Mis versos
Mis versos se van quedando
en senderos y caminos
como se quedan las huellas
del zapato en las arenas.
Y a veces son como hijos
y a veces siento una pena
cuando nadie los encuentra
o cuando nadie los lee.
Yo no soy hombre muy culto
ni de ciencias ni de letras,
ni tampoco me comparo
con esos grandes poetas.
Pero escribo porque quiero,
porque me gusta y me anima
y cuando plasmo mis versos
me siento bien, me motivan.
Y tengo la libertad
de escribir lo que yo quiera,
no necesito buscar
ni rima ni compañera.
Puedo escribir a la muerte
y me quedo tan contento,
puedo escribir a la vida,
al amor, a la mentira.
Puedo tocar las estrellas
y sentarme en una nube,
puedo ser dueño del sol
y parar el mar si quiero,
puedo decir que te amo
y también yo puedo odiarte,
puedo ser alto o bajo,
guapo, feo o remilgado.
Puedo ser lo que yo quiera
porque nadie me lo impide,
puedo escribir si me place
porque soy poeta libre.
Muerte de un poeta
Yace bajo mi pluma
una sencilla cuartilla,
un poema que se esfuma
bajo mi tinta amarilla.
Ya mis palabras no riman
por más que intento rimarlas
y es que me siento vacío
de sueños y de ilusiones,
por eso se siente frío
cuando acaban las pasiones.
Y descubro sin querer
lo que no quiero que pase,
otro triste amanecer
sin escribir una frase.
Intento rimar sonetos
con afán desesperado,
se me atascan los cuartetos
me siento mal y acabado.
Miro el sol y las estrellas
queriendo encontrar mi musa
y aunque me parecen bellas,
mi mente sigue difusa.
Ahora el tiempo se marchita
en fragmentos incontables,
deshojo la margarita
en horas interminables.
Un silencio permanente,
ahora comprendo la muerte
del poeta y de su mente,
su cuerpo no está inerte
y resulta incomprensible
ver que su pluma enmudece
de una forma irremediable.
¡¡Un poeta ahora fallece!!
Somos felices
Dulce miel en mi boca va quedando
la dulzura que deja tu mirada,
se quedará en la noche más callada
tu estela blanca luz iluminando.
Te dibujo y te voy imaginando
la hermosura, tu piel tan nacarada,
extendido el cabello en la almohada
tu cuerpo entre mi cuerpo descansando.
Cuanto amor se genera en un momento,
en segundos, tú en mí, poder sellarlo,
cuando entres y en mis manos te deslices.
Hoy he visto brillar el firmamento
he podido encontrarte y encontrarlo,
hoy por fin tu mi amor, somos felices.
XV.- Duro corazón
Duro corazón, frío, amarmolado,
de tu palpitar bebe mi ansiedad,
ingenuo de mí tonto enamorado
entre barrotes de mi soledad.
Duro corazón extraño y callado
hasta tu latir llega mi verdad
y ahora que será de mí encerrado,
siendo tu rechazo esa gran maldad.
Seré como un niño que llora y calla,
sólo en el silencio en su habitación,
¡duro corazón tu ya no me quieres!.
Que será de mí junto a aquella valla,
muere ese tic-tac en triste canción
¿qué será de mí si no me prefieres?.
VI.- Implorando
Variantes , carreteras malditas,
montañas y sueños escabrosos,
momentos en sumas dolorosos,
tus labios mentiras infinitas.
Noches en tus manos exquisitas,
mujer con tus labios ardorosos,
me dejas recuerdos espantosos
y como antípoda de mí equidistas.
Recurro al sentido enamorado,
pero eres coraza inexpugnable
y yo guerrero desesperado.
No me dejes así desencajado
y te marches sin razón explicable,
¡¡Oh Dios mío, yo estoy exasperado!!.
