{"id":331,"date":"2012-11-21T15:47:00","date_gmt":"2012-11-21T15:47:00","guid":{"rendered":"http:\/\/clubdepoesia.com\/albertogomezvaquero\/?guid=841db4e193cceeed3fa63c72769bea26"},"modified":"2012-11-21T15:54:14","modified_gmt":"2012-11-21T15:54:14","slug":"la-hojarasca-y-las-ciegas-hormigas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/clubdepoesia.com\/albertogomezvaquero\/2012\/11\/21\/la-hojarasca-y-las-ciegas-hormigas\/","title":{"rendered":"La hojarasca y Las ciegas hormigas"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nLe\u00ed &#8220;<b><u>La hojarasca<\/u><\/b>&#8220;, el primer libro de Garc\u00eda M\u00e1rquez, en una sola tarde. Es un libro breve, concentrado. Y, sin embargo, enorme. Por supuesto &#8211; es algo evidente trat\u00e1ndose de Garc\u00eda M\u00e1rquez &#8211; est\u00e1 bien escrito. Pero en &#8220;La hojarasca&#8221; hay algo que despu\u00e9s, a medida que Garc\u00eda M\u00e1rquez fue creando nuevas obras, fue desapareciendo: abismo.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n&#8220;La hojarasca&#8221; es la historia de un entierro. S\u00f3lo eso. La historia del muerto &#8211; c\u00f3mo lleg\u00f3 a Macondo, sus decisiones, el odio que le acab\u00f3 manifestando el pueblo &#8211; contada desde el punto de vista de las tres \u00fanicas personas que acuden a su entierro es lo que compone el relato, cuyo trasfondo es un pueblo venido a menos tras la partida de las compa\u00f1\u00edas bananeras.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nUna obra inmensa, de prosa absorbente, que supura ruina, dolor y piedad. Una obra que uno tiene ganas de volver a leer en cuanto la termina para tratar de dar con el artificio, con el truco empleado por Garc\u00eda M\u00e1rquez para arrastrarlo a uno de esa manera hacia la historia, hacia Macondo, hacia el abismo.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nDespu\u00e9s de &#8220;La hojarasca&#8221; le\u00ed &#8220;<b><u>Las ciegas hormigas<\/u><\/b>&#8220;, la tercera novela de Ramiro Pinilla, con la que gan\u00f3 el Premio Nadal all\u00e1 por 1960. Esta obra, contada tambi\u00e9n de modo fragmentario &#8211; algo novedoso en la Espa\u00f1a de los sesenta &#8211; narra el af\u00e1n de una familia (en realidad, de todo un pueblo) con hacerse con un poco de carb\u00f3n ca\u00eddo de un barco naufragado a fin de poder combatir el fr\u00edo del cercano invierno.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nLa familia protagonista est\u00e1 encabezada (y la palabra es casi literal: el padre act\u00faa como cabeza del cuerpo org\u00e1nico en que Pinilla convierte a la familia) por Sabas, un hombre sobrio, trabajador infatigable y \u00e1spero en el trato. Cada uno de los hijos e hijas, as\u00ed como la mujer y la abuela, representa, en cierto modo, un estereotipo, un car\u00e1cter diferente que se opone (pero sigue) la voluntad del padre.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nLos personajes de esta novela se expresan de un modo poco natural, es decir, de una manera de la que jam\u00e1s lo har\u00eda un aldeano de la Espa\u00f1a de los sesenta, llegando, adem\u00e1s, a pensamientos y declaraciones de alta carga espiritual y vital, que siempre rompen la naturalidad del discurso. Esto emparenta a la novela de Pinilla con ese movimiento (hoy olvidado) cuyo nacimiento se suele situar en torno a 1962 y que se llam\u00f3 la novela metaf\u00edsica.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se la puede relacionar con lo que en aquel momento era una incipiente novela social, si bien el enfoque de Pinilla es, en ese sentido, especial, ya que la solidaridad dentro de la colectividad queda reducida, en este caso, al clan familiar, pues hasta el resto de la gente del pueblo es vista aqu\u00ed como enemiga para la supervivencia de ese clan. Esto no quita que Pinilla deje ver, con claridad, la penuria del pueblo entero y que no se intuya, en esa lucha desesperada, en medio de la noche tormentosa, por lograr un poco de carb\u00f3n, la miseria a la que las autoridades del momento (y siguiendo as\u00ed, las de ahora) condenaban al com\u00fan.&nbsp;<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<br \/>\nEste navegar entre las aguas de lo metaf\u00edsico y de lo social no deja de ser curioso ya que, pocos a\u00f1os despu\u00e9s, habr\u00eda bastante gresca entre los representantes de una y otra corriente.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nLo m\u00e1s costoso de esta obra (de unas trescientas p\u00e1ginas) fue pasar de la colorista, r\u00edtmica y fecunda prosa de Garc\u00eda M\u00e1rquez, al estilo sobrio, pesado, seco &#8211; hablamos de la Espa\u00f1a de los sesenta. Esto no es, ni mucho menos, una cr\u00edtica a Pinilla &#8211; del autor vasco.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nEn todo caso, merece la pena acercarse a ambas novelas. Especialmente, a la de Garc\u00eda M\u00e1rquez, una de esas obras que no ha alcanzado toda la fama que se merece pero que, a mi modo de ver, supera en emoci\u00f3n &nbsp;&#8211; quiz\u00e1s no en imaginaci\u00f3n ni en l\u00edrica, pero si en abismo, en negritud, en duende &#8211; a &#8220;Cien a\u00f1os de soledad&#8221;.&nbsp;<\/div>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/feeds.feedburner.com\/~r\/DeLibertadElBlogDeAlbertoGmezVaquero\/~4\/3LSSDfoOGxI\" height=\"1\" width=\"1\"\/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Le\u00ed &#8220;La hojarasca&#8221;, el primer libro de Garc\u00eda M\u00e1rquez, en una sola tarde. Es un libro breve, concentrado. Y, sin embargo, enorme. 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