Hoy el viento silba feo
Hoy he abierto un cuaderno nuevo y en él tengo escrito:
Hoy el gris ha amanecido furioso, bombardeado, metálico, pasado.
El viento silba feo.
Parece que hoy no fuera un día,
sino un suspenso.
Y el tren que me lleva
galopa por las vías
silba al despedirse y canta durante el viaje
mientras rompe el viento que nos guía.
Parece que no hubiera paredes blancas,
ni sierras verdes, ni árboles negros, ni flores.
Parece que todo lo hubiera roto el viento,
porque el ruido es ancho y pesa mucho.