MIS LECTURAS: "MIS MEJORES CALUMNIAS", DE EDGAR ESPINOZA

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-Como quien no quiere la cosa, gracias a un alumno costarricense, me informó de este periodista coterráneo suyo y me dio curiosidad por leer la recopilación de la Editorial Jadine. Tengo un primo que vivió varios años en una república centroamericana y en verdad en España no sabemos demasiado de esta parte del mundo, pues cuando nos referimos a Hispanoamérica, tratamos algunos países del Caribe o Sudamérica con los que más vinculación reciente hemos tenido. Siempre se dice que dentro de las repúblicas centroamericanas, Costa Rica y Panamá son las más estables, y como al final el mundo es un pañuelo, me encuentro con alumnos costarricenses que me prestan un libro de un periodista que ayuda a conocer la idiosincrasia tica, cuyo acento me recuerda muchísimo más a Colombia que a sus vecinos.

Édgar Espinoza es uno de los periodistas más conocidos de la pequeña y (más o menos) estable república de Costa Rica. Casado con la también periodista peruana Pilar Cisneros, peruana que se fue a Costa Rica gracias a Velasco, aquel personaje surrealista que, amén de dictador izquierdista y dejar la economía peruana como un solar, colaboró con el Plan Cóndor. Espinoza, durante muchos años fue acaso el mayor columnista de su país. El libro que he tenido ante mis manos es una recopilación de muchos artículos sobre muchos temas. Por un lado, aprecio la prosa rápida y viva de Espinosa, llena de imágenes, metáforas, dobles sentidos, humor, inteligencia… Muy buen manejo del idioma en general, salvo por algún anglicismo innecesario que ya está demasiado incrustado en la América Hispana y que en España también suscribimos en estos tiempos de mierda.

Con todo, aunque tardé un poco en darme cuenta, al final acabó asomando el plumero progre. Todo se arregla con “educación sexual” y con candidatos guays del Partido Demócrata yanqui. Lo que no me explico yo de los progres de esta generación (que es la de mis padres) es por qué se decepcionan, como Espinoza en algunos de sus artículos sobre los cambios en Costa Rica o Estados Unidos. Digo, porque si yo fuera progre, me sentiría satisfecho de vivir en un mundo a esa imagen y semejanza. Sin embargo, ni ellos mismos se dan cuenta de que lo suyo no se puede soportar, y siempre acaban echándole las culpas a otras cosas, con preferencia al pasado.

Sea como fuere, no deja de ser un descubrimiento interesante, pues reconozco mi ignorancia sobre las letras costarricenses. Pero por otra parte, qué cansadito ya de progres…

En fin, cambiamos de tercio literario. Próximamente nuevas noticias, Dios mediante.