. Se llenan libros, peri\u00f3dicos, panfletos, revistas, estanter\u00edas, almacenes, barcos para repartir por el mundo escuelas, generaciones, an\u00e1lisis te\u00f3ricos. La mayor\u00eda, fruto de escritores ambiciosos que no se aburren ni se cansan de correr tras la estatua que creen merecer en su pueblo.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nEl corolario de que todo el mundo pueda decir lo que quiera es que, efectivamente, lo dice. Cuesta creer que vivimos en una sociedad cuyos individuos tienen una opini\u00f3n sobre todo, tanto da que sea literatura, que toros, que f\u00fatbol, que cocina creativa. Y, por supuesto, todos pretenden que su opini\u00f3n sea, al menos, respetada, pero sobre todo, escuchada, tenida en cuenta, tomada por la mejor: no discutida. Rascas un &nbsp;poquito y te sale un cacique.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nEn literatura eso ha terminado en un guirigay de periodistas, blogueros, cr\u00edticos, editores y autores que, visto desde fuera, sonroja. Dicho esto desde un blog que, aunque m\u00e1s centrado en otros temas, tambi\u00e9n contribuye al tumulto.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nUn escritor se quejaba el otro d\u00eda de que cada vez hay m\u00e1s escritores. &#8220;\u00bfD\u00f3nde vamos a ir a parar?&#8221;, se preguntaba. Pero no renunciaba a seguir escribiendo. Nos asombramos, s\u00ed. Y nos lamentamos. Pero seguimos adelante.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nQuiz\u00e1s deber\u00edamos ser imaginativos. Tratar de no a\u00f1adir m\u00e1s informaci\u00f3n al debate, sino m\u00e1s silencio, m\u00e1s reflexi\u00f3n.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nO quiz\u00e1s deber\u00edamos admitir que, por intuici\u00f3n, elegimos como fen\u00f3meno menos preocupante la popularizaci\u00f3n de la opini\u00f3n y el arte, si bien sea porque la otra opci\u00f3n, el elitismo, nos remite al casino, el puro, a la partida de las cinco bajo la l\u00e1mpara de limpios cristales. Pero sin perder de vista que nos levantamos sobre unos prejuicios resbaladizos, inciertos, ya bastante resquebrajados.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nAl final, me digo a menudo, lo que importa es, ante todo, la vida. Entendiendo por esta lo que sucede al otro lado de las listas de los libros m\u00e1s publicados, de las conferencias a las que no asisto, de los autores consagrados a los que no leo. Lo que importa es esa sensaci\u00f3n de creciente derrumbe (de asistir a los amenes de una \u00e9poca de bienestar, cultura subvencionada y vida a cr\u00e9dito); el entendimiento nuclear al que conducen algunos buenos libros; las nuevas f\u00f3rmulas organizativas de la sociedad y las empresas; el agradable calor del amor en invierno; el paisaje en silencio de la sierra de madrugada; los coches enfilando a toda prisa la carretera; el pueblo record\u00e1ndonos las ra\u00edces; el murmullo, lejano, de aquello que cre\u00edamos seguro, firme y que hoy ha desaparecido; la sensaci\u00f3n de que se ha muerto la eternidad y estamos vel\u00e1ndola con una cerilla cada vez m\u00e1s t\u00edsica, entre gente pobre y gente desalmada. La certeza de que lo mejor que podemos hacer ahora mismo es callar y leer a Vallejo:&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<p><i>\u00a1Hay gentes tan desgraciadas, que ni siquiera<\/i><br \/>\n<i>tienen cuerpo; cuantitativo el pelo,<\/i><br \/>\n<i>baja, en pulgadas, la genial pesadumbre;<\/i><br \/>\n<i>el modo, arriba;<\/i><br \/>\n<i>no me busques, la muela del olvido,<\/i><br \/>\n<i>parecen salir del aire, sumar suspiros mentalmente, o\u00edr<\/i><br \/>\n<i>claros azotes en sus paladares!<\/i><br \/>\n<i>Vanse de su piel, rasc\u00e1ndose el sarc\u00f3fago en que nacen<\/i><br \/>\n<i>y suben por su muerte de hora en hora<\/i><br \/>\n<i>y caen, a lo largo de su alfabeto g\u00e9lido, hasta el suelo.<\/i><br \/>\n<i>\u00a1Ay de t\u00e1nto! \u00a1ay de tan poco! \u00a1ay de ellas!<\/i><br \/>\n<i>\u00a1Ay en mi cuarto, oy\u00e9ndolas con lentes!<\/i><br \/>\n<i>\u00a1Ay en mi t\u00f3rax, cuando compran trajes!<\/i><br \/>\n<i>\u00a1Ay de mi mugre blanca, en su hez mancomunada!<\/i><br \/>\n<i>\u00a1Amadas sean las orejas s\u00e1nchez,<\/i><br \/>\n<i>amadas las personas que se sientan,<\/i><br \/>\n<i>amado el desconocido y su se\u00f1ora,<\/i><br \/>\n<i>el pr\u00f3jimo con mangas, cuello y ojos!<\/i><br \/>\n<i>\u00a1Amado sea aquel que tiene chinches,<\/i><br \/>\n<i>el que lleva zapato roto bajo la lluvia,<\/i><br \/>\n<i>el que vela el cad\u00e1ver de un pan con dos cerillas,<\/i><br \/>\n<i>el que se coge un dedo en una puerta,<\/i><br \/>\n<i>el que no tiene cumplea\u00f1os,<\/i><br \/>\n<i>el que perdi\u00f3 su sombra en un incendio,<\/i><br \/>\n<i>el animal, el que parece un loro,<\/i><br \/>\n<i>el que parece un hombre, el pobre rico,<\/i><br \/>\n<i>el puro miserable, el pobre pobre!<\/i><br \/>\n<i>\u00a1Amado sea<\/i><br \/>\n<i>el que tiene hambre o sed, pero no tiene<\/i><br \/>\n<i>hambre con qu\u00e9 saciar toda su sed,<\/i><br \/>\n<i>ni sed con qu\u00e9 saciar todas sus hambres!<\/i><br \/>\n<i>\u00a1Amado sea el que trabaja al d\u00eda, al mes, a la hora,<\/i><br \/>\n<i>el que suda de pena o de verg\u00fcenza,<\/i><br \/>\n<i>aquel que va, \u00f1por orden de sus manos, al cinema,<\/i><br \/>\n<i>el que paga con lo que le falta,<\/i><br \/>\n<i>el que duerme de espaldas,<\/i><br \/>\n<i>el que ya no recuerda su ni\u00f1ez; amado sea<\/i><br \/>\n<i>el calvo sin sombrero,<\/i><br \/>\n<i>el justo sin espinas,<\/i><br \/>\n<i>el ladr\u00f3n sin rosas,<\/i><br \/>\n<i>el que lleva reloj y ha visto a Dios,<\/i><br \/>\n<i>el que tiene un honor y no fallece!<\/i><br \/>\n<i>\u00a1Amado sea el ni\u00f1o, que cae y a\u00fan llora<\/i><br \/>\n<i>y el hombre que ha ca\u00eddo y ya no llora!<\/i><br \/>\n<i>\u00a1Ay de t\u00e1nto! \u00a1Ay de tan poco! \u00a1Ay de ellos!<\/i><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/feeds.feedburner.com\/~r\/DeLibertadElBlogDeAlbertoGmezVaquero\/~4\/vyZ8cxKmvEc\" height=\"1\" width=\"1\"\/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mitad (o m\u00e1s) de las palabras que se escriben en literatura son metaliteratura. 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