MIS LECTURAS: "APUNTES DE UN VIAJE DE ESPAÑA A GINEBRA", DE EMILIA PARDO BAZÁN.

-En estos días donde la niebla comenzó a apoderarse de Lima, un servidor entra en un proceso severo de galleguización, gracias buenas compañías como mi amigo José Manuel Babío, con quien tengo el placer de hacer el programa HUEVOS REVUELTOS de Radio AJEP . De momento, sigo con las relecturas de valleinclán, y aunque ahora retomaré el tema mozárabe, como digo, la conexión para con los temas gallegos sigue ahí…

De Pardo Bazán algo habíamos expuesto tiempo ha, por ejemplo:

documental sobre emilia pardo bazán – antonio moreno 

Empero, reconocemos que nunca habíamos leído nada completo de esta genial escritora, y hemos empezado por uno de su juventud, que asimismo, estaba prácticamente inédito. No está mal el comienzo, pues no en vano es de su época carlista, cuando en plena Guerra (La III Guerra Carlista duró de 1872 a 1876) va a visitar a la reina exiliada, atravesando Francia y Suiza, hasta llegar al norte de Italia. Las impresiones de la viajera, hecha en una prosa tan sobria como precisa y elegante, caracterizando una memoria fotográfica, van siendo rematadas con un auténtico lenguaje poético que rompe al final como una apoteosis. 
Aunque hay algunas partes que faltan, se entiende perfectamente y no se pierde la continuidad en ningún momento. Perdido prácticamente el formato de libro de viajes, como se han perdido tantas cosas, no viene nada mal leerlo y recordar que es verdad que otra España existió, así como otros españoles nos precedieron; unos mejores, otros peores, pero de una calidad/cualidad muy superior a la infame desgracia que nos toca padecer día tras día.
Y que no se olvide: Doña Emilia no fue más criticada por los “reaccionarios”/carlistas, para, aun alejándose de su ideario, siempre tuvo deferencia y la trataron bien; sino precisamente por los burgueses liberales y progresistas; herencia política luego transformada en el socialismo marxista y adláteres que luego, en la II República
En fin, lo dicho, a seguir con valleinclán y a rebuscar entre las obras de Pardo Bazán. Seguro que escuchando a luar na lubre me sigo inspirando en los días nublados…