Euskadi sufre I

Me asaltan las dudas

como forajidos del camino,

mis ideas desnudas

que yo nunca he comprendido.

Me encuentro mecido

en un río turbulento,

como el agua estancado

se congela mi pensamiento.

Yo te amo Euskadi mía

y también amo la vida,

a ti hermano encarcelado,

a ti hermano policía.

¿Cuándo llegará ese día

que el sol brille para todos

y se acaben los tormentos

dando paso a la alegría ?

Una madre en mi aldea sufre,

su hijo entre barrotes se pudre.

Un niño melancólico llora

las caricias de su padre añora.

Es extraño el idioma

que con las armas se habla,

no es aprendible en la escuela,

no es castellano ni euskera.

Mi campo ya no es tan verde,

ni la lluvia limpiará

ese rojo que se extiende

aquí en mi tierra natal.