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Entrevista

El poeta Santiago Liberal después de la publicación del libro sueños de amor, acaba de sacar su segundo libro de poesía Amalgama con la Editorial Poesía eres tú. Amalgama es un trabajo laborioso que abarca poemas escritos durante más de veinte años en el que Santiago.

P.- Muchas veces no podemos explicar una obra sino es a través de la vida del autor, para que nuestros lectores conozcan mejor a Santiago, nos gustaría saber un poco más de cómo ha sido tu vida y como entra la poesía en tu vida.

R.- Nací en Barakaldo (Cruces) Vizcaya (Bizcaia), me considero Santurzano, porque al año de nacer, fui a vivir a Santurce (Santurtzi). Mis padres comenzaron a vivir en un piso con derecho a cocina, eran emigrantes, mi padre navarro (Tafalla), mi madre cántabra (Castillo) ambos fueron a trabajar al País vasco, se casaron sin posibilidades de tener un piso, por eso entraron de alquiler en una casa con derecho a cocina (un cuarto para dormir y la cocina para cocinar pagando un alquiler a los dueños que también vivían en el piso). Pasó un año y se mudaron a un pequeño piso del Barrio San Juan, barrio obrero de Santurce, puedo decir que allí comenzó mi vida.

      Mis recuerdos me llevan a una infancia normal, sin lujos de ninguna clase, aunque tampoco pasé grandes calamidades, no sobraba nada pero tampoco faltaba para comer. Aunque mis padres sabían escribir y leer, no con mucha soltura, lo justo. Mi padre me inculcó la necesidad de leer, con el poco dinero que le sobraba de su trabajo, compraba libros de historia. Recuerdo que enfermé y tuve que estar de reposo en cama bastante tiempo, un día por semana y con bastante esfuerzo, me traía cuando llegaba a casa después de trabajar un TBO.

       Mis primeros pasos en parvulitos, me llevaron a leer los típicos libros de lecturas, aún conservo uno de mis primeros libros de lecturas que me regaló mi profeso Don Gabino, es de la editorial Seix Barral, el libro contiene una dedicatoria que dice:

“Para mi buen alumno Santiago Liberal Expósito, como un recuerdo de cariño que le profesa su profesor Gabino Gilmartín “ fechado el 18-XII-1964. Aquel libro contenía además de fábulas y lecturas, poesía. Samaniego (a un panal de rica miel…) Rubén Darío, Moratín, machado, etc. etc. ya en bachiller, continua mi interés por la poesía, de todos los grandes autores de la época.

P.-  En tus poemas entre otros temas encontramos algunos poemas de denuncia social o más bien de un cuestionamiento del mundo a través de la poesía. ¿Es la poesía a diferencia de la narrativa un arte que cuestiona y quizás por eso es tan minoritaria?

R.-Es cierto, en mi caso, siempre me ha importado muchísimo los valores humanos, me ha tocado vivir varias épocas, desde el franquismo hasta la fecha. Creo que la denuncia social, es un deber social, todo el mundo debería denunciar. Qué mejor que la palabra como arma de denuncia podemos esgrimir y qué mejor que un poema donde se denuncie y cuestione el mal funcionamiento del mundo.

Hay diferencia entre la narrativa y la poesía, pero no creo que sea por denunciar o cuestionar, creo que la poesía no se imparte ya en los colegios, se debería estudiar como antiguamente, empezar por cosas sencillas, es posible que muchos jóvenes se acercarían más a la poesía. Es como las matemáticas, empecemos a sumar y restar y llegaremos a integrar y derivar. ¿quién no recuerda, digo gente de mi edad, poesías como: A un panal de rica miel…/Con diez cañones por banda/ Poderoso caballero don dinero/ un soneto me manda hacer Violante… y muchas más. Se debería inculcar poesía fácil para llegar a la poesía.  Pregunto a mucha gente: ¿porqué no lees poesía? Y contestan:

No la entiendo/no venden en las librerías/ no encuentro ni en El Corte Inglés…

P.- El amor en sus diferentes facetas, juega un papel importante en toda tu obra, quizás como reflejo del propio poeta al encontrar la ausencia del amor. ¿Es necesario el amor, de qué manera a influido en tu obra?

R.-No, por suerte, llevo felizmente casado creo que 27 años, pero el amor si juega un gran papel importante en mi obra, para un poeta es una de las palabras por excelencia, amor, desamor, encajan en cualquier tipo de verso y rima, además todavía quedan muchos románticos a los que les gusta  y necesitan los poemas de amor.

P.- En tu libro tienes una sección que es un Homenaje a poetas y a poesía. ¿Son los poetas diferentes a los demás hombres quizás por su manera de ver la realidad que les rodea o por su manera de vivir?

R.- Bueno, si digo que el poeta es un ser especial, más de uno me tachará posiblemente de “impresentable”, por eso diré que es un ser normal que ve la vida de una forma especial, el poeta  por poner un ejemplo, no puede decir : hoy llueve, dirá quizás: “ hoy las gotas de lluvia resbalan por el quieto cristal/hasta topar con el suelo ya empapado…” es lo mismo pero visto de otro modo.

P.- ¿Finalizas una etapa con este libro y empiezas una nueva? ¿Cuáles son tus próximos proyectos literarios?

R.- Efectivamente, AMALGAMA , cierra parte de una etapa, creo que por mi forma de ser, continuaré denunciando, hablando de amor y de muerte. Mi próximo proyecto es “HÍBRIDO”, poesía y cuento: temas de amor y un cuento de amor, temas sociales y un cuento de tema social.  Escribo cuentos, pero los guardo, creo que aún no es momento.

P.- A todos los autores les preguntamos por cuales son los libros que leen y que más les han influido en su poesía.

R.-No hablo de autores que influyan, creo que influyen muchos autores, hablaré de algunos nombres que me gustan, tengo una lista extensa, ya que leo bastante poesía, leyendo trato de aprender y mejorar.

  Salinas, Lorca, Machado, Hernández, Neruda, Rafael de León, Gertrudis de Avellaneda, René Char, Boudelaire, Válery, Octavio Paz. Manrique, Angel González, Julia Uceda …  Todos los días leo unos poemas antes de dormir.

Euskadi sufre I

Me asaltan las dudas

como forajidos del camino,

mis ideas desnudas

que yo nunca he comprendido.

Me encuentro mecido

en un río turbulento,

como el agua estancado

se congela mi pensamiento.

Yo te amo Euskadi mía

y también amo la vida,

a ti hermano encarcelado,

a ti hermano policía.

¿Cuándo llegará ese día

que el sol brille para todos

y se acaben los tormentos

dando paso a la alegría ?

Una madre en mi aldea sufre,

su hijo entre barrotes se pudre.

Un niño melancólico llora

las caricias de su padre añora.

Es extraño el idioma

que con las armas se habla,

no es aprendible en la escuela,

no es castellano ni euskera.

Mi campo ya no es tan verde,

ni la lluvia limpiará

ese rojo que se extiende

aquí en mi tierra natal.

El Nervión se muere

En tu cauce sigues en movimiento

aunque el dolor tu furia ha segado,

quien es el maldito que te ha cebado

dándote por bien este sufrimiento.

Mueres en tu lecho momento a momento

y pierdes la vida estás acabado,

yo te conocí alegre, azulado

y tus aguas hoy solo son lamento.

Los pescadores no lanzan sus cañas

porque en tu interior se mueren los peces,

ni sobre tu lomo ya nadie se baña.

Veo tu dolor, expresión extraña,

oigo tu rumor mientras tu pereces,

es la realidad a mí no me engaña.

Mis versos

Mis versos se van quedando

en senderos y caminos

como se quedan las huellas

del zapato en las arenas.

Y a veces son como hijos

y a veces siento una pena

cuando nadie los encuentra

o cuando nadie los lee.

Yo no soy hombre muy culto

ni de ciencias ni de letras,

ni tampoco me comparo

con esos grandes poetas.

Pero escribo porque quiero,

 porque me gusta y me anima

y cuando plasmo mis versos

me siento bien, me motivan.

Y tengo la libertad

de escribir lo que yo quiera,

no necesito buscar

ni rima  ni compañera.

Puedo escribir a la muerte

y me quedo tan contento,

puedo escribir a la vida,

al amor, a la mentira.

Puedo tocar las estrellas

y sentarme en una nube,

puedo ser dueño del sol

y parar el mar si quiero,

puedo decir que te amo

y también yo puedo odiarte,

puedo ser alto o bajo,

guapo, feo o remilgado.

Puedo ser lo que yo quiera

porque nadie me lo impide,

puedo escribir si me place

porque soy poeta libre.

Muerte de un poeta

 

Yace bajo mi pluma

una sencilla cuartilla,

un poema que se esfuma

bajo mi tinta amarilla.

Ya mis palabras no riman

por más que intento rimarlas

y es que me siento vacío

de sueños y de ilusiones,

por eso se siente frío

cuando acaban las pasiones.

Y descubro sin querer

lo que no quiero que pase,

otro triste amanecer

sin escribir una frase.

Intento rimar sonetos

con afán desesperado,

se me atascan los cuartetos

me siento mal y acabado.

Miro el sol y las estrellas

queriendo encontrar mi musa

y aunque me parecen bellas,

mi mente sigue difusa.

Ahora el tiempo se marchita

en fragmentos incontables,

deshojo la margarita

en horas interminables.

Un silencio permanente,

ahora comprendo la muerte

del poeta y de su mente,

su cuerpo no está inerte

y resulta incomprensible

ver que su pluma enmudece

de una forma irremediable.

¡¡Un poeta ahora fallece!!

Somos felices

Dulce miel  en mi boca  va  quedando

la dulzura que deja tu mirada,

se quedará en la noche más callada

tu estela blanca luz iluminando.

Te dibujo y te voy imaginando

la hermosura, tu piel tan nacarada,

extendido el cabello en la almohada

tu cuerpo entre mi cuerpo descansando.

Cuanto amor se genera en un momento,

en segundos,  tú en mí, poder sellarlo,

cuando entres y en mis manos te deslices.

Hoy he visto brillar el firmamento

he podido encontrarte y encontrarlo,

hoy por fin tu mi amor, somos felices.

XV.- Duro corazón

Duro corazón, frío, amarmolado,

de tu palpitar bebe mi ansiedad,

ingenuo de mí tonto enamorado

entre barrotes de mi soledad.

Duro corazón extraño y callado

hasta tu latir llega mi verdad

y ahora que será de mí encerrado,

siendo tu rechazo esa gran maldad.

Seré como un niño que llora y calla,

sólo en el silencio en su habitación,

¡duro corazón tu ya no me quieres!.

Que será de mí junto a aquella valla,

muere ese tic-tac en triste canción

¿qué será de mí si no me prefieres?.

VI.- Implorando

Variantes , carreteras malditas,

montañas y sueños escabrosos,

momentos en sumas dolorosos,

tus labios mentiras infinitas.

Noches en tus manos exquisitas,

mujer con tus labios ardorosos,

me dejas recuerdos espantosos

y como antípoda de mí equidistas.

Recurro al sentido enamorado,

pero eres coraza inexpugnable

y yo guerrero desesperado.

No me dejes así desencajado

y te marches sin razón explicable,

¡¡Oh Dios mío, yo estoy exasperado!!.