{"id":110,"date":"2012-01-24T10:27:00","date_gmt":"2012-01-24T10:27:00","guid":{"rendered":"http:\/\/clubdepoesia.com\/albertogomezvaquero\/?guid=ce813de72b1bafc76c0546ca68c565b2"},"modified":"2012-01-24T10:27:00","modified_gmt":"2012-01-24T10:27:00","slug":"cien-anos-de-soledad-garcia-marquez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/clubdepoesia.com\/albertogomezvaquero\/2012\/01\/24\/cien-anos-de-soledad-garcia-marquez\/","title":{"rendered":"Cien a\u00f1os de soledad &#8211; Garc\u00eda M\u00e1rquez"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">Ten\u00eda una deuda pendiente con \u201cCien a\u00f1os de soledad\u201d. &nbsp;Unos diez a\u00f1os atr\u00e1s me acerqu\u00e9 a ella y fui incapaz de pasar de la tercera o cuarta p\u00e1gina. Aquel universo paradisiaco que es la creaci\u00f3n de Macondo, no me atrajo. De modo que \u2013 convencido de que en unos a\u00f1os podr\u00eda disfrutar de una novela que todo el mundo aclamaba &#8211; &nbsp;la dej\u00e9.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Ahora, he conseguido por fin leer este libro y tambi\u00e9n comprender a qu\u00e9 se debe tanto aplauso hacia una obra que, por supuesto, me ha parecido magistral. Sospecho que parte del \u00e9xito de la misma se debe, precisamente, a que su mezcla de elementos la hace apta para tipos muy variados de lectores, de manera que puede satisfacer igual a aquel que busque la pura evasi\u00f3n \u2013 y que encontrar\u00e1 en Macondo una bella v\u00eda de escape \u2013 que al que busque en los libros algo m\u00e1s profundo a lo que, quiz\u00e1s, podr\u00edamos llamar sabidur\u00eda. O simplemente, vida.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Iniciada con una voz a modo de cuento, con una inocencia que busca envolver al lector en el sabor y el olor de ese estado primigenio, anterior a toda maldad \u2013 ese naturalismo previo a la culturizaci\u00f3n y que tanto recuerda al mito del buen salvaje de Rousseau -, \u201cCien a\u00f1os de soledad\u201d es un monumento fabulado, una maquinaria perfecta que va avanzando y modificando \u2013 imperceptiblemente, ah\u00ed est\u00e1 parte del m\u00e9rito \u2013 su lenguaje a medida que las circunstancias de los personajes van siendo m\u00e1s complejas.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Impregnada, por supuesto, con ese realismo m\u00e1gico del que es matriz, Garc\u00eda M\u00e1rquez nos presenta aqu\u00ed un mundo en que \u2013 sobre todo al principio, y cada vez con menos fuerza \u2013 lo m\u00e1gico forma parte de lo real, como un elemento m\u00e1s y perfectamente asumible de esa realidad. Igualmente, y como parte de esa \u201cmagia\u201d, el tiempo parece no avanzar, manteni\u00e9ndose en suspensi\u00f3n. Una cualidad de los tiempos antiguos a la que despu\u00e9s har\u00e1 referencia \u00darsula, la matriarca del clan Buend\u00eda, quien se quejar\u00e1 de que los d\u00edas ya no duran tanto como anta\u00f1o. Se trata de un mundo veros\u00edmil, con l\u00f3gica en s\u00ed mismo y que no requiere, por lo tanto, ratificaci\u00f3n con eso que llamamos la \u201crealidad emp\u00edrica\u201d.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En este arranque \u2013 que pod\u00edamos limitar en las 100 primeras p\u00e1ginas del libro \u2013 los personajes se mueven m\u00e1s como tipos de una mitolog\u00eda nueva y, a la vez, arcaica, que como personajes de una novela del siglo XX. Alejados de todo psicologismo, se perfilan como tipos de personalidades que no hace falta explicar al lector porque son universales \u2013 \u00e9ste, qu\u00e9 duda cabe, es uno de los grandes logros de Garc\u00eda M\u00e1rquez-: los personajes se comportan de manera casi mitol\u00f3gica, como si no pudieran comportarse de otra manera. Sometidos, como en las tragedias griegas, a su destino fat\u00eddico.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En ese inicio de la novela, tambi\u00e9n destaca el valor dado a la palabra como creadora \u2013 \u201cel l\u00edmite de mi lenguaje es el l\u00edmite de mi mundo\u201d, seg\u00fan Wittgenstein &#8211; : \u201cEl mundo era tan reciente, que muchas cosas carec\u00edan de nombre y para mencionarlas hab\u00eda que se\u00f1alarlas con el dedo\u201d. &nbsp;O como se se\u00f1ala m\u00e1s adelante: \u201cAs\u00ed continuaron viviendo en una realidad escurridiza, moment\u00e1neamente capturada por las palabras, pero que hab\u00eda de fugarse sin remedio cuando olvidaron los valores de la letra escrita\u201d.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En esa creaci\u00f3n de un lenguaje nuevo para describir ese mundo que nace \u2013 reciente, beb\u00e9 -, Garc\u00eda M\u00e1rquez desarrolla una prosa luminosa, que ataca por los cinco sentidos y en la que uno tiene que obligarse a parar, no para contemplarla, sino porque de tan preciosista y a la vez natural que es \u2013 rara vez ambas cualidades coinciden \u2013 uno se podr\u00eda pasear por ella c\u00f3modamente, sin detenerse a contemplar sus magn\u00edficos hallazgos expresivos ni la estructura verbal que hace posible, precisamente, esa naturalidad. &nbsp;Se trata de un lenguaje de una gran variedad crom\u00e1tica, exuberante, y de una gran fuerza r\u00edtmica, muy alejado de la prosa ramplona a la que nos hemos ido acostumbrando en las \u00faltimas \u00e9pocas y que narra como si no hubieran sido escrito libros como \u00e9ste.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Esa prosa, junto con la edificaci\u00f3n de un mundo mitol\u00f3gico al comienzo de la novela, devuelve al adulto el gusto por aquellas primeras lecturas sin prejuicios de la juventud. En esto, tiene mucho que ver ese inicio en donde no parece caber la tragedia y hasta los dolores son blandos, nada exagerados. Y tambi\u00e9n esa f\u00e1bula de la construcci\u00f3n del mundo donde al principio \u2013 como en u nuevo para\u00edso terrenal \u2013 nadie trabaja, nadie sufre y, ni siquiera, como se destaca varias veces, nadie muere.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Precisamente, la llegada de la muerte \u2013 Melqu\u00edades es el primero en caer, aunque no desaparecer\u00e1 hasta el final de la novela -, marca el inicio de lo que podr\u00edamos considerar la segunda parte de la novela. La llegada de la muerte es, tambi\u00e9n, el comienzo de la civilizaci\u00f3n. Se inicia el contacto con el exterior, llega un gobernador, se implanta la religi\u00f3n cat\u00f3lica\u2026Debido a ello, la inocencia natural, roussoniana, se va perdiendo. As\u00ed, nace la moral y el mundo se va reglando. Hasta que aparece la consecuencia \u00faltima y esperable: la guerra.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Es precisamente el contraste con esa guerra y con esa sociedad cada vez m\u00e1s reglada lo que permite ver que esas cien primeras p\u00e1ginas del libro, en las que todo era inocencia y vida blanda, no eran sino un artefacto destinado a hacer que la explosi\u00f3n de la \u201crealidad\u201d \u2013 lo que solemos entender por realidad \u2013 en Macondo resuene m\u00e1s.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En ese momento \u2013 a\u00fan narrando desde fuera, sin describir muy a fondo el coraz\u00f3n de los personajes, que todav\u00eda conservan su determinismo mitol\u00f3gico \u2013 Garc\u00eda M\u00e1rquez incita al posicionamiento, pero no a la fuerza, sino mediante la presentaci\u00f3n de unos hechos m\u00e1s o menos as\u00e9pticos, carentes, en cualquier caso, de intenci\u00f3n moralizante. El Macondo m\u00edtico se va llenando as\u00ed de actualidad.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En ese contexto de guerra, el coronel Aureliano Buend\u00eda se va alejando de los ideales que motivaron su lucha y deviene en un hombre de acci\u00f3n, demostrando su parecido con su hermano Jos\u00e9 Arcadio, prototipo de la dominaci\u00f3n y la fuerza natural. Como todo soldado de una idea, Aureliano se comienza a sentir traicionado por la pol\u00edtica \u2013 el hombre de espada frente a los hombres de toga -, hasta concluir con la siguiente declaraci\u00f3n: \u201capenas ahora me doy cuenta que estoy peleando por orgullo\u201d. Con el paso del tiempo \u2013 un tiempo que ahora s\u00ed avanza con \u201cnormalidad\u201d \u2013 Aureliano se va convirtiendo en un hombre siempre en lucha, nunca conforme, hasta el punto de ser descrito por el general Moncada de la siguiente manera: \u201cDe tanto odiar a los militares, de tanto combatirlos, de tanto pensar en ellos, has terminado por ser igual a ellos. Y no hay un ideal en la vida que merezca tanta abyecci\u00f3n\u201d. El propio autor omnisciente ratifica: \u201cextraviado en la soledad de su inmenso poder, empez\u00f3 a perder el rumbo\u201d.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00darsula, representante del coro de madres que observa desde fuera la tragedia, ve con lucidez que esa guerra no es sino un juego de hombres a los que a veces hay que dar una azotaina, tal y como ella misma hace con el enfebrecido Arcadio.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En ese universo de personajes a\u00fan simb\u00f3licos, que retienen todav\u00eda parte de la fuerza primaria de la fundaci\u00f3n de Macondo \u2013 es decir, del mundo \u2013 Amaranta representar\u00eda a la mujer libre, que desea e incluso ama, pero que es incapaz de entregarse. Estar\u00eda emparentada, creo yo, en este sentido, con la Marcela de El Quijote, que prefiere la aridez de la libertad a la calidez del amor y la compa\u00f1\u00eda.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">A estas alturas de la novela, uno se da ya cuenta de que \u00e9sta transcurre como una maquinaria deliciosamente perfecta, cuyo motor es un lenguaje primoroso que nunca alabaremos bastante. Lo complicado es elaborar una trama con tantos cabos, tan \u201ctotal\u201d y ambiciosa, y conseguir que fluya con naturalidad. Lo maravilloso, lo sobrecogedor y lo que nos llena de sana envidia, es que Garc\u00eda M\u00e1rquez edifica una novela sobre la creaci\u00f3n del mundo y su degeneraci\u00f3n \u2013 de acuerdo a los ideales del pasado salvaje y puro \u2013 en poco m\u00e1s de quinientas p\u00e1ginas y con una naturalidad ling\u00fc\u00edstica que convierte una novela profunda y tremenda en una f\u00e1bula de lectura f\u00e1cil y agradable.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Con el avance del libro, la lucha de Aureliano se volver\u00e1 primero por poder y despu\u00e9s \u201cpor su propia liberaci\u00f3n\u201d. Aunque el precio de tanta guerra sea descubrir que, al final, la liberaci\u00f3n no es posible porque la disputa ha terminado con todo sentimiento. En ese contexto, \u00darsula describir\u00e1 m\u00e1s adelante un Aureliano incapaz de amar, al mismo tiempo que nos da su opini\u00f3n sobre Amaranta, a la que califica de cobarde y sobre Rebeca, a la \u00fanica que ve valiente y digna sucesora de s\u00ed misma.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La tercera parte, que arrancar\u00eda con la madurez de Jos\u00e9 Arcadio segundo y Aureliano Segundo es la de la irrupci\u00f3n definitiva de la realidad tal y como la solemos percibir en el universo de Macondo. Poco a poco, el pasado mitol\u00f3gico de la poblaci\u00f3n se va olvidando. Hasta el punto de que, crecido el \u00faltimo Aureliano, nadie le creer\u00e1 cuando hable de las 32 guerras perdidas del Coronel o del vag\u00f3n lleno de muertos en el que estuvo a punto de perecer su t\u00edo abuelo Jos\u00e9 Arcadio Segundo. \u201cEn Macondo no ha pasado nada, ni est\u00e1 pasando nada ni pasar\u00e1 nunca. \u00c9ste es un pueblo feliz\u201d, dice un personaje.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Esto nos pone delante la pregunta de hasta qu\u00e9 punto la verdad coincide con lo que aceptamos como tal y que, a veces, no es sino un relato manipulado elaborado por los vencedores de la Historia y que hemos ido aceptando como verdadero por comodidad, mientras olvid\u00e1bamos no s\u00f3lo de esa cualidad del mundo que podr\u00edamos denominar \u201cm\u00e1gica\u201d, sino lo que, en puridad, ser\u00eda la \u201cverdadera realidad\u201d.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Esta tercera parte es, adem\u00e1s, la de la confirmaci\u00f3n de una tesis que \u00darsula hab\u00eda venido intuyendo durante los \u00faltimos a\u00f1os de su vida y que aqu\u00ed se confirma con toda su crudeza: la de la repetici\u00f3n de los tipos (personas) a lo largo de la historia de la familia. Una teor\u00eda, la del tiempo circular, que engarza con el eterno retorno de Nietzsche, pero tambi\u00e9n con muchas religiones orientales, cuyo peso en la narrativa hispanoamericana de mediados del siglo pasado fue muy importante, especialmente a ra\u00edz de las obras de Borges.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, aunque los tipos de personas se repiten, el tiempo parece corromperse a medida que avanza. \u201cLa historia de la familia era un engranaje de repeticiones irreparables, una rueda giratoria que hubiera seguido dando vueltas hasta la eternidad, de no haber sido por el desgaste progresivo e irremediable del eje\u201d.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En esta tercera parte hay que destacar tambi\u00e9n la presencia de la compa\u00f1\u00eda bananera y sus pr\u00e1cticas corruptas en relaci\u00f3n estrecha con un poder pol\u00edtico que se les ha vendido, creando una estructura lamentablemente bien conocida en los pa\u00edses latinoamericanos y que supone un paso m\u00e1s en la profundizaci\u00f3n del libro en la problem\u00e1tica \u201creal\u201d.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Ese avance hacia la actualidad va a acompa\u00f1ado, adem\u00e1s, por el declive de la familia \u2013 cada vez menos nutrida \u2013 y por la mayor profundizaci\u00f3n en la psique de los personajes, de manera que el lenguaje inocente y fabulador del inicio va convirti\u00e9ndose en una prosa m\u00e1s reflexiva, dolida y melanc\u00f3lica a medida que avanza la obra, acompa\u00f1ando as\u00ed a la familia Buend\u00eda en su declive, en su hundimiento en el abismo de la desaparici\u00f3n. Los personajes se vuelven m\u00e1s oscuros, m\u00e1s densos y se les percibe cada vez m\u00e1s agobiados por un pasado que, al final, ya no pueden soportar. El \u00faltimo adulto, Aureliano, siente as\u00ed que carga con todos sus ancestros y sus males a cuestas.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En este final del libro, y a trav\u00e9s de la figura del librero catal\u00e1n, Garc\u00eda M\u00e1rquez nos deja tambi\u00e9n una importante reflexi\u00f3n sobre la escritura: \u201csu fervor por la palabra escrita era una urdimbre de respeto solemne e irreverencia comadrera\u201d. Una frase que resume perfectamente lo que supuso, a nivel de expresi\u00f3n, el intento del llamado \u201cboom\u201d latinoamericano por modernizar la prosa en castellano: una relaci\u00f3n con el lenguaje que partiendo del respeto lo pervert\u00eda para llevarlo a nuevas cuotas expresivas. &nbsp;Lo que, volviendo a Wittgenstein, no hac\u00eda sino aumentar la amplitud del mundo del ser humano a trav\u00e9s de la ampliaci\u00f3n de su lenguaje.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">El final del libro, con la desaparici\u00f3n del \u00faltimo descendiente a manos de las hormigas, no es sino la confirmaci\u00f3n del declive de la familia y, a la vez, el cierre de la f\u00e1bula con la victoria de unos animales a los que durante generaciones la potencia m\u00f3vil de \u00darsula hab\u00eda conseguido mantener a raya, pero que finalmente con su perseverancia y su fuerza terminan imponi\u00e9ndose de nuevo al mundo de los hombres.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Todo el libro no es, al cabo, m\u00e1s que una magn\u00edfica par\u00e1bola del mundo, que se inicia con la creaci\u00f3n del para\u00edso terrenal a mano de los hombres \u2013 un Macondo inocente y ajeno a la muerte \u2013 y que va fluyendo hasta el descubrimiento del horror de la guerra y el olvido de aquel para\u00edso primigenio, mediante la creaci\u00f3n de estructuras morales, religiosas y legislativas que insertan a Macondo en una \u201cmodernidad\u201d que primero parece deslumbrante y que despu\u00e9s se oxida, hasta tal punto que la vuelta de los gitanos con sus artificios primigenios vuelve a sorprender a un pueblo que ha olvidado de d\u00f3nde procede y tambi\u00e9n los logros de sus antepasados.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">***<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Merece la pena, analizado el libro, preguntarse en qu\u00e9 radica su \u00e9xito y qu\u00e9 lecci\u00f3n podemos extraer de \u00e9l aquellos que nos dedicamos a escribir.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Respecto a su \u00e9xito, que dura ya cuatro d\u00e9cadas, sospecho que no se hubiera producido en el caso de que su lenguaje hubiera sido m\u00e1s \u00e1rido o menos comprensible para un n\u00famero amplio de lectores. Entre los \u00e9xitos de Garc\u00eda M\u00e1rquez \u2013 algo que comparte con Vargas Llosa \u2013 est\u00e1 la creaci\u00f3n de un lenguaje que sin renunciar a la precisi\u00f3n ni a la variedad r\u00edtmica y crom\u00e1tica, es accesible para un n\u00famero amplio de lectores. No estamos aqu\u00ed ante el lenguaje \u00e1rido, denso de Onetti ni ante la iron\u00eda fina y el lenguaje intelectual del Cort\u00e1zar de \u201cRayuela\u201d, ni mucho menos ante la profundidad metaf\u00edsica de S\u00e1bato. Si Garc\u00eda M\u00e1rquez ha aunado \u00e9xito de cr\u00edtica y de p\u00fablico ha sido, en parte, porque su lenguaje ha sido comprensible para ese p\u00fablico, algo que no siempre sucede \u2013 y no es una cr\u00edtica, ni mucho menos \u2013 con otros escritores de igual profundidad, pero prosa m\u00e1s elitista.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Dicho esto, la propia historia, que puede ser percibida por un lector medio como una novela de saga casi al estilo de las actuales telenovelas, tambi\u00e9n facilita su difusi\u00f3n entre un p\u00fablico normalmente refractario a acercarse a los cl\u00e1sicos de la literatura por su complejidad o su densidad de ideas. Opini\u00f3n \u00e9sta que, dicho sea de paso, no se basa en un prejuicio, sino en la lista de los libros m\u00e1s vendidos que a\u00f1o tras a\u00f1o van siendo publicadas por los medios y en las que rara vez aparecen novelas que no sean de mera evasi\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Uniendo ambas cosas, podemos decir que \u201cCien a\u00f1os de soledad\u201d tiene al menos dos capas de comprensi\u00f3n tanto en la f\u00e1bula como en el lenguaje que la expresa. As\u00ed, habr\u00eda una primera capa que ser\u00eda la del lenguaje que fluye naturalmente y que cuenta la historia de una saga familiar, y una segunda capa que ser\u00eda la del lenguaje t\u00e9cnicamente preciso y de una variedad maravillosa con el que se va desgranando esa par\u00e1bola sobre la creaci\u00f3n del mundo a la que hemos hecho menci\u00f3n m\u00e1s arriba. Cada una de esas capas puede atraer a un tipo de p\u00fablico y ser\u00edan las causantes de que un n\u00famero tan amplio y variado de lectores haya podido alabar y disfrutar por igual esta novela.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En lo que se refiere a las lecciones que debemos extraer los que nos dedicamos a escribir, yo destacar\u00eda dos. Por un lado, la autoexigencia que demuestra este libro: para hacer una obra como \u00e9sta no basta con idearla y sentarse a escribir con regularidad. Hay que pelear cada palabra, cada frase y cada p\u00e1rrafo, para conseguir un conjunto que funciona como un mecanismo perfecto y que ling\u00fc\u00edsticamente muestra un ritmo y una precisi\u00f3n de las m\u00e1s altas logradas en lengua castellana. Se trata, en suma, de comprobar la diferencia que existe entre un gran libro, como es \u201cCien a\u00f1os de soledad\u201d, y un libro \u201centretenido\u201d y aun bien escrito, como hay tantos, pero que no gozan de ese nivel de autoexigencia en el escritor y que, por lo tanto, se quedan en el mero nivel de eficiencia \u2013 que seg\u00fan est\u00e1 la literatura tampoco es poco -, sin alcanzar el colosal estilo que llena todo este libro.&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, habr\u00eda que destacar la originalidad y la falta de complejos de la obra. Escrita en el 67, \u201cCien a\u00f1os de soledad\u201d sigue siendo atrevida todav\u00eda hoy. Eso se debe a que no se trat\u00f3 entonces y no se trata ahora de una novela que siga una moda \u2013 aunque seguramente Garc\u00eda M\u00e1rquez s\u00ed ten\u00eda la sensaci\u00f3n de formar parte de una corriente, lo que no resta originalidad a su propuesta -, sino de un hachazo en toda regla sobre la estructura de la novela tradicional que permite ampliar sus horizontes, al tiempo que ampl\u00eda los del lenguaje. De hecho, el parentesco que une a Garc\u00eda M\u00e1rquez con autores como Cort\u00e1zar, Fuentes o Sabato es precisamente esa apuesta radical por ampliar los m\u00e1rgenes de la narrativa y del lenguaje que la expresa, algo que deber\u00edamos, sin duda, recuperar.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">De hecho, hace unos meses le\u00ed escandalizado una cr\u00edtica a una novela en la que se dec\u00eda que \u00e9sta \u201cpecaba\u201d de experimental, y se\u00f1alaba el autor de la misma que si acaso pensaba el escritor que hab\u00edamos vuelto a los a\u00f1os 60. Personalmente, lo que me preocupa es precisamente que hayamos postergado al olvido las ense\u00f1anzas del llamado \u201cboom\u201d, que m\u00e1s all\u00e1 de las f\u00f3rmulas concretas elegidas por cada autor, pod\u00edan resumirse en el compromiso de \u201cautoexigencia\u201d que debe presidir la obra de todo escritor que se precie de tal \u2013 exigencia con el lenguaje, exigencia con la elaboraci\u00f3n de la f\u00e1bula &#8211; y el intento serio e irrenunciable de agrandar, con cada obra, los m\u00e1rgenes de la novela y del lenguaje que la expresa, no conform\u00e1ndonos con producir un libro en serie m\u00e1s de los muchos que abarrotan nuestras librer\u00edas.&nbsp;<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"blogger-post-footer\"><img width='1' height='1' src='https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/tracker\/15543049-1630018596588175511?l=delibertad.blogspot.com' alt='' \/><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ten\u00eda una deuda pendiente con \u201cCien a\u00f1os de soledad\u201d. &nbsp;Unos diez a\u00f1os atr\u00e1s me acerqu\u00e9 a ella y fui incapaz de pasar de la tercera o cuarta p\u00e1gina. Aquel universo paradisiaco que es la creaci\u00f3n de Macondo, no me atrajo. De modo que \u2013 &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[4022,3959,3859,4023,3956,3912],"tags":[],"class_list":["post-110","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cien-anos-de-soledad","category-comentario","category-ediciones-resaca","category-garcia-marquez","category-libro","category-novela"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/clubdepoesia.com\/albertogomezvaquero\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/110","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/clubdepoesia.com\/albertogomezvaquero\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/clubdepoesia.com\/albertogomezvaquero\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/clubdepoesia.com\/albertogomezvaquero\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/clubdepoesia.com\/albertogomezvaquero\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=110"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/clubdepoesia.com\/albertogomezvaquero\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/110\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/clubdepoesia.com\/albertogomezvaquero\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=110"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/clubdepoesia.com\/albertogomezvaquero\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=110"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/clubdepoesia.com\/albertogomezvaquero\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=110"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}